Picor en la vulva

El picor vulvar es el síntoma de diversas afecciones de la zona genital que puede afectar negativamente a la calidad de vida si no se trata adecuadamente.

Síntomas y causas

El picor en la vulva, también conocido como prurito vulvar, es un síntoma muy común que puede afectar a mujeres de todas las edades, desde la infancia hasta la postmenopausia.

El prurito vulvar no es una enfermedad en sí misma, sino una señal de una patología que afecta a la zona genital. Las causas pueden ser muy variadas, por lo que el diagnóstico temprano es fundamental para encontrar el tratamiento más adecuado.

Aunque puede ser leve y transitorio, el picor en la vulva afecta negativamente a la calidad de vida cuando es intenso o persistente, ya que las molestias causan irritabilidad e incomodidad. Además, el prurito vulvar nocturno puede interrumpir el sueño y causar insomnio.

Síntomas

El síntoma característico es el picor, normalmente acompañado de escozor, que provoca la necesidad de rascar la zona genital externa. Otros signos asociados son:

  • Ardor e irritación: sensación de quemazón que puede empeorar con el contacto con la orina o durante las relaciones sexuales.
  • Enrojecimiento e inflamación de la piel vulvar y los labios externos.
  • Cambios en la piel: pueden aparecer:
    • Granitos y prurito.
    • Sequedad.
    • Descamación.
    • Fisuras.
    • Engrosamiento que suele estar provocado por el rascado crónico.
  • Flujo vaginal anormal: el olor, la consistencia o el color cambian.
  • Dolor al orinar o durante las relaciones sexuales (dispareunia).
  • Picor que se extiende hasta elano.

Causas

Las causas más frecuentes del prurito vulvar son:

  • Infecciones:
    • Candidiasis vaginal o vulvovaginal: es la más común. Está provocada por el hongo Candida albicans. Suele cursar con un flujo blanco y espeso.
    • Vaginosis bacteriana: desequilibrio en las bacterias vaginales. El picor está acompañado de un flujo grisáceo con un olor característico similar al del pescado.
    • Infecciones de transmisión sexual (ITS):
      • Herpes genital: causado por el herpes simple. Produce ampollas o llagas dolorosas.
      • Tricomoniasis: provocado por el parásito Trichomonas vaginalis. Se manifiesta con picor, dolor, ardor y flujo vaginal oloroso de color amarillo o verdoso.
      • Verrugas genitales: producidas por el virus del papiloma humano. Tienen forma de coliflor y color rosado o blanquecino.
  • Dermatitis de contacto: se produce por agentes irritantes y alérgenos, como:
    • Productos de higiene: jabones perfumados, geles de ducha, desodorantes íntimos, toallitas húmedas.
    • Productos de lavandería: detergentes y suavizantes fuertes.
    • Artículos de higiene íntima: salvaslips, compresas o tampones.
    • Ropa interior de tejidos sintéticos.
    • Espermicidas.
    • Preservativos de látex.
  • Otras afecciones dermatológicas:
    • Liquen escleroso: manchas blancas en la piel con picor intenso. Es más frecuente durante la menopausia.
    • Liquen plano: enfermedad inflamatoria que produce protuberancias violáceas.
    • Dermatitis atópica (eccema): enfermedad crónica que causa sequedad, inflamación y picazón.
    • Psoriasis: enfermedad inflamatoria crónica que acelera el ciclo de crecimiento de las células cutáneas.
  • Cambios hormonales:
    • Menopausia: la disminución de estrógenos provoca atrofia vulvovaginal, que se manifiesta con sequedad vulvar, prurito y molestias.
    • Embarazo: la vascularización aumenta, por lo que puede aumentar la sensación de picor en la vulva.
    • Lactancia: la bajada de estrógenos puede derivar en sequedad y prurito.
  • Oxiuriasis (lombrices intestinales): es la causa más frecuente del picor en la vulva nocturno en las niñas, ya que los parásitos migran a la zona perianal y vulvar para depositar sus huevos.
  • Condiciones precancerosas o cancerosas: aunque es poco frecuente, el picor persistente que no responde al tratamiento puede ser un síntoma de una neoplasia intraepitelial vulvar (VIN) o cáncer de vulva.

Factores de riesgo

Las condiciones que aumentan el riesgo de prurito vulvar son:

  • Diabetes mellitus mal controlada.
  • Uso reciente de antibióticos, ya que pueden alterar la flora vaginal.
  • Sistema inmunitario debilitado.
  • Uso de ropa ajustada o de tejidos sintéticos que no permite la transpiración.
  • Higiene íntima excesiva o con productos inadecuados.
  • Alergias cutáneas.
  • Bajada de estrógenos.

Complicaciones

Si el picor de la vulva no se trata adecuadamente, puede llevar a:

  • Lesiones cutáneas por rascado: fisuras, heridas, liquenificación (engrosamiento de la piel).
  • Infecciones secundarias: las heridas pueden infectarse con bacterias.
  • Insomnio y otras alteraciones del sueño.
  • Ansiedad.
  • Disminución de la libido.

¿Qué médico trata el picor vulvar?

La evaluación y el diagnóstico de la causa del picor de la vulva se lleva a cabo en la especialidad de Ginecología y Obstetricia. En aquellos casos en los que la causa principal es una enfermedad de la piel, es necesaria la intervención de un especialista en Dermatología médico-quirúrgica y Venereología.

Diagnóstico

El diagnóstico de las causas que producen picor de la vulva incluye los siguientes procedimientos:

  • Anamnesis: el especialista recopila información sobre los antecedentes de la paciente, los hábitos de higiene y el estilo de vida. Además, analiza las características y la duración de los síntomas.
  • Exploración visual de la vulva.
  • Toma de muestras del flujo vaginal para analizarla en el laboratorio y determinar si hay una infección.
  • Biopsia vulvar: se toma una muestra de tejido para analizarla. Con este procedimiento se confirma o descarta la presencia de células cancerosas o determinadas afecciones dermatológicas.
  • Pruebas de alergia: cuando se sospecha dermatitis por contacto, se procede exponer la piel a una serie de alérgenos seleccionados de forma controlada para estudiar si se produce anafilaxia.

Tratamiento

El tratamiento del picor en la vulva depende de la causa que se haya diagnosticado. Los más eficaces son:

  • Infecciones por hongos o bacterias: se utilizan antifúngicos o antibióticos tópicos, ya sea en forma de óvulos que se introducen en la vagina o cremas de aplicación local. Si hay recurrencia, se puede pautar medicación oral.
  • Afecciones dermatológicas: el tratamiento principal son las cremas con corticoides de distinta potencia para reducir la inflamación y el prurito.
  • Efectos de la menopausia: se recomienda el uso de hidratantes vulvares y estrógenos locales en forma de óvulos o cremas.
  • Irritación o alergia: además de evitar el agente causante, las cremas calmantes o los corticoides suaves aceleran la recuperación.
  • Piel dañada por rascado: las llagas pueden repararse utilizando cremas de centella asiática (Blastoestimulina), ya que tiene una función cicatrizante y regeneradora.

Algunos remedios caseros para aliviar el picor mientras hace efecto el tratamiento, son:

  • Evitar el rascado.
  • Aplicar compresas frías en la zona.
  • Utilizar ropa interior de algodón.
  • Vestir prendas holgadas.
  • Lavar la vulva solamente con agua.
  • Evitar las duchas vaginales y los desodorantes íntimos.
¿Quieres una cita con un profesional?