Análisis del líquido sinovial

El análisis del líquido sinovial es un procedimiento que se lleva a cabo para diagnosticar patologías articulares. Las alteraciones detectadas con el estudio de este fluido indican un tipo u otro de enfermedad.

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Descripción General

El análisis del líquido sinovial consiste en un conjunto de pruebas que estudian los posibles cambios en el fluido que lubrica las articulaciones para detectar los motivos por los que se produce dolor o inflamación.

Mediante este estudio, se determina el proceso que tiene lugar en cada caso, ya que las enfermedades de las articulaciones pueden ser infecciosas, hemorrágicas, inflamatorias o degenerativas.

¿Cuándo está indicada?

Cuando un paciente presenta síntomas compatibles con una afección articular, se procede al análisis del líquido sinovial. Normalmente, esta prueba está indicada si se presenta:

  • Dolor.
  • Enrojecimiento.
  • Sensación de calor.
  • Inflamación.
  • Acumulación del líquido sinovial.
  • Fiebre.
  • Dificultad para doblar la articulación.

Este estudio ayuda a diagnosticar artritis séptica, artritis reumatoide, osteoartritis o gota, entre otras enfermedades.

En ocasiones, la extracción del líquido sinovial también sirve para aliviar la presión que sufre la articulación por la acumulación de este fluido.

¿Cómo se realiza?

El análisis de líquido sinovial se divide en dos partes fundamentales. Primero, se procede a la extracción de una muestra:

  • Se desinfecta la piel de la articulación de la que se va a tomar.
  • En algunos casos, especialmente si se debe utilizar una aguja grande, se administra anestesia local para reducir las molestias que puede ocasionar la punción.
  • Se introduce la aguja hasta el centro de la articulación y se aspira con ayuda de una jeringa hasta obtener la cantidad de líquido necesaria para hacer el análisis. Normalmente, se extraen dos tubos enteros, uno con anticoagulante y otro sin él.
  • Se vuelve a desinfectar la piel después de extraer la aguja y se coloca un apósito en la zona de la punción.

Una vez en el laboratorio, se procede al análisis del líquido sinovial que incluye diversos estudios:

  • Aspecto y características físicas: un líquido sinovial sano es de color pajizo, transparente y de textura ligeramente viscosa. Cualquier cambio puede ser indicativo de una patología.
  • Bioquímica: se estudian cambios en las sustancias que habitualmente están presentes en el fluido (glucosa, ácido úrico o ácido proteico).
  • Examen microscópico: se coloca una gota de líquido en el portaobjetos, normalmente después de centrifugarlo, para comprobar si los recuentos celulares son normales o están alterados.
  • Cultivo o tinción de Gram: para detectar la presencia de agentes infecciosos.

Riesgos

La toma de la muestra de líquido sinovial puede provocar dolor durante unos días, pero suele remitir reduciendo la actividad física o aplicando hielo.

Aunque solamente sucede en raras ocasiones, la introducción de la aguja para obtener la muestra puede producir un sangrado o contraer una infección.

Qué esperar del análisis de líquido sinovial

El paciente solamente está presente durante la extracción de la muestra de líquido. Se trata de un procedimiento ambulatorio tras el que se puede retomar la rutina, aunque con limitaciones de movimiento. El paciente no siente dolor, ya que si se prevé que sea dolorosa, se aplica anestesia. El día de la punción, se debe firmar un consentimiento informado.

El paciente se coloca con la articulación descubierta en la postura más adecuada para facilitar el trabajo al especialista. Durante el procedimiento, que dura unos pocos minutos, debe permanecer lo más quieto posible.

Los resultados suelen estar disponibles en uno o dos días, excepto en los casos en los que se hace cultivo. Se considera que el resultado está alterado en los siguientes casos:

  • Aspecto: el color y la textura del líquido sinovial puede mostrar variaciones como:
    • Menor viscosidad: proceso inflamatorio.
    • Turbidez: presencia de cristales, hematíes, leucocitos o microorganismos.
    • Color rojizo: presencia de sangre.
  • Bioquímica: existe patología si varían las concentraciones de las sustancias que lo componen:
    • Niveles bajos de glucosa: infección o inflamación.
    • Niveles altos de proteínas: infección bacteriana.
    • Niveles altos de ácido úrico: gota.
  • Microscopia: el líquido sinovial se compone de leucocitos y hematíes. Cualquier cambio en esta composición indica que hay una enfermedad:
    • Aumento de hematíes: infección, gota o artritis reumatoide.
    • Cambios en el porcentaje de los distintos tipos de leucocitos: las infecciones bacterianas suponen un aumento de neutrófilos, mientras que si hay niveles altos de eosinófilos suele ser indicativo de artritis parasitaria o tuberculosa o enfermedad de Lyme.
    • Los cristales de urato monosódico o pirofosfato de calcio se forman cuando se padece gota.

Especialidades en las que se solicita el análisis de líquido sinovial

El análisis de líquido sinovial se lleva a cabo por los patólogos a petición de Reumatología o Reumatología pediátricaReumatología pediátricaReumatología .


Cómo prepararse

La preparación varía dependiendo de cada caso. Es habitual tener que hacer ayuno antes de la toma de muestras.