Cáncer de laringe
Todo sobre las causas, los síntomas, los tratamientos y la esperanza de vida del cáncer de laringe.
Síntomas y causas
El cáncer de laringe es la formación de tumores cancerosos en la laringe, que es un órgano en forma de tubo que une la faringe y la tráquea. Su función es la de permitir el paso del aire a los pulmones y producir la voz cuando las cuerdas vocales vibran.
Hay una relación directa entre el tabaquismo y el cáncer de laringe, ya que se estima que los componentes del tabaco son los causantes del 94 % de los casos.
El cáncer de laringe puede ser de tres tipos dependiendo de la zona en la que esté localizado:
- Cáncer glótico: es el más frecuente. Afecta a las cuerdas vocales. Suele tener un diagnóstico temprano, por lo que las tasas de supervivencia son muy altas (alrededor del 90 % a cinco años).
- Cáncer supraglótico: surge por encima de las cuerdas vocales. Tiene mayor riesgo de diseminación a los ganglios y suele diagnosticarse en fases avanzadas. La supervivencia a cinco años se estima entre el 59 y el 34 %.
- Cáncer subglótico: es muy raro. Se da por debajo de las cuerdas vocales. Es el que peor pronóstico tiene, con tasas de supervivencia a cinco años que varían entre el 65 y el 32 %.
En la mayoría de los casos, el cáncer de laringe es un carcinoma de células escamosas, es decir, se origina en las células planas y delgadas que recubren la laringe. Aunque es muy raro que tenga otras características histológicas, pueden darse linfomas (se desarrolla en el sistema linfático de la laringe), sarcomas (se origina en los tejidos blandos laríngeos), adenocarcinomas (surge en el tejido glandular) o carcinoma neuroendocrino (se forma en células con características nerviosas y endocrinas).
El pronóstico del cáncer de laringe varía dependiendo del momento en el que se detecte, además de su localización y extensión. En general, la tasa de supervivencia a cinco años es del 61 %, aunque la mayoría de los pacientes son diagnosticados antes de que las células cancerosas se diseminen, por lo que aumenta hasta un 76 %. Sin embargo, si se produce metástasis a otras partes del cuerpo desciende al 35 %.
Síntomas
Los síntomas más frecuentes del cáncer de laringe son:
- Disfonía: alteraciones en el tono, el timbre o el volumen de la voz. Normalmente, ronquera. Es un signo típico del cáncer glótico.
- Inflamación o protuberancia en el cuello.
- Dificultad para tragar.
- Odinofagia: dolor al tragar.
- Dolor de oído.
- Especialmente en el cáncer subglótico, dificultad para respirar como consecuencia de la obstrucción de la luz de la laringe.
Causas
Los carcinógenos que contiene el humo del tabaco producen displasia en el tejido laríngeo. Es decir, las características de las células cambian en cuanto a tamaño, forma y organización. El cáncer de laringe surge cuando el ADN de las células se altera y comienzan a reproducirse más rápido de lo normal. Además, se mantienen vivas durante más tiempo del esperado, por lo que se acumulan formando tumoraciones.
Factores de riesgo
Los factores de riesgo de cáncer de laringe más destacados son:
- Edad: es más común a partir de los 40 años, especialmente entre los 60 y los 70.
- Sexo: tiene una mayor prevalencia entre los hombres.
- Tabaquismo: cuanto más se fuma y durante más tiempo, aumentan las probabilidades de padecer un cáncer de laringe.
- Consumo de alcohol.
- El riesgo aumenta significativamente cuando se combinan el tabaco y el alcohol.
- Infección con el virus del papiloma humano (VPH).
- Reflujo gastroesofágico: los ácidos del estómago pueden dañar los tejidos.
- Dieta con exceso de grasas animales y defecto de frutas y verduras.
- Antecedentes familiares.
Complicaciones
El cáncer de laringe puede derivar en las siguientes complicaciones:
- Obstrucción de las vías respiratorias.
- Disfagia: dificultad para tragar.
- Desnutrición.
- Pérdida total de la voz.
- Metástasis: el cáncer de laringe se disemina con mayor frecuencia a la tráquea, el esófago, la tiroides y los ganglios linfáticos del cuello. Si alcanza órganos distantes, suelen ser los pulmones, el hígado o los huesos.
- Muerte.
Prevención
Adoptar un estilo de vida saludable es fundamental para prevenir el cáncer de garganta. Las recomendaciones generales son:
- No fumar.
- Evitar el alcohol.
- Seguir una dieta rica en frutas y verduras.
- Mantener un peso saludable.
- Cuidar la higiene bucodental.
¿Qué médico trata el cáncer de laringe?
El cáncer de laringe es una enfermedad que se trata en las especialidades de oncología médica y oncología radioterápica.
Diagnóstico
El diagnóstico de cáncer de laringe requiere diversas pruebas tanto para detectarlo como para estadificarlo. Las más destacadas son:
- Historia clínica: se recopila toda la información sobre los antecedentes médicos y familiares del paciente, así como los síntomas por los que acude a la consulta.
- Laringoscopia refleja: es la observación de la laringe con ayuda de un espejo que se introduce en la garganta. Para ver las estructuras y detectar posibles anomalías, se ilumina la zona reflejando los haces de luz en el espejo. Es una prueba que no produce dolor, aunque puede provocar náuseas.
- Endoscopia directa: sirve para ver el estado de las zonas que no se pueden observar mediante la laringoscopia. Para hacerla, se introduce un tubo flexible con una cámara y una luz en el extremo. Suele ser necesario administrar anestesia local para evitar las molestias y las náuseas.
- Biopsia: suele aprovecharse la endoscopia para tomar una muestra del tejido sospechoso, que se analiza en el laboratorio en busca de indicios cancerosos.
- Citología de ganglio: se hace una punción con aguja fina en un ganglio inflamado para tomar parte del tejido del nódulo y determinar si tiene células tumorales.
- Tomografía computarizada (TC): se utilizan rayos X desde ángulos distintos para obtener imágenes detalladas del organismo. Sirve para ver el tamaño del tumor y su extensión.
- Tomografía por emisión de positrones (PET): se inyecta un fármaco radiactivo que se adhiere a las células cancerosas. Cuando se ven las imágenes tomadas con rayos X, los tumores se perciben en colores brillantes.
El estudio de las imágenes es útil para estadificar el cáncer de laringe, que puede ser:
- Estadio 0: el tumor solamente abarca células de la capa superior del recubrimiento laríngeo.
- Estadio I: el tumor es más profundo, pero se encuentra por encima de la glotis, por lo que las cuerdas vocales no están afectadas.
- Estadio II: las células cancerosas están en varias zonas de la glotis, pero las cuerdas vocales mantienen su movimiento.
- Estadio III: el tumor se mantiene en la laringe y ha afectado a las cuerdas vocales. Puede haberse extendido a zonas adyacentes. Es posible que las células tumorales lleguen a un ganglio linfático del cuello.
- Estadio IV: el cáncer comienda a propagarse a otros órganos.
- Estadio IVA: el tumor se extiende en los órganos cercanos (tiroides, tráquea, esófago, lengua) y a los ganglios linfáticos del cuello.
- Estadio IVB: el cáncer se extiende a la columna vertebral, la arteria carótida o los pulmones.
- Estadio IVC: el tumor se extiende a los ganglios del cuello y mide más de 6 centímetros de ancho. Puede haberse propagado a órganos distales.
Tratamiento
El tratamiento del cáncer de laringe debe ser personalizado para cada paciente, en un abordaje multidisciplinar en el que se tengan en cuenta la localización del tumor, su extensión, las características histológicas y el estadio en el que se encuentre, así como las necesidades y estado de salud del paciente.
Los procedimientos más eficaces son:
- Radioterapia: e administra radiación ionizante de forma controlada en la zona afectada. Puede utilizarse antes de la cirugía para reducir el tamaño del tumor o después, como tratamiento complementario. En tumores localizados en una sola cuerda vocal suele ser el tratamiento único, mientras que en casos en los que no se puede realizar una intervención quirúrgica, se combina con quimioterapia.
- Quimioterapia: se emplean fármacos químicos para destruir las células cancerosas.
- Quimioterapia tradicional: es un tratamiento sistémico que afecta a todo el organismo.
- Terapia dirigida: los nuevos abordajes permiten utilizar fármacos que llegan directamente a los genes o las proteínas específicas del cáncer, por lo que se producen menos daños en los tejidos sanos.
- Laringectomía: es una cirugía en la que se extraen las células cancerosas junto con algunas sanas para garantizar la recuperación.
- Laringectomía parcial: además del tumor, solamente se extirpa parte de la laringe. El objetivo es mantener la funcionalidad del órgano y, sobre todo, la capacidad de hablar.
- Laringectomía supraglótica: se retira la parte superior de la laringe, pero se mantienen las cuerdas vocales y no es necesaria una traqueostomía (orificio artificial que conecta la laringe con el exterior).
- Cordectomía: se elimina solamente la cuerda vocal afectada.
- Laringectomía total: solamente se utiliza en casos muy graves, ya que se extirpa la laringe por completo. Como consecuencia, se pierde la voz y se debe mantener una traqueostomía permanente para poder respirar.
- Laringectomía parcial: además del tumor, solamente se extirpa parte de la laringe. El objetivo es mantener la funcionalidad del órgano y, sobre todo, la capacidad de hablar.
- Linfadenectomía: se extirpan los ganglios linfáticos del cuello











































































