Caídas en personas mayores: cuándo acudir a urgencias
Las caídas son frecuentes en las personas mayores y, aunque algunas no provocan lesiones importantes, otras pueden causar fracturas o traumatismos que requieren una valoración médica.

Las caídas son uno de los motivos de consulta más frecuentes en las personas mayores y, en muchos casos, generan una lógica preocupación en la familia. Aunque la mayoría no revisten gravedad, algunas pueden derivar en lesiones importantes o esconder un problema de salud subyacente. Conocer cuándo conviene acudir a urgencias es clave para actuar correctamente.
¿Por qué las caídas son más frecuentes en las personas mayores?
Con el envejecimiento pueden aparecer cambios en la fuerza muscular, el equilibrio, la visión o la movilidad que aumentan el riesgo de sufrir una caída. Además, determinados medicamentos o enfermedades pueden favorecer los mareos o la inestabilidad.
"Una caída en una persona mayor siempre debe valorarse teniendo en cuenta cómo se ha producido y el estado general del paciente", explica el Dr. Ariel Balceda coordinador del servicio de urgencias del Hospital universitari El Pilar.
¿Cuándo hay que acudir a urgencias?
Ante una caída, conviene acudir al servicio de urgencias si aparece alguna de estas señales de alarma:
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Pérdida de conocimiento, aunque haya sido breve.
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Golpe en la cabeza, sobre todo si la persona toma anticoagulantes.
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Dolor intenso o imposibilidad de moverse o apoyar una extremidad.
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Deformidad visible en un brazo, una pierna o la cadera.
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Confusión, vómitos o somnolencia tras el golpe.
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Sangrado que no se detiene.
"Si tras una caída la persona no puede levantarse, se queja de un dolor fuerte en la cadera o ha recibido un golpe en la cabeza, no hay que esperar: lo más prudente es acudir a urgencias", señala el médico.
¿Una caída sin lesiones aparentes también puede ser importante?
Sí. En las personas mayores, algunas lesiones pueden no manifestarse inmediatamente o presentar síntomas leves al principio. Además, una caída puede ser consecuencia de un problema previo, como un mareo, una alteración del equilibrio o un episodio de pérdida de conocimiento.
Cuando la persona se levanta sin dificultad y no presenta dolor importante, en general puede vigilarse en casa. Aun así, conviene observar su evolución durante las horas siguientes, ya que algunas molestias o síntomas pueden aparecer más tarde. Ante cualquier duda, lo recomendable es consultar con el médico de referencia.
"Más allá de la lesión, también es importante conocer por qué se ha producido la caída, especialmente cuando ocurre de forma repetida", destaca el especialista.
¿Cuándo conviene consultar con un médico?
Aunque la caída no haya provocado una lesión evidente, es recomendable consultar con un profesional sanitario cuando las caídas se repiten, aparecen mareos, problemas de equilibrio o cambios en la movilidad. Identificar la causa puede ayudar a prevenir nuevos episodios y sus posibles consecuencias.
Además, si la persona toma varios medicamentos, puede ser conveniente revisar el tratamiento con el profesional sanitario para comprobar si alguno puede favorecer mareos o inestabilidad.
¿Cómo prevenir las caídas en el día a día?
Adoptar algunas medidas sencillas en el hogar reduce de forma notable el riesgo de caídas:
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Retirar alfombras y cables u otros obstáculos de las zonas de paso.
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Mejorar la iluminación, especialmente en pasillos y baños.
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Instalar barras de apoyo en el baño y agarraderas en las escaleras.
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Usar calzado cerrado y con suela antideslizante.
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Revisar la vista y la medicación de forma periódica.
"La mejor forma de tratar una caída es evitar que se produzca. Adaptar el hogar y mantener la actividad física dentro de las posibilidades de cada persona es la estrategia más eficaz", Concluye el Dr. Balceda.






