Dolor de talón
El dolor del talón es un síntoma provocado por la sobrecarga, las alteraciones biomecánicas, los traumatismos o por otras enfermedades osteoarticulares.
Síntomas y causas
El dolor en el talón, cuyo término médico es talalgia, es uno de los síntomas más habituales de la sobrecarga, aunque también puede indicar que se ha producido una lesión o que existe una patología subyacente.
La talalgia se manifiesta de forma diferente dependiendo de los motivos por los que se produce:
- Dolor al pisar: aparece al levantarse, justo al apoyar el pie después de haber permanecido un tiempo en reposo.
- Dolor en reposo: continua incluso cuando el pie no está apoyado.
- Dolor al caminar: es frecuente que se sienta al dar los primeros pasos después de un tiempo de descanso y que pierda intensidad con el movimiento.
A pesar de que no suele derivar de una enfermedad grave, el dolor de talón afecta negativamente a la calidad de vida, ya que impide que se lleven a cabo actividades cotidianes con normalidad. El pronóstico suele ser favorable, ya que el dolor tiende a desaparecer por sí solo o con tratamientos conservadores en un tiempo relativamente corto que, en ocasiones, puede ser de un año.
Síntomas
El dolor de talón puede darse en el lateral, interno o externo, en la planta o en la parte trasera. La intensidad es variable:
- Dolor sordo: es una molestia leve y generalizada.
- Dolor punzante: es un pinchazo agudo que se siente al apoyar el peso del cuerpo sobre el talón.
Los síntomas asociados a la talalgia, normalmente derivados de la enfermedad subyacente, suelen ser:
- Inflamación.
- Rigidez: dificultad para flexionar el tobillo.
- Entumecimiento y sensación de hormigueo.
- Cambios en la pisada (caminar de puntillas o cojera) para evitar el dolor.
Causas
Las causas más frecuentes del dolor en el talón son:
- Enfermedades crónicas de los huesos o las articulaciones:
- Fascitis plantar: inflamación de la fascia, que es el tejido que conecta el hueso del talón con los dedos. Es la causa más frecuente.
- Tendinitis aquilea: sobrecarga en el tendón de Aquiles, que une los músculos de la pantorrilla con el talón.
- Bursitis en el pie o retrocalcánea: inflamación de la bursa (saco relleno de líquido que reduce la fricción en las articulaciones) que está entre el hueso calcáneo y el tendón de Aquiles, en la parte posterior del talón.
- Espolón calcáneo: protuberancia que se forma en la parte inferior del hueso calcáneo, en la parte inferior del talón, debido a la acumulación de depósitos de calcio.
- Síndrome de Baxter: es una neuropatía periférica que causa daños en los nervios del pie. Puede estar asociado a la diabetes.
- Papiloma del pie: verrugas benignas que aparecen en la planta de los pies como consecuencia del virus del papiloma humano (VPH).
- Traumatismos y lesiones:
- Rotura del tendón de Aquiles.
- Fractura del hueso calcáneo.
- Fractura por sobrecarga: el hueso se fisura debido a impactos repetitivos.
- Contusiones.
- Otras afecciones que pueden provocar dolor en el talón:
- Espondilitis anquilosante: inflamación de la columna vertebral y las articulaciones de las manos y los pies.
- Artritis: inflamación de las articulaciones que suele estar asociada a la degeneración de los tejidos que la forman.
- Pinzamiento de un nervio: los tejidos que rodean al nervio (huesos, tendones, músculos) ejercen una presión excesiva sobre un nervio.
- Osteomielitis: infección de un hueso, normalmente por un hongo o una bacteria.
- Sarcoidosis: enfermedad por la que se acumulan granulomas formados por células del sistema inmunitario en distintas partes del cuerpo.
- Tumor óseo.
Factores de riesgo
El riesgo de sentir dolor en el talón es mayor en las siguientes circunstancias:
- Sobrepeso y obesidad.
- Alteraciones en la biomecánica del pie:
- Pies planos: el arco interno del pie se aplana al ejercer presión sobre él, por lo que toca el suelo al permanecer de pie.
- Pie cavo: el puente del pie es excesivamente alto.
- Pie valgo: el talón se desvía hacia afuera y el arco plantar se aplana, por lo que el peso del cuerpo reposa sobre el borde interior del pie.
- Edad: con el paso del tiempo, los tejidos pierden elasticidad y son más propensos a dañarse debido a la carga del día a día. Por lo tanto, la talalgia es más frecuente a partir de los 40 años.
- Actividad física intensa.
- Permanecer mucho tiempo de pie.
- Calzado inadecuado: los zapatos excesivamente planos o con mucho tacón provocan daños en el talón.
- Acortamiento de los músculos de la pantorrilla o el tendón de Aquiles, ya que la movilidad del tobillo se ve limitada.
- Enfermedades inflamatorias sistémicas.
Complicaciones
Un dolor de talón no tratado puede derivar alguna de las siguientes complicaciones:
- Dolor crónico.
- Alteración de la pisada.
- Dolor secundario: cuando se cambia la forma de pisar para compensar la talalgia, es frecuente que cause dolor en las rodillas, los tobillos, las caderas o la zona lumbar.
- Síndrome del túnel tarsiano: compresión del nervio tibial que produce dolor intenso, hormigueo y entumecimiento.
- Acortamiento de los músculos y los tendones.
- Fascitis plantar crónica.
- Enfermedad de Haglund o tendinopatía insercional del Aquiles: sobrecrecimiento óseo en el hueso calcáneo.
¿Qué médico trata el dolor del talón?
El dolor de talón puede tratarse en las especialidades de Traumatología y Cirugía ortopédica, Podología y Medicina física y Rehabilitación.
Diagnóstico
Para diagnosticar las causas del dolor de talón, se llevan a cabo las siguientes pruebas:
- Historia clínica: el especialista estudia los antecedentes médicos del paciente, los síntomas que presenta y su estilo de vida.
- Examen físico: se palpa la zona para detectar los puntos de dolor y comprobar si hay inflamación o falta de sensibilidad.
- Estudio de la pisada: analiza la distribución del peso en la planta del pie, tanto en movimiento como en bipedestación, para comprobar si hay desequilibrios.
- Radiografía: Se visualiza la estructura ósea para descartar espolón calcáneo, atrosis ó posibles fracturas.
- Ecografía: ofrece imágenes de los tejidos blandos del talón (músculos, tendones, nervios, grasa, vasos sanguíneos) y detectar posibles alteraciones estructurales, inflamaciones o desgarros.
- Electromiografía: evalúa la actividad eléctrica de los músculos y la velocidad de la conducción nerviosa, por lo que detecta posibles atrapamientos o daños en los nervios periféricos y las fibras musculares.
Tratamiento
El dolor en el talón se alivia siguiendo estas recomendaciones:
- Reposo.
- Frío local: aplicar hielo sobre la zona dolorida reduce la inflamación y calma el dolor.
- Ejercicios de estiramiento.
- Cuando es persistente, se recomienda tomar analgésicos o antiinflamatorios.
- Fisioterapia: las ondas de choque y la terapia manual son muy eficaces.
Además de abordar el síntoma principal, es preciso encontrar el tratamiento adecuado para la enfermedad que provoca la talalgia. Los más destacados son:
- Fascitis plantar:
- Plantillas ortopédicas para distribuir el peso de forma uniforme en la planta del pie.
- Férulas nocturnas para mantener la fascia y el tendón de Aquiles estirados.
- Fisioterapia manual y ondas de choque para reducir la inflamación y favorecer la formación de nuevos vasos sanguíneos.
- Cirugía: como último recurso, se corta una parte del tendón para reducir la tensión en la fascia.
- Tendinitis aquilea:
- Fisioterapia: ejercicios de estiramiento y fortalecimiento.
- Órtesis: las cuñas o las plantillas personalizadas alivian la tensión del tendón.
- Cirugía de reparación del tendón.
- Bursitis retrocalcánea:
- Fisioterapiamanual y ejercicios de fortalecimiento.
- Fisioterapia con aparatología: se aplican ultrasonidos o electrólisis para llegar a los tejidos más profundos y reducir la inflamación.
- Infiltraciones de corticoesteroides.
- Bursectomía: extirpación de la bursa en una intervención quirúrgica.
- Espolón calcáneo:
- Plantillas ortopédicas o taloneras de silicona para amortiguar los impactos.
- Fisioterapia para relajar los músculos y estirar la fascia plantar.
- Ondas de choque para favorecer la regeneración de los tejidos.
- Infiltración de corticoesteroides para reducir la inflamación.
- Cuando el resto de tratamientos no funcionan adecuadamente, cirugía para extirpar el espolón.
- Síndrome de Baxter:
- Plantillas ortopédicas para corregir las alteraciones biomecánicas.
- Ejercicios de estiramiento.
- Ondas de choque para reducir la inflamación y el dolor.
- Infiltración de corticoides.
- Cirugía para liberar el nervio.
- Papiloma del pie:
- Crioterapia: se utiliza nitrógeno líquido para congelar la verruga y que se desprenda de la piel.
- Tratamiento láser para destruir el tejido dañado.
- Cirugía para eliminar la verruga.
- Rotura del tendón de Aquiles: cirugía para reparar los daños en el tendón.
- Fracturas:inmovilización con yeso o dispositivos ortopédicos removibles, dependiendo de la gravedad de la lesión.













































































































