Alopecia androgénica

La alopecia androgénica es la pérdida de cabello como consecuencia de los efectos de las hormonas en los folículos pilosos, que se debilitan afinando el pelo. Es el tipo de alopecia más frecuente.

Síntomas y causas

La alopecia androgénica o androgenética es el tipo de calvicie más frecuente tanto en hombres como en mujeres. Está provocada por una mayor susceptibilidad a la acción de las hormonas androgénicas, que causan la miniaturización de los folículos pilosos y debilitan el cabello. Se caracteriza por una pérdida progresiva y difusa del pelo, que puede llegar a desaparecer por completo.

Según la escala de Norwood-Hamilton, la alopecia androgénica se presenta en siete fases:

  • Fase I: debilidad del cabello y caída imperceptible.
  • Fase II: comienza a apreciarse la caída en la parte frontal de la cabeza, conocidas popularmente como entradas.
  • Fase III: es la etapa límite en la que la pérdida de cabello no se nota a simple vista. La caída comienza a producirse en la coronilla, pero apenas es evidente.
  • Fase IV: aumentan las zonas sin pelo en la frente y la coronilla, aunque se mantiene una banda poblada de pelo entre ellas.
  • Fase V: es una calvicie avanzada. Las áreas sin cabello en la frente y la coronilla son más amplias, apenas queda pelo entre ellas y el existente es débil y ralo.
  • Fase VI: se juntan las zonas de calvicie frontales y se mantiene una corona de cabello que une las dos sienes alrededor de la parte posterior de la cabeza.
  • Fase VII: es el estado más avanzado. La pérdida es completa en la parte superior de la cabeza y solamente se mantiene cabello en los laterales y la zona posterior.

La alopecia androgénica es una afección crónica y progresiva que comienza a manifestares después de la pubertad y suele estabilizarse entre los 40 y los 50 años en los hombres y alrededor de los 50 o 60 en las mujeres. Con el tratamiento adecuado, el pronóstico es bueno, ya que es posible frenar e, incluso, recuperar la densidad de cabello.

Síntomas

Los síntomas característicos de la alopecia androgenética son:

  • Miniaturización de los folículos pilosos que deriva en la disminución del diámetro del cabello, es decir, el pelo se vuelve más fino.
  • Caída evidente del cabello al peinarse, moverse enérgicamente o levantarse, por ejemplo.
  • Descenso de la densidad del cabello.
  • Aumento de la producción de grasa en el cuero cabelludo.
  • En ocasiones, enrojecimiento de la piel y picores.

Se recomienda acudir al especialista cuando se pierden más de 100 cabellos al día.

Causas

Las causas principales de la alopecia androgénica son:

  • Predisposición genética: las variables genéticas del paciente (que pueden heredarse tanto de la madre como del padre, aunque tienen mayor impacto las masculinas) aumentan la sensibilidad de los folículos pilosos a la dihidrotestosterona (DHT), que es una hormona derivada de la testosterona que desempeña un papel relevante en el desarrollo del vello facial, la voz grave y la masa muscular masculina. Cuando la DHT se une al folículo, la fase de crecimiento del cabello (anágena) se acorta mientras que la de reposo (telógena) se prolonga. Como consecuencia, el pelo se vuelve más fino y, por norma general, se cae. En ocasiones, se pierde el folículo piloso por completo.
  • Alteraciones hormonales: un exceso de DHT o desequilibrios en los niveles de hormonas durante la pubertad o la menopausia pueden propiciar la caída de cabello androgénica.

Factores de riesgo

El riesgo de alopecia androgénica aumenta con los siguientes factores:

  • Sexo: aunque se da en ambos sexos, es más frecuente entre los hombres. Se estima que el 60 % de los varones y el 25 % de las mujeres padecen este tipo de alopecia a lo largo de su vida.
  • Edad: aunque las primeras manifestaciones se producen en edades tempranas, el paso del tiempo hace que los folículos sean más susceptibles a los cambios hormonales y que disminuya su capacidad de regenerarse.

La alopecia androgenética, además, puede agravarse en las siguientes circunstancias:

  • Estrés: el ciclo de crecimiento del cabello se altera, por lo que la caída se acelera.
  • Deficiencias nutricionales: las carencias de vitamina B, zinc, hierro y proteínas debilita el cabello.
  • Hábitos de vida poco saludables: el cuero cabelludo puede dañarse como consecuencia del tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol o una mala higiene capilar.
  • Factores ambientales: el pelo puede sufrir daño por la exposición al sol, la contaminación o el abuso de calor y productos químicos.
  • Enfermedades hormonales: el hipotiroidismo, el hipertiroidismo o el síndrome de ovario poliquístico, entre otras, pueden propiciar la caída del pelo.
  • Determinados medicamentos: algunos fármacos, como los esteroides o los antidepresivos, afectan a la salud capilar.

Complicaciones

La alopecia androgénica puede causar las siguientes complicaciones:

  • Ansiedad.
  • Depresión.
  • Baja autoestima.
  • Aislamiento social.
  • Mayor riesgo de cáncer de piel debido a una mayor exposición del cuero cabelludo al sol.
  • Predisposición a la dermatitis seborreica, el acné y otras afecciones dermatológicas (debido a factores hormonales comunes).

Prevención

La alopecia androgenética no se puede prevenir debido a su componente genético y hormonal. No obstante, la calidad del cabello mejora adoptando hábitos de vida saludables:

  • Alimentación variada rica en vitaminas, minerales y proteínas.
  • Evitar los peinados tirantes.
  • No abusar de las herramientas de calor para secar o peinar el cabello.
  • Reducir el uso de agentes químicos en el pelo, como tintes o productos de alisado o permanente.
  • Uso de champú suave para eliminar el exceso de grasa y la suciedad.
  • Reducir el estrés.
  • Proteger el cabello del sol.
  • No fumar.
  • Evitar el consumo de alcohol.

¿Qué médico trata la alopecia androgénica?

La alopecia androgénica se trata normalmente en la especialidad de Dermatología médico-quirúrgica y Venereología. Cuando hay desequilibrios hormonales, puede intervenir un médico Endocrinología y Nutrición.

Diagnóstico

El diagnóstico de la alopecia androgénica consta de diversas pruebas:

  • Historia clínica: el especialista analiza los antecedentes médicos y familiares del paciente y su estilo de vida.
  • Examen físico: se observa el estado del cuero cabelludo, el patrón de pérdida capilar, las características de los folículos y las propiedades generales del cabello.
  • Prueba de tracción o pull test: se toma un mechón con unos 40 cabellos y se tira ligeramente para comprobar cuántos se desprenden en el proceso. Si se pierden más de 6, se considera que hay alopecia. El procedimiento se repite en varias zonas del cuero cabelludo.
  • Tricoscopia: se utiliza una cámara de aumento para obtener imágenes detalladas del cuero cabelludo y los folículos pilosos. Es una técnica útil para detectar aquellos factores que no se detectan con la observación directa. Normalmente, se utiliza para confirmar el tipo de alopecia que sufre el paciente.
  • Análisis de sangre: proporciona información sobre el estado de salud del paciente, cono posibles deficiencias nutricionales o desequilibrios hormonales.
  • Biopsia del cuero cabelludo: en aquellos casos en los que es difícil determinar el tipo de alopecia, se toma una muestra de piel y de tejido del folículo piloso para observarla bajo el microscopio en el laboratorio.

Tratamiento

El tratamiento de la alopecia androgénica depende de la fase en la que se encuentre, las características del cabello y las necesidades del paciente. Entre los abordajes más eficaces se encuentran:

  • Medicamentos: existen diversos fármacos que contribuyen a mejorar la apariencia de los pacientes con alopecia androgenética:
    • Minoxidil: puede administrarse de forma oral o tópica. Sirve para estimular el crecimiento del cabello, por lo que la densidad aumenta.
    • Finasterida: fármaco oral que frena la miniaturización de los folículos pilosos.
    • Dutasterida: puede ser oral o intradérmico, reduce la acción de la DHT y mejora la densidad del cabello.
    • Antiandrógenos: suelen ser medicamentos orales utilizados en las mujeres para bloquear la producción de hormonas masculinas.
  • Mesoterapia capilar: es un procedimiento mínimamente invasivo en el que se inyecta medicación (normalmente, dutasterida) directamente en el cuero cabelludo para potenciar sus efectos.
  • Plasma rico en plaquetas: se toma una muestra de sangre del paciente y se trata en el laboratorio para obtener una sustancia con una cantidad elevada de plaquetas. Este concentrado se inyecta en el cuero cabelludo para estimular el folículo piloso.
  • Trasplante capilar: también llamada injerto capilar, se extraen folículos pilosos sanos de una zona en la que se conserva el cabello (suele ser la nuca) y se implantan en las zonas de calvicie o de gran pérdida de densidad. Pueden utilizarse dos procedimientos:
    • FUT (Follicular Unit Transplantation): se toma una sección completa de cabello, de unos 15 a 35 centímetros), se extraen los folículos individualmente y se implantan en la zona deseada. Está indicada para cubrir zonas extensas cuando todavía se conserva un área grande con cabello sano. Necesita un tiempo más largo de recuperación.
    • FUE (Follicular Unit Extraction): se toma cada folículo uno a uno con ayuda de un bisturí, eligiendo aquellos con mayor calidad, y se colocan en la zona sin pelo. Aunque el proceso de trasplante es más largo, la recuperación es más rápida.
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