Alopecia areata
La alopecia areata se caracteriza por la pérdida de cabello en pequeñas zonas con forma redondeada. Es una afección de origen autoinmune que en la mayoría de los casos se resuelve por sí sola con el paso del tiempo.
Síntomas y causas
La alopecia areata es un tipo de calvicie que, en la mayoría de los casos, tiene un origen autoinmune, es decir, el propio organismo ataca los folículos pilosos por error. La caída de cabello, aunque puede darse en cualquier parte del cuerpo, suele presentarse en forma de parches con forma redondeada en la cabeza o el vello de la cara.
La manifestación de la alopecia areata puede ser de cuatro tipos:
- Alopecia areata de placa única: es la más habitual. Se presenta una sola zona sin pelo, con forma ovalada o redonda. No hay enrojecimiento de la piel ni cicatriz.
- Alopecia areata multifocal: también llamada reticular, muestra varias placas de calvicie en la cabeza, la barba o las cejas.
- Alopecia areata total: es una forma severa de la enfermedad que provoca la caída de todo el pelo del cuero cabelludo.
- Alopecia areata universal: es la forma más grave. Afecta tanto al cuero cabelludo como al resto del cuerpo (cejas, pestañas y vello corporal).
La alopecia areata no es cicatrizante, por lo que los folículos pilosos pueden recuperarse una vez que remite la inflamación, ya que solamente están en estado de reposo y no dañados definitivamente. Aun así, no siempre es fácil conseguir que vuelva a crecer el pelo perdido.
Síntomas
El síntoma característico de la alopecia areata es la pérdida de cabello o vello corporal en forma de parches, que se produce de forma súbita. Estas zonas sin pelo pueden progresar de forma diferente:
- Alopecia ofiásica: el pelo se pierde formando una banda con aspecto serpenteante en la parte posterior y los lados del cuero cabelludo.
- Alopecia SISAIFO: es poco común. La falta de cabello se presenta en la parte superior y central de la cabeza.
- Alopecia areata difusa: la falta de pelo se produce en todo el cuero cabelludo, afectando a más del 70 % de los folículos, en lugar de formar los parches característicos de la alopecia areata.
- Alopecia selectiva de cabello pigmentado: solamente se cae el cabello pigmentado, respetando las canas, debido a que el sistema inmunitario ataca exclusivamente a los melanocitos de los folículos pilosos.
El desarrollo de la alopecia areata no presenta diferencias en los hombres y las mujeres, ya que se manifiesta de forma similar en ambos sexos. En el caso de los hombres, se muestra en forma de calvas en la barba.
La piel de la zona que ha perdido el pelo se presenta lisa y sin enrojecimiento ni sarpullido. El pelo de alrededor es más fino en la base que en la punta y suele estar quebrado. Algunos pacientes refieren hormigueo o picor previo a la caída del cabello.
Causas
La causa principal de la alopecia areata es un fallo en el sistema inmunitario que, por error, ataca los folículos pilosos. Como respuesta, estos pequeños tubos se inflaman, provocando la caída del cabello.
Factores de riesgo
El riesgo de tener alopecia areata aumenta en los siguientes casos:
- Edad: es más frecuente en niños y en adultos de entre 30 y 50 años.
- Alteraciones hormonales: los desajustes en los niveles de hormonas afectan al ciclo capilar:
- Estrés severo: el aumento excesivo de cortisol interrumpe el ciclo de crecimiento del cabello.
- Hipotiroidismo o hipertiroidismo: afectan a la producción de tiroxina, por lo que el cabello se vuelve más fino y se propicia la caída.
- Síndrome de ovario poliquístico: los niveles de andrógenos aumentan, por lo que el tamaño de los folículos pilosos se reduce.
- Menopausia o postparto: los estrógenos y la progesterona descienden y aumentan los andrógenos causando una alteración en el ciclo capilar.
- Procesos infecciosos: pueden desencadenar la respuesta inmunitaria contra los folículos pilosos:
- Virus Epstein-Barr: el virus del herpes humano que suele contraerse en la infancia y la adolescencia y provoca la mononucleosis.
- Hepatitis B y C.
- Covid-19.
- Enterovirus: responsable de la enfermedad de mano-boca-pie.
- Estafilococos y estreptococos: bacterias que se asocian a la foliculitis (inflamación de los folículos).
- Otras patologías autoinmunes
- Predisposición genética.
- Antecedentesfamiliares de la enfermedad.
Complicaciones
Las complicaciones más habituales de la alopecia areata son:
- Grandes zonas sin pelo debido a la unión de diversas placas.
- Pérdida total del cabello o el vello corporal, aunque no es frecuente.
- Alteraciones psicológicas derivadas de la calvicie:
- Baja autoestima.
- Aislamiento social.
- Ansiedad.
- Sensibilidad cutánea: las áreas en las que se ha perdido el pelo pueden sufrir irritación o ser más sensibles a los efectos del sol.
- Cambios en las uñas: pueden formarse hoyuelos o cambios en la forma y el color.
- Mayor propensión a desarrollar otras enfermedades autoinmunes.
Prevención
La alopecia areata no se puede prevenir, ya que es una afección autoinmune cuyo origen no está completamente claro hoy en día.
¿Qué médico trata la alopecia areata?
La alopecia areata es una patología que se trata en la especialidad de Dermatología médico-quirúrgica y Venereología.
Diagnóstico
El diagnóstico de la alopecia areata suele basarse en la observación, ya que las áreas redondas sin cabello son muy características. Aun así, para confirmar la afección, el especialista suele hacer algunas pruebas complementarias, como:
- Tricoscopia: se utiliza un dispositivo que toma imágenes del cuero cabelludo y los folículos pilosos. Un software especializado evalúa la densidad y el diámetro del cabello. Además, el especialista observa el estado de la piel (inflamación, descamación, enrojecimiento) y la calidad del pelo.
- Biopsia del cuero cabelludo: es un procedimiento utilizado para determinar si la caída del cabello se debe a una alopecia areata o de otro tipo. Para ello, se toma una pequeña muestra de tejido, tanto de la piel como de un folículo piloso, y se estudia con el microscopio en el laboratorio. Normalmente, se cierra la incisión con puntos de sutura que, con el crecimiento del cabello y el paso del tiempo, apenas es visible.
Tratamiento
La mayoría de los pacientes recuperan el cabello perdido después de varios meses a pesar de no recibir tratamiento. En muchos casos, cuando desaparece la causa subyacente, por ejemplo, la situación de estrés o el desequilibrio hormonal.
En aquellos casos en los que hay mayor caída y no muestra señales de crecimiento, se busca el tratamiento que mejor se adapte a cada paciente. Entre los más eficaces están:
- Medicación tópica: se aplica en forma de cremas, espumas, lociones o parches en el cuero cabelludo:
- Corticoesteroides: suelen ser la primera opción. Reducen la inflamación del folículo.
- Vasodilatadores: estimulan el crecimiento del cabello.
- Derivados del alquitrán: generan una respuesta inmunitaria que fomenta la regeneración del pelo.
- Medicación oral: los inhibidores de la quinasa Janus (JAK), un tipo de enzimas que transmiten señales desde el exterior de las células al núcleo para regular la expresión génica y la inflamación, se utilizan para frenar la inflamación que está causando la pérdida de cabello.
- Inyección de esteroides: actúan sobre el folículo piloso para reducir la inflamación y promover la regeneración capilar.
- Terapia con luz ultravioleta: suele utilizarse UVB de banda estrecha para reducir la inflamación, estimular el folículo piloso y recuperar el cabello perdido. Normalmente, se aplica durante unos minutos en la consulta del especialista y se combina con medicación, ya sea oral o tópica.



































































































