Taquicardia

La taquicardia es el aumento de la frecuencia cardiaca. Es una respuesta normal del organismo ante situaciones de ejercicio o estrés, pero, en reposo, puede ser un síntoma de enfermedad del corazón o los pulmones.

Síntomas y causas

La taquicardia es un tipo de arritmia que causa una frecuencia cardiaca elevada cuando se está en reposo. En adultos, se determina cuando hay más de 100 latidos por minuto mientras que en los niños se establece en más de 200 por minuto, ya que su corazón late más deprisa debido a su inmadurez.

El aumento de la frecuencia cardiaca es normal cuando se practica ejercicio o ante situaciones de emoción o estrés. Aunque en ocasiones no supone ningún problema, ya que es la respuesta del organismo ante situaciones como la fiebre o la deshidratación, cuando se da en reposo suele ser el síntoma de una afección subyacente que, si no se trata, puede derivar en complicaciones graves para la salud.

Dependiendo de la forma en que se manifiesta, a taquicardia puede ser de dos clases:

  • Taquicardia paroxística: es repentina e intermitente y se da en episodios de duración corta.
  • Taquicardia crónica: es una condición persistente.

La taquicardia puede ser de distintos tipos teniendo en cuenta la parte del corazón que provoca el aumento de los latidos:

  • Taquicardia ventricular: afecta a los ventrículos del corazón, que son las cámaras inferiores. El flujo sanguíneo que llega al organismo se reduce, por lo que es una afección potencialmente mortal.
    • Taquicardia ventricular sin pulso: es un paro cardiaco producido por un latido tan rápido de los ventrículos que no son capaces de bombear sangre. Supone una emergencia médica.
    • Taquicardia ventricular con pulso: aunque es peligrosa, el pulso se mantiene y la sangre, aunque en menor cantidad de lo habitual, continúa llegando a los tejidos corporales.
  • Taquicardia supraventricular: surge en cualquier parte del corazón situada por encima de los ventrículos, que pueden ser las aurículas, el nodo auriculoventricular, el nodo sinusal o las vías de conexión entre las aurículas y los ventrículos.
    • Taquicardia auricular: se produce en las aurículas del corazón, que laten más deprisa que los ventrículos, por lo que el flujo sanguíneo se vuelve irregular.
    • Taquicardia auriculoventricular: es una de las arritmias más comunes. Sucede cuando hay un circuito eléctrico anormal en el nódulo auriculoventricular, que es una estructura de conducción que coordina las señales eléctricas entre las aurículas y los ventrículos para regular los latidos.
    • Taquicardia sinusal: se origina en el nodo sinusal, que es la estructura encargada de generar los impulsos necesarios para controlar el ritmo cardiaco y se conoce comúnmente como «el marcapasos natural del corazón». Se considera normal en condiciones de fiebre, deshidratación, estrés, ejercicio físico o cuando se consumen sustancias estimulantes como el alcohol o el café.
    • Taquicardia intranodal o nodal recíproca: se produce por una disfunción del nodo auriculoventricular, encargado de retrasar las señales eléctricas del corazón y permitir que el ventrículo se llene de sangre de forma adecuada.
    • Flutter auricular: las aurículas laten muy rápido de manera regular (unos 300 latidos por minuto).
    • Fibrilación auricular: es la arritmia más común, ritmo cardiaco originado en las aurículas caótico (irregular y rápido).

El pronóstico de la taquicardia varía según el tipo y la causa que lo origina, además de los antecedentes de salud cardiaca del paciente. Por norma general, las taquicardias supraventriculares tienen mejor pronóstico que las ventriculares, que son potencialmente mortales.

Síntomas

Los síntomas de la taquicardia son similares independientemente de la zona del corazón responsable de que se produzca. Los más característicos son:

  • Palpitaciones.
  • Mareo.
  • Falta de aliento.
  • Sudoración.
  • Debilidad.
  • Pérdida de conciencia.
  • Angina de pecho: dolor, opresión y malestar torácico.
  • Ansiedad.
  • En los casos más graves, disminución del flujo sanguíneo en los órganos vitales.

Causas

Las causas más frecuentes de la taquicardia son:

  • Ejercicio físico.
  • Fiebre.
  • Deshidratación.
  • Estrés.
  • Anemia: carencia de glóbulos rojos sanos.
  • Consumo de sustancias estimulantes, como el alcohol, la cafeína, el tabaco o las drogas.
  • Enfermedad coronaria: endurecimiento de las arterias que suministran sangre al corazón.
  • Insuficiencia mitral: la válvula mitral no cierra correctamente, por lo que la sangre retrocede desde el ventrículo izquierdo a la aurícula izquierda durante la fase de contracción del corazón (sístole).
  • Estenosis aórtica: estrechamiento de la válvula aórtica que conecta el ventrículo izquierdo con la aorta.
  • Miocardiopatía: el músculo cardiaco está débil o engrosado.
  • Anomalías en el circuito eléctrico del corazón: los impulsos que coordinan los latidos no funcionan adecuadamente.
  • Infarto de miocardio previo: falta de riego sanguíneo en el corazón durante un tiempo limitado.
  • Pericarditis: inflamación de la membrana que envuelve el corazón (pericardio).
  • Cardiopatía congénita: anomalía estructural del corazón presente desde el nacimiento.
  • Neumonía: infección bacteriana o fúngica de los alveolos pulmonares.
  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC): daño progresivo en los pulmones por el que se obstruye el flujo del aire.
  • Embolia pulmonar: bloqueo de la arteria que lleva sangre a los pulmones.
  • Hipertiroidismo: aumento de la producción de hormonas por una afección de la glándula tiroides.
  • Enfermedad de Graves: trastorno autoinmune por el que la tiroides se estimula, por lo que provoca hipertiroidismo.
  • Tiroiditis: inflamación de la tiroides.
  • Hipopotasemia: niveles bajos de potasio.
  • Hipomagnesemia: niveles bajos de magnesio.

Factores de riesgo

Aunque la taquicardia puede afectar a cualquier persona, el riesgo es mayor en los siguientes casos:

  • Edad: es más frecuente en personas mayores debido al envejecimiento natural del corazón, que provoca rigidez, fibrosis y deterioro del sistema eléctrico.
  • Hipertensión.
  • Embarazo: son habituales, sobre todo, a partir del segundo trimestre, ya que el corazón necesita bombear más cantidad de sangre para nutrir al feto.
  • Antecedentes familiares de arritmias.
  • Apnea del sueño.
  • Sedentarismo.
  • Obesidad.
  • Tabaquismo.
  • Estrés crónico.
  • Consumo de estimulantes.

Complicaciones

Las complicaciones de la taquicardia son diferentes dependiendo del tipo y la frecuencia con la que se den, además de la salud general del corazón. Las más destacadas son:

  • Formación de coágulos de sangre.
  • Ataque cardiaco.
  • Accidente cerebrovascular.
  • Desmayos frecuentes.
  • Pérdida de conocimiento.
  • Insuficiencia cardiaca.
  • Muerte súbita.

¿Qué médico trata la taquicardia?

La taquicardia se trata en la especialidad de Cardiología.

Diagnóstico

El diagnóstico de la taquicardia y el trastorno que la causa incluye estos procedimientos:

  • Historia clínica: se estudian los antecedentes personales y familiares del paciente, se analizan los síntomas que presenta y se pide información sobre el estilo de vida y la medicación que toma.
  • Examen físico: se observa el estado general del paciente. Además, se ausculta el corazón para escuchar el ritmo cardiaco y se toma el pulso, que consiste en medir la frecuencia de los latidos. También es importante medir la presión arterial.
  • Análisis de sangre: sirve para comprobar el estado de salud del paciente y determinar si hay desequilibrios electrolíticos o alteraciones de la tiroides.
  • Electrocardiograma: se colocan electrodos en el pecho, los brazos y las piernas para registrar las señales eléctricas del corazón y comprobar el ritmo y la frecuencia de los latidos.
  • Ecocardiograma: ecografía del corazón para evaluar las válvulas, la estructura y la función de músculo cardiaco.
  • Holter cardiaco: el procedimiento es similar al anterior, pero los electrodos se conectan a un dispositivo portátil que registra la actividad del corazón durante un periodo largo de tiempo (uno o varios días) para evaluar la respuesta del corazón en distintas situaciones cotidianas.
  • Radiografía de tóraxRadiografía de tóraxRadiografía : se utilizan rayos X para obtener imágenes del corazón y los pulmones.
  • Estudios electrofisiológicos: se introduce un catéter a través de un vaso sanguíneo (normalmente, en la ingle) y se desplaza hasta el corazón mientras los sensores registran las señales eléctricas.
  • Resonancia magnética o tomografía computarizada: ofrece imágenes detalladas de las estructuras del corazón. Se utilizan para diagnosticar la causa subyacente.
  • Angiografía coronaria: se inyecta en las arterias del corazón una sustancia de contraste que aparece más brillante en las radiografías. De esta forma, es más sencillo detectar si hay estrechamientos u obstrucciones.

Tratamiento

La taquicardia leve puede controlarse haciendo cambios en el estilo de vida. En general, se recomienda:

  • Controlar la hipertensión y la hipercolesterolemia.
  • Mantener un peso saludable.
  • Hacer ejercicio de forma regular.
  • Seguir una dieta equilibrada y saludable.
  • Limitar el consumo de cafeína y alcohol.
  • No fumar.
  • En la medida de lo posible, reducir el estrés.

Para reducir el ritmo cardiaco en momentos puntuales, el propio paciente puede estimular el nervio vago, que ayuda a controlar los latidos. Para ello puede hacer:

  • Maniobra de valsaba: respirar de forma forzada, con la boca y la nariz cerradas, y hacer una inspiración profunda para aumentar la presión en el interior del tórax.
  • Hacer fuerza similar a cuando se defeca.
  • Toser.
  • Colocar una compresa fría en el rostro o sumergir la cara en agua helada.

La taquicardia más grave debe ser tratada por un especialista. Los tratamientos más eficaces son:

  • Medicación: betabloqueantes, bloqueadores de canales de calcio, antiarrítmicos.
  • Cardioversión: se dan descargas eléctricas en el pecho para restaurar el ritmo cardiaco. Es un procedimiento de emergencia.
  • Ablación cardiaca: se practican pequeñas incisiones en el corazón para bloquear las señales eléctricas irregulares. Normalmente, se practica de forma poco invasiva, mediante un catéter flexible que llega al corazón desde una vena de la ingle.
  • Marcapasos: se coloca un dispositivo artificial en el pecho, cerca del corazón, que emite un impulso eléctrico cuando detecta alguna anomalía.
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