Cáncer de útero

Todo sobre las causas, los síntomas y los tratamientos más eficaces para el crecimiento celular anormal en la matriz.

Síntomas y causas

El cáncer de útero surge se produce cuando las células de los tejidos que forman la matriz femenina se reproducen a mayor velocidad y prolongan su vida durante más tiempo del habitual.

El exceso de células forma tumores cancerosos que pueden ser de dos tipos:

  • Cáncer de endometrio: es el más frecuente. Se trata de un carcinoma que se origina en el endometrio, que es la mucosa que recubre el interior del útero. El más habitual es el carcinoma endometrioide, que suele detectarse a tiempo y tener un buen pronóstico. Sin embargo, los subtipos carcinoma seroso, carcinoma de células claras y carcinosarcoma son muy agresivos, pero se dan con menos frecuencia.
  • Sarcoma uterino: es poco común, pero más difícil de tratar. Afecta al tejido muscular del útero, que es la capa media de la matriz. Suele ser de los subtipos leiomiosarcoma uterino, sarcoma del estroma endometrial o sarcoma uterino indiferenciado.

A pesar de que en ocasiones se confunden, el cáncer de útero y el cáncer de cérvix (cuello del útero) son diferentes. Mientras que el primero surge en los tejidos que conforman la matriz y suele deberse a desequilibrios hormonales, el segundo comienza en la parte inferior del útero que se conecta con la vagina y está estrechamente relacionado con el virus del papiloma humano (VPH).

El pronóstico del cáncer uterino suele ser bueno, ya que tiene unos síntomas muy característicos que permiten detectarlo de forma precoz. Aun así, la supervivencia depende del tipo de tumor y del grado en el que se encuentre cuando se diagnostica. Se estima que la tasa de supervivencia a los cinco años es del 90 % cuando se descubre en un estadio temprano. Sin embargo, puede descender al 60 % si los ganglios linfáticos están afectados.

Síntomas

Los síntomas del cáncer de útero más frecuentes son:

  • Sangrado vaginal no menstrual que puede ser leve o abundante. Es habitual en mujeres en la perimenopausia.
  • Flujo vaginal anormal: suele ser espeso, de color marrón y tener mal olor.
  • Dispareunia: dolor durante las relaciones sexuales.
  • Sangrado durante o después del coito.
  • Dolor pélvico persistente.
  • Dificultad para orinar.

Causas

Se desconocen las causas exactas del cáncer del útero. Los estudios indican que hay una relación directa con los niveles altos de estrógenos cuando ya se ha pasado la menopausia, que pueden deberse a alguna de las siguientes afecciones hormonales:

  • Síndrome del ovario poliquístico (SOP): provoca desequilibrios hormonales.
  • Síndrome de Lynch: se trata de una mutación hereditarias de los genes encargados de reparar los daños en el ADN.
  • Síndrome de Cowden: causa mutaciones en el gen PTEN que controla la división y la muerte celular.

Factores de riesgo

El riesgo de padecer cáncer de útero aumenta cuando se presenta alguno de estos factores:

  • Enfermedades descritas anteriormente (SOP, síndrome de Lynch, síndrome de Cowden).
  • Menopausia tardía, después de los 52 años.
  • No haber tenido embarazos.
  • Anovulación crónica: los ovarios no liberan óvulos.
  • Infertilidad.
  • Obesidad.
  • Hiperplasia endometrial: crecimiento excesivo del revestimiento del útero.
  • Diabetes.
  • Hipertensión.
  • Antecedentes personales de cáncer de ovario o mama.
  • Antecedentes familiares de cáncer de útero.
  • Antecedentes familiares o ser portador del gen predisponente para el cáncer colorrectal no ligado a poliposis.
  • Terapia hormonal sustitutiva con estrógenos y sin progesterona.
  • Algunos medicamentos utilizados para combatir el cáncer de mama.

Complicaciones

La principal complicación del cáncer de útero es la metástasis, es decir, la diseminación de los tumores hasta otros órganos, ya sean cercanos o distantes. Por norma general, el cáncer uterino se extiende a los ganglios linfáticos, la vagina, el peritoneo, la vejiga, el recto, los pulmones, el hígado, el cerebro o los huesos.

Prevención

Al estar relacionado con alteraciones hormonales de origen genético, el cáncer de útero no se puede prevenir en la mayoría de los casos. Para reducir el riesgo, conviene seguir estas recomendaciones:

  • No fumar.
  • Llevar una dieta sana y equilibrada.
  • Mantener un peso adecuado.
  • Controlar la diabetes y la hipertensión.
  • Practicar ejercicio moderado regularmente.
  • Acudir a revisiones ginecológicas periódicamente.

¿Qué médico trata el cáncer de útero?

El cáncer uterino se suele diagnosticar en la especialidad de Ginecología y Obstetricia, mientras que el tratamiento se lleva a cabo en Oncología médica y Oncología radioterápica.

Diagnóstico

Aunque no hay un protocolo de cribado establecido para detectar el cáncer de útero, las pruebas rutinarias que se realizan en los controles ginecológicos son capaces de diagnosticarlo en etapas tempranas:

  • Análisis de sangre: ofrece información sobre el estado de salud general de la paciente, así como la presencia de marcadores tumorales.
  • Ecografía transvaginalEcografía transvaginalEcografía : se introduce la sonda a través de la vagina para observar de cerca el estado del endometrio. Este procedimiento se utiliza para comprobar el grosor del endometrio y valorar la existencia de anormalidades.
  • Biopsia de endometrioBiopsia de endometrioBiopsia : se detectan anomalías durante la ecografía, se toma una muestra de tejido para analizarla en el laboratorio en busca de células con características cancerosas.
  • Resonancia magnética (RM) o tomografía axial computarizada (TAC): estas pruebas de imagen se utilizan para determinar la extensión del cáncer cuando se ha detectado con los estudios anteriores.

El cáncer de útero puede encontrarse en alguno de estos estadios:

  • Estadio 1: las células cancerosas están dentro del útero.
    • Estadio 1A: el tumor se encuentra en el endometrio o en la capa muscular.
    • Estadio 1B: el cáncer ha invadido más de la mitad de la capa muscular.
  • Estadio 2: el tumor llega hasta el cérvix.
  • Estadio 3: las células malignas se han extendido a otros órganos pélvicos:
    • Estadio 3A: llegan a la capa externa del útero, los ovarios o las trompas de Falopio.
    • Estadio 3B: alcanzan la vagina o el parametrio (tejido conectivo que conecta el útero y el cuello uterino a la pared pélvica).
    • Estadio 3C: invaden los ganglios linfáticos de la pelvis o el abdomen.
  • Estadio 4: el cáncer se ha extendido a otros órganos:
    • Estadio 4A: alcanza al intestino o la vejiga.
    • Estadio 4B: metastatiza en los pulmones, los huesos o el cerebro.

Tratamiento

El tratamiento del cáncer de útero se personaliza teniendo en cuenta las características y las preferencias del paciente, así como el estadio en el que se encuentra el tumor. Los procedimientos más eficaces en estos casos son:

  • Histerectomía total: se extirpan el útero y el cérvix para eliminar tanto las células cancerosas como las posibilidades de que se diseminen a otros órganos. Puede hacerse mediante un abordaje vaginal o abdominal.
  • Histerectomía radical: se extraen el útero, el cérvix, la vagina y, en ocasiones, los ovarios, las trompas de Falopio y los ganglios linfáticos.
  • Quimioterapia: se administran fármacos químicos para eliminar las células cancerosas que hayan podido quedar en el organismo después de la intervención quirúrgica en casos en los que el cáncer se haya extendido a otros tejidos abdominales.
  • Radioterapia: se emite radiación ionizante dirigida hacia la zona afectada para reducir las posibilidades de que el cáncer se extienda a órganos cercanos.
  • Hormonoterapia: se utilizan hormonas o medicamentos que impiden su producción para controlar el crecimiento de las células cancerosas. Puede emplearse después de la intervención quirúrgica para evitar la recidiva o como alternativa a la cirugía en pacientes con tumores pequeños y localizados que se encuentren en edad reproductiva y tengan intención de procrear.
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