El Dr. Daniel Pérez-Prieto participa en un estudio que podría cambiar el tratamiento de las infecciones óseas

Las infecciones óseas y articulares son una de las complicaciones más complejas en traumatología. Su tratamiento suele requerir cirugía y largos periodos de antibióticos para eliminar la infección y evitar recaídas. Sin embargo, una investigación internacional en la que ha participado el Dr. Daniel Pérez-Prieto, especialista de ICATME del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Universitari Dexeus
, junto a especialistas de distintos centros europeos, aporta nuevas evidencias que podrían contribuir a cambiar este enfoque.
Los resultados del estudio se han publicado en The New England Journal of Medicine (NEJM), considerada una de las revistas científicas de mayor prestigio e impacto a nivel mundial. La publicación en una cabecera de estas características supone un importante reconocimiento científico y pone de manifiesto la relevancia de una investigación con potencial para influir en la práctica clínica futura.
Un cambio de paradigma en el tratamiento de las infecciones óseas
Hasta ahora, el tratamiento habitual de muchas infecciones osteoarticulares incluía varias semanas, e incluso meses, de antibioterapia tras la cirugía. Aunque estos tratamientos ayudan a controlar la infección, también pueden provocar efectos secundarios y favorecer la aparición de resistencias bacterianas.
El estudio internacional analizó a pacientes con infecciones óseas y articulares tratados quirúrgicamente. Los investigadores observaron que, cuando la cirugía elimina adecuadamente el tejido infectado y se emplean antibióticos locales directamente en la zona afectada, una pauta de antibióticos sistémicos de tan solo una semana puede ofrecer resultados comparables a los obtenidos con tratamientos mucho más prolongados.
Se trata de un hallazgo especialmente relevante porque cuestiona una práctica terapéutica ampliamente aceptada durante décadas y abre la puerta a tratamientos más personalizados para determinados pacientes.
¿Qué beneficios podría tener para los pacientes?
Reducir la duración de los tratamientos antibióticos puede aportar importantes ventajas:
- Menor exposición a los antibióticos.
- Menos efectos secundarios asociados al tratamiento.
- Menor riesgo de desarrollar resistencias bacterianas.
- Recuperaciones más cómodas y sencillas.
- Menor necesidad de tratamientos prolongados.
Aunque los resultados no significan que todos los pacientes con infecciones óseas puedan beneficiarse de pautas más cortas, sí aportan evidencia científica sólida para replantear la duración del tratamiento en casos seleccionados.
Un avance con impacto internacional
Las infecciones osteoarticulares siguen representando un importante desafío para los especialistas por su complejidad y por el impacto que pueden tener en la calidad de vida de los pacientes. Por este motivo, cualquier avance que permita mantener la eficacia del tratamiento reduciendo al mismo tiempo la carga terapéutica supone una noticia de gran relevancia.
Los autores del estudio consideran que estos resultados podrían influir en futuras recomendaciones clínicas y contribuir a optimizar el uso de los antibióticos, uno de los grandes retos de la medicina actual.



