Eyaculación precoz

Toda la información sobre las causas, los síntomas y los tratamientos más eficaces para la expulsión del semen antes de tiempo.

Síntomas y causas

La eyaculación precoz es una de las disfunciones sexuales más frecuentes en los hombres. Se produce cuando se alcanza el orgasmo y se expulsa el semen antes de lo deseado, es decir, con anterioridad o poco después de la penetración. Estos pacientes pasan rápidamente desde la excitación al clímax, con un periodo de meseta (excitación máxima antes del orgasmo) casi inexistente.

Existen tres tipos de eyaculación precoz, dependiendo de la forma en que se manifieste:

  • Eyaculación precoz primaria: está presente desde el inicio de las relaciones sexuales.
  • Eyaculación precoz secundaria o adquirida: aparece después de haber mantenido relaciones sexuales previamente con normalidad.
  • Eyaculación precoz de variable natural: se alternan periodos en los que las relaciones sexuales tienen una duración normal con otros en los que duran menos tiempo del esperado. Se considera un patrón sexual dentro de lo normal.

La incidencia de la eyaculación precoz es elevada, ya que se estima que afecta aproximadamente al 20 o 25 % de los hombres en algún momento de su vida. Cuando es de variable natural, remite de forma natural sin causar secuelas, aunque se posible que pueda volver a darse con el tiempo. Si se presenta de forma recurrente, ya sea primaria o secundaria, puede revertirse con el tratamiento adecuado.

Síntomas

Se considera que un paciente tiene eyaculación precoz si tiene todos estos síntomas:

  • Tiempo de latencia eyaculatoria intravaginal (IELT) inferior a tres minutos: la eyaculación se produce antes de la penetración o en un tiempo de entre uno y tres minutos después del coito.
  • No se puede retrasar la eyaculación nunca o casi nunca.
  • Se evita el contacto sexual porque el hecho de eyacular antes de lo esperado produce un sentimiento de frustración o vergüenza.

Causas

La eyaculación precoz se debe a una falta de control del reflejo eyaculatorio que puede darse por diversos motivos:

  • Causas psicológicas:
    • Experiencias sexuales tempranas.
    • Abuso sexual.
    • Ansiedad de rendimiento: preocupación por no estar a la altura o alcanzar el orgasmo antes de tiempo.
    • Consumo excesivo de pornografía, ya que crea expectativas poco realistas y genera ansiedad de rendimiento.
    • Depresión.
    • Ansiedad.
    • Falta de autoestima.
    • Problemas con las relaciones interpersonales.
    • Conflictos de pareja.
  • Causas biológicas:
    • Desequilibrios hormonales: normalmente se debe a niveles bajos de testosterona.
    • Niveles anómalos de las sustancias químicas cerebrales: una cantidad anómala de neurotransmisores puede afectar a la eyaculación:
      • Niveles bajos de serotonina.
      • Niveles altos de oxitocina.
      • Desequilibrio entre la dopamina y la acetilcolina.
    • Prostatitis: inflamación e irritación de la próstata.
    • Uretritis: inflamación de la uretra.
    • Hipersensibilidad del glande.
    • Factores hereditarios: las anomalías del gen 5-HTT que se encarga de transportar la serotonina afectan a la eyaculación. El polimorfismo funcional de este gen (5-HTTLPR) tiene dos alelos: L (variante larga) y S (variante corta). Los genotipos compuestos por estos alelos pueden ser LL, SS y SL. Los estudios demuestran que los hombres con alelo LL tienen una probabilidad mayor de padecer eyaculación precoz, ya que capta más serotonina.
  • Disfunción eréctil: la preocupación por alcanzar o mantener la erección podría propiciar una tendencia a eyacular rápidamente.
  • Consumo de sustancias ilegales.

Factores de riesgo

Los factores que aumentan el riesgo de eyaculación precoz están íntimamente relacionados con aquellos que la causan. Entre los más destacados están:

  • Disfunción eréctil: incapacidad de lograr una erección o dificultad para mantenerla el tiempo suficiente para tener una relación sexual plena.
  • Estrés: las tensiones emocionales repercuten directamente en la capacidad para relajarse y, en consecuencia, involucrarse en las relaciones sexuales.
  • Predisposición genética.

Complicaciones

La principal complicación de la eyaculación precoz es no poder mantener relaciones sexuales satisfactorias, ni para el paciente ni para su pareja. Por lo tanto, suele derivar en dificultades para concebir y problemas de pareja.

Prevención

Para prevenir la eyaculación precoz, aunque no siempre es posible, se recomienda:

  • Controlar el estrés y la ansiedad.
  • Cuidar la relación de pareja.
  • Evitar el consumo de alcohol y drogas.
  • Mantener expectativas realistas frente a las relaciones sexuales.
  • No consumir pornografía en exceso y, cuando se haga, ser consciente de la diferencia que tiene con las relaciones reales.

¿Qué médico trata la eyaculación precoz?

La eyaculación precoz se diagnostica y trata de forma conjunta en las especialidades de urología y psicología.

Diagnóstico

El diagnóstico de la eyaculación precoz es eminentemente clínico, ya que se centra en el estudio de los síntomas. En el proceso se suelen utilizar los siguientes procedimientos:

  • Historia clínica: se recopila información sobre los antecedentes médicos del paciente, su estilo de vida, su estado de salud y los síntomas que ha percibido.
  • Cuestionarios tipo: se utilizan para que el paciente responda a una serie de preguntas que se evalúan de forma estandarizada.
  • Análisis de sangre: se hacen para detectar posibles alteraciones hormonales y poder determinar la causa de la eyaculación precoz.
  • Evaluación psicológica: se lleva a cabo un estudio de la salud mental del paciente para determinar si la causa es emocional.
  • Examen urológico: la exploración física permite detectar posibles anomalías, como agrandamiento de la próstata o inflamación de la uretra.
  • Pruebas de imagen: ecografía o resonancia magnética para obtener imágenes más detalladas si el examen físico no es concluyente.

Tratamiento

El tratamiento de la eyaculación precoz suele combinar diversos abordajes para conseguir el resultado esperado. Los más habituales son:

  • Tratamiento farmacológico: puede administrarse de formas diferentes:
    • Medicación tópica: contienen lidocaína y prilocaína, dos anestésicos que utilizados juntos bloquean las señales nerviosas y aumentan el tiempo de latencia intravaginal. Los fármacos en crema deben aplicarse veinte minutos antes de la relación sexual mientras que los medicamentos en espray se utilizan cinco minutos antes.
    • Medicación oral: se toman en forma de pastillas:
      • Dapoxetina: es un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS) que contribuye a aumentar el tiempo que dura el IELT.
      • Inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (IPDE5): aumentan la confianza del paciente, por lo que siente un mayor control sobre la eyaculación. Aumentan la capacidad de conseguir una segunda erección después de haber expulsado el semen.
  • Uso de preservativos: al perder parte de la sensibilidad del pene, algunos pacientes consiguen retardar la eyaculación.
  • Terapia conductual: ayuda al paciente a ser consciente de los factores psicológicos que causan la eyaculación precoz. Una vez identificados, se practican técnicas de relajación y técnicas para el manejo del estrés y la ansiedad que se sienten durante las relaciones sexuales.
  • Ejercicios de control eyaculatorio: sirven para fortalecer los músculos involucrados en el control de la eyaculación.
    • El más habitual es el conocido como «empezar y parar», que consiste en comenzar la estimulación sexual y parar justo antes de llegar al clímax. Se repite el proceso varias veces antes de permitir la eyaculación.
    • En la técnica de «parar y apretar» se comienza la estimulación del pene hasta estar a punto de eyacular, momento en el que se comprime el extremo del pene para frenar la urgencia.
    • Los ejercicios de Kegel contribuyen a fortalecer el suelo pélvico, ya que es difícil retrasar la eyaculación cuando hay debilidad muscular. Para hacerlos correctamente, se debe simular la detención de la micción y mantener la posición durante unos segundos para repetirlo diez veces seguidas.
  • Terapia de pareja: hablar sin tabúes ayuda a reducir la vergüenza, el miedo y la frustración. Una comunicación abierta aumenta la confianza entre los miembros de la pareja y contribuye al apoyo mutuo, fundamental para eliminar los factores psicológicos que provocan la eyaculación precoz.
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