Estenosis
La estenosis es un estrechamiento de un conducto u orificio del cuerpo que impide su correcto funcionamiento. Puede darse en la columna vertebral, los vasos sanguíneos, las válvulas cardiacas, el esófago o la uretra.
Síntomas y causas
La estenosis es el estrechamiento patológico de un conducto, vaso sanguíneo o un orificio del organismo, reduciendo el flujo o el espacio funcional. Puede tratarse de un defecto congénito o adquirido como consecuencia de una enfermedad, una malformación congénita o un procedimiento médico.
Existen distintos tipos de estenosis dependiendo del órgano afectado:
- Estenosis espinal o raquídea: es el estrechamiento del canal medular por el que pasan la médula y espinal y las raíces nerviosas de la columna vertebral, por lo que también se conoce como estenosis del canal.
- Estenosis del canal lumbar: afecta a la parte baja de la columna, entre las vértebras L1 y L5.
- Estenosis del canal dorsal o torácico: se produce en la zona central de la espalda, entre las vértebras T1 y T12.
- Estenosis del canal cervical: se da en el área cervical, localizada en el cuello, entre las vértebras C1 y C7.
- Estenosis foraminal o neuroforaminal: se estrechan los forámenes intervertebrales, que son las aberturas que hay entre las vértebras, por lo que las raíces nerviosas tienen menos espacio.
- Estenosis valvular: es una condición en la que una de las válvulas del corazón sufre un estrechamiento.
- Estenosis aórtica: se produce en la válvula que comunica el ventrículo izquierdo y la aorta.
- Estenosis mitral: afecta a la válvula localizada entre la aurícula izquierda y el ventrículo izquierdo.
- Estenosis tricúspidea: daña la válvula que separa la aurícula derecha del ventrículo derecho.
- Estenosis pulmonar: es poco frecuente. Se da en la válvula que hay entre el ventrículo derecho y la arteria pulmonar. Suele tratarse de un defecto congénito.
- Estenosis vascular: se trata del estrechamiento de un vaso sanguíneo.
- Estenosis carotídea: afecta a las arterias carótidas, localizadas a ambos lados del cuello, que nutren de oxígeno a la cabeza y el cerebro.
- Estenosis renal: se produce en las arterias renales que llevan sangre a los riñones.
- Estenosis periférica: se da en los vasos que riegan las extremidades.
- Estenosis uretral: surge en el conducto que comunica la vejiga con el exterior (uretra).
- Estenosis esofágica: es el estrechamiento del esófago, que es el tubo que conecta la faringe con el estómago.
El pronóstico de la estenosis depende de su localización y su gravedad. Aunque es una afección que puede tratarse, suele ser degenerativa, por lo que es fundamental detectarla a tiempo. Por norma general, la estenosis vascular es la más severa y cuenta con mayores tasas de mortalidad. El resto de tipos suelen tener un buen pronóstico independientemente del tratamiento que necesiten.
Síntomas
Los síntomas de la estenosis son muy diferentes dependiendo del órgano en que se produzca. Los más característicos son:
- Estenosis espinal: aunque en algunos casos es asintomática, al menos en sus primeras fases, progresivamente presenta:
- Dolor de espalda que mejora al sentarse o inclinarse hacia delante.
- Dolor en el cuello.
- Calambres en las piernas, sobre todo al caminar o cuando se permanece de pie durante un periodo largo de tiempo.
- Entumecimiento en el cuello.
- Debilidad y Hormigueo en los brazos o las piernas, que puede dificultar caminar o sujetar objetos.
- Alteraciones en el tránsito intestinal o en la vejiga, pudiendo llegar a provocar pérdida de control sobre estas funciones.
- Estenosis valvular:
- Fatiga.
- Falta de aire, en un principio ante esfuerzos importantes, pudiendo progresar a pequeños esfuerzos o incluso en estado de reposo.
- Dolor en el pecho al hacer esfuerzos.
- Mareos, aturdimiento.
- Palpitaciones.
- Desmayos.
- Latidos irregulares.
- Edema en los tobillos o los pies.
- Estenosis vascular: los síntomas son muy variados en función del vaso afectado:
- Estenosis carotídea: comienza siendo asintomática para luego mostrar los siguientes signos:
- Mareos, desmayos.
- Visión borrosa.
- Pérdida de visión en un ojo.
- Entumecimiento de la cara.
- Dificultad para hablar.
- Estenosis renal: no muestra síntomas hasta que se encuentra en una fase muy avanzada:
- Hipertensión.
- Soplo vascular: el flujo sanguíneo produce un sonido cuando pasa por el vaso dañado.
- Edema: acumulación de líquido en las piernas, los tobillos o los pies.
- Inflamación.
- Estenosis periférica:
- Dolor.
- Calambres en los brazos o las piernas.
- Debilidad muscular, pesadez.
- Frialdad y entumecimiento en pies y dedos.
- Cambio en la piel de extremidades: más fina, tensa, brillante, cambio de color.
- Falta de pulso o pulso débil en piernas y pies.
- Estenosis carotídea: comienza siendo asintomática para luego mostrar los siguientes signos:
- Estenosis uretral:
- Poco caudal de orina o chorro débil, pulverizado.
- Imposibilidad de vaciar la vejiga por completo.
- Necesidad de hacer un esfuerzo para comenzar la micción.
- Dolor o ardor al orinar.
- Mayor frecuencia de micción.
- Infecciones frecuentes en las vías urinarias.
- Estenosis esofágica:
- Disfagia: dificultad para deglutir. En las primeras fases solamente pasa con los sólidos, pero en las fases avanzadas también cuesta tragar los líquidos.
- Dolor al pasar los alimentos.
- Regurgitación, los alimentos sólidos o líquidos, regresan del esófago a la boca.
- Pérdida de peso.
Causas
Las causas más frecuentes de la estenosis son:
- Estenosis espinal:
- Defecto congénito: el canal medular es más estrecho desde el nacimiento.
- Artritis: enfermedad degenerativa que causa la inflamación de las articulaciones. En este caso, de la unión entre las vértebras.
- Hernia discal: el núcleo gelatinoso de un disco intervertebral se mueve de sitio y sale a través de una fisura del anillo vertebral.
- Rigidez de los ligamentos.
- Traumatismos.
- Estenosis valvular:
- Defecto cardiaco congénito.
- Calcificación de la válvula: se acumula calcio que, con el paso del tiempo, puede estrechar el orificio valvular.
- Fiebre reumática: se forma tejido cicatricial en la válvula aórtica como consecuencia de una amigdalitis estreptocócica complicada.
- Endocarditis infecciosa: infección bacteriana que causa la inflamación de la membrana que recubre las cavidades del corazón y puede dejar cicatrices que dañen la estructura de las válvulas.
- Estenosis vascular:
- Aterosclerosis: acumulación de placa (colesterol, grasa, calcio) en las paredes de las arterias.
- Displasia fibromuscular: el músculo de la pared arterial no crece adecuadamente, por lo que el vaso se estrecha.
- Estenosis uretral: se forma tejido cicatricial en la uretra como consecuencia de:
- Procedimientos médicos en los que se introduce un instrumento a través de la uretra (endoscopio, catéter).
- Traumatismos en la pelvis.
- Agrandamiento de la próstata (hiperplasia benigna de próstata).
- Infecciones de transmisión sexual.
- Cáncer de uretra o de próstata.
- Liquen escleroso: trastorno inflamatorio crónico que provoca manchas blancas en el pene, engrosamiento de la piel, aparición de ampollas después de las relaciones sexuales, pérdida de elasticidad, rigidez del frenillo y estrechamiento de la uretra.
- Radioterapia en la zona.
- Estenosis esofágica:
- Reflujo gastroesofágico: el contenido gástrico asciende hasta la garganta por un mal funcionamiento del esfínter esofágico inferior situado entre el esófago y el estómago.
- Esófago de Barret: complicación del reflujo gastroesofágico que provoca cambios en el revestimiento del esófago, que muestra daños precancerosos en las células.
- Cáncer de esófago.
- Esofagitis eosinofílica: enfermedad crónica del sistema inmunitario que provoca inflamación y acumulación de glóbulos blancos (eosinófilos) en el esófago.
- Uso prolongado de sonda nasogástrica.
- Ingestión de sustancias químicas (lejía o ácidos).
- Cirugía previa en el esófago.
Factores de riesgo
El riesgo de padecer estenosis aumenta significativamente en estos casos:
- Estenosis espinal:
- Edad: es más frecuente a partir de los 50 años.
- Escoliosis: columna vertebral curvada de un lado a otro.
- Enanismo.
- Traumatismos.
- Estilo de vida: levantar carga pesada repetidamente, malas posturas y obesidad.
- Estenosis valvular:
- Edad: suele aparecer a partir de los 65 años.
- Aterosclerosis.
- Enfermedad renal crónica: la orina no se filtra adecuadamente, por lo que se pueden producir calcificaciones.
- Radioterapia.
- Estenosis vascular:
- Edad: no suele darse antes de los 65 años y su incidencia aumenta significativamente a partir de los 75.
- Tabaquismo.
- Hipertensión arterial.
- Hipercolesterolemia.
- Diabetes mellitus, ya que aumenta las probabilidades de que las arterias se endurezcan.
- Obesidad.
- Sedentarismo.
- Antecedentes familiares.
- Estenosis uretral:
- Sexo: es más frecuente entre los hombres.
- Edad: suele manifestarse a partir de los 55 años.
- Infecciones de trasmisión sexual, ya que dañan el tejido de la uretra.
- Anomalías congénitas.
- Sondaje uretral prolongado.
- Estenosis esofágica:
- Toma de determinados medicamentos, como la aspirina o los antibióticos, sin beber suficiente agua, ya que la mucosa que recubre el esófago se puede irritar e inflamar (esofagitis).
- Esclerodermia: enfermedad autoinmune que provoca el endurecimiento de la piel y, en algunos casos, puede causar fibrosis o atrofia en los músculos del esófago.
- Anillos de Schatzki: pliegues concéntricos formados por tejido mucoso que causan el estrechamiento del esófago en la unión entre el esófago y el estómago.
Complicaciones
La estenosis puede causar complicaciones que empeoran la calidad de vida del paciente y, en casos más graves, poner en riesgo la salud. Las más frecuentes son:
- Estenosis espinal:
- Dolor crónico.
- Pérdida de sensibilidad en las extremidades.
- Problemas de movilidad.
- Falta de equilibrio.
- Incontinencia urinaria o fecal.
- Parálisis.
- Estenosis valvular:
- Insuficiencia cardiaca.
- Angina de pecho.
- Síncope (desmayo).
- Arritmias cardiacas.
- Hipertensión pulmonar.
- Edema.
- Tromboembolia: formación de trombos que pueden bloquear la circulación sanguínea.
- Muerte súbita.
- Estenosis vascular:
- Angina de pecho.
- Desmayos.
- Infarto de miocardio.
- Infarto cerebral.
- Ictus (accidente cerebro vascular).
- Hipertensión arterial.
- Insuficiencia renal crónica.
- Edema.
- Muerte súbita.
- Estenosis uretral:
- Retención de orina.
- Infecciones urinarias crónicas.
- Cálculos en la uretra.
- Hidronefrosis: acumulación de orina en los riñones.
- Disfunción eréctil, eyaculación precoz o disminución del volumen eyaculado.
- Estenosis esofágica:
- Neumonía por aspiración.
- Impactación de alimentos: un trozo de comida queda atascado en el esófago.
- Desnutrición.
- Deshidratación.
- Perforación esofágica.
¿Qué médico trata la estenosis?
En el tratamiento de la estenosis intervienen diversas especialidades, ya que puede afectar a órganos muy diversos. Con mayor frecuencia se aborda en Traumatología y Cirugía ortopédica, Neurocirugía, Angiología y Cirugía vascular, Cardiología, Cirugía general y del aparato digestivo, Urología.
Diagnóstico
El diagnóstico de la estenosis comienza con el historial médico, en el que se analizan los antecedentes personales y familiares del paciente, un examen físico y, por norma general, un análisis de sangre y orina que permita comprobar el estado general de salud y las funciones de los órganos vitales.
La confirmación de la estenosis se alcanza mediante pruebas de imagen que permiten observar las estructuras orgánicas con detalle. Las más utilizadas son:
- Radiografía: es un procedimiento rápido que utiliza rayos X para crear una representación gráfica del interior del cuerpo. Sirve para comprobar el estado de las estructuras óseas, el corazón, los pulmones, el esófago y el sistema urinario, entre otras.
- Resonancia magnética (RM): proporciona imágenes detalladas y desde distintos ángulos utilizando ondas de radio y un potente campo magnético. Ayuda a detectar anomalías en los discos intervertebrales, los ligamentos, la uretra el esófago, las cavidades del corazón o las válvulas cardiacas.
- Tomografía computarizada (TC): emite rayos X desde ángulos diversos para conseguir una representación en 360°. Suele utilizarse cuando se quiere observar las estructuras óseas, los pulmones o los órganos abdominales. Es útil en pacientes con dispositivos metálicos que no pueden someterse a una RM o en urgencias, ya que es un procedimiento rápido.
- Electromiografía: valora la función nerviosa y muscular para confirmar la compresión.
- Angiografía por resonancia magnética: es un procedimiento no invasivo en el que inyecta una sustancia de contraste en las venas del paciente que se visualiza mejor en las imágenes. Al destacar sobre otros tejidos, es posible comprobar con mayor facilidad si los vasos sanguíneos están estrechados.
- Ecocardiograma: con ayuda de ondas sonoras, se consiguen imágenes del corazón en movimiento. Tras un tiempo de observación detallada, que se graba para poder consultarlo con posterioridad, se detectan alteraciones en el flujo de la sangre a través del corazón y las válvulas cardiacas.
- Ecografía DopplerEcografía DopplerEcografía : se emplean ondas sonoras de alta frecuencia para comprobar el flujo de la sangre en tiempo real. Cuando se detecta un cambio de frecuencia, se descubren zonas anómalas en las que puede haber un estrechamiento o una obstrucción en los vasos.
- Arteriografía: se utilizan rayos X y una sustancia con tinte que se inyecta en una arteria. Se introduce una sonda a través de una arteria de la ingle y se desplaza hasta la zona en la que se sospecha que puede haber una estenosis. Es muy útil en el estudio de las arterias del corazón, el cerebro o los riñones.
- Endoscopia: se introduce el endoscopio (tubo flexible con una cámara en el extremo) por la boca y se desliza a través del esófago hasta llegar al estómago para detectar anomalías o estenosis.
- Estudio de deglución con bario: se administra al paciente una solución de bario que recubre las paredes internas del esófago. Después se hace una radiografía en la que destacan los tejidos a los que se ha adherido este elemento metálico. Facilita la detección de estrechamientos en el esófago.
- Uretrografía retrógrada: de forma similar a la prueba anterior, se inyecta un contraste iodado en la uretra que se observa con mayor claridad en la radiografía, ya que absorbe más los rayos X que los tejidos circundantes. Es eficaz en el diagnóstico de la estenosis uretral.
- Cistoscopia: se introduce un tubo flexible con una cámara en el extremo (cistoscopio) a través de la uretra y se desliza suavemente para ver posibles cambios en la estructura de la uretra y la vejiga.
Es posible que se lleven a cabo otros estudios complementarios, como:
- Electrocardiograma: registra la actividad eléctrica del corazón y sirve para evaluar el ritmo, la frecuencia y, en general, la salud del músculo cardiaco. Para ello, se colocan unos sensores en el pecho y las piernas que se conectan a un artefacto que transcribe los latidos en forma de gráfico.
- Ergometría: es similar a la anterior, pero se lleva a cabo en dos fases. Primero, con el paciente en reposo y después, mientras hace un esfuerzo (caminar en una cinta, montar en bicicleta) para comprobar cómo responde el corazón ante el esfuerzo.
- Cateterismo cardiaco: se hace cuando ya se tiene un diagnóstico, para evaluar la gravedad de la estenosis valvular. Para ello, se introduce una sonda en un vaso sanguíneo (de la ingle o el brazo) y se guía hasta el corazón para observarlo internamente.
- Manometría esofágica: se introduce una sonda por la nariz y se desplaza por el esófago hasta el estómago. Cuando el paciente traga, se mide la presión de las contracciones de los músculos del esófago para detectar si son anómalos.
- Uroflujometría o prueba de flujo urinario: tras pasar unas horas sin orinar, el paciente micciona en un embudo conectado a un dispositivo que mide el flujo en tiempo real. Se registran la velocidad, el volumen y el tiempo de chorro para evaluar el grado de obstrucción uretral si el flujo es intermitente o más lento de lo normal.
Tratamiento
El tratamiento de la estenosis se adapta en función del órgano afectado. Los más eficaces son:
- Estenosis espinal: el abordaje elegido depende de la gravedad del estrechamiento y la zona en la que se localiza.
- Medicación:
- Analgésicos.
- Antiinflamatorios no esteroideos.
- Anticonvulsivos, para calmar el dolor provocado por lesiones en los nervios.
- Antidepresivos, útiles para reducir el dolor crónico.
- Fisioterapia: los ejercicios específicos ayudan a mejorar el equilibrio, aumentar la fuerza y mantener la estabilidad.
- Infiltraciones de esteroides en los nervios pinzados para reducir la inflamación y aliviar el dolor.
- Cirugía: los procedimientos quirúrgicos se enfocan en ampliar el canal raquídeo. Dependiendo de las características de cada caso, se utilizan técnicas distintas:
- Laminectomía: se extirpa la parte trasera (lámina) de una o varias vértebras para proporcionar más espacio a los nervios.
- Laminotomía: se extrae solamente una parte de la lámina vertebral.
- Laminoplastia: se crea una bisagra artificial en las vértebras cervicales (solo es apto en esta zona).
- Medicación:
- Estenosis valvular: el tratamiento se personaliza en función de la gravedad de la afección y de la válvula dañada.
- Cambios en el estilo de vida:
- Alimentación saludable.
- Hacer ejercicio de forma regular.
- No fumar.
- Medicación:
- Diuréticos, bloqueadores de los canales de calcio, betabloqueantes o alfabloqueantes para controlar la hipertensión.
- Betabloqueadores, anticoagulantes o antiarrítmicos para evitar los latidos irregulares del corazón.
- Los diuréticos también contribuyen a eliminar el exceso de líquidos del cuerpo, beneficioso para que el corazón no trabaje en exceso.
- Cirugía: cuando la situación se agrava, es preciso hacer una intervención quirúrgica para corregir la estenosis:
- Valvuloplastia con globo: es el procedimiento de elección en niños y adolescentes, ya que en los adultos la válvula tiende a volver a cerrarse. Se introduce un catéter a través de un vaso sanguíneo de la ingle y se desplaza cuidadosamente hasta la válvula dañada. Una vez allí, se infla el globo que hay en el extremo del catéter para que la abertura valvular se agrande. Después de un tiempo, se desinfla el globo y se retira el catéter.
- Reemplazo de la válvula: se extrae la válvula dañada y se sustituye por una artificial (mecánica, de tejido cardiaco humano, de vaca o de cerdo). Puede hacerse de forma mínimamente invasiva con un procedimiento similar al anterior o mediante cirugía a corazón abierto.
- Reparación de la válvula: es menos frecuente porque ofrece peores resultados que el reemplazo. En el proceso, se separan las hojuelas de la válvula que estén unidas para abrir el orificio.
- Cambios en el estilo de vida:
- Estenosis vascular: los abordajes más frecuentes son:
- Cambios en el estilo de vida, al igual que se recomienda para la estenosis valvular.
- Medicamentos:
- Diuréticos, bloqueadores de los canales de calcio, betabloqueantes o alfabloqueantes para controlar la hipertensión.
- Estatinas para reducir los niveles de colesterol.
- Antiagregantes plaquetarios para minimizar el riesgo de trombos.
- Cirugía:
- Angioplastia con balón y stent: se introduce un catéter con un balón inflable en el extremo, que se hincha al llegar a la zona estrechada. Para mantener el orificio abierto, se coloca un dispositivo metálico en forma de malla que queda adherido a la pared del vaso sanguíneo.
- Bypass vascular: se crea una vía alternativa en forma de puente para evitar la zona estrechada. Para crear este puente, se utiliza un injerto fabricado con una vena del propio paciente o con material sintético.
- Estenosis uretral: los tratamientos varían dependiendo de la gravedad de la patología:
- Cateterismo: se introduce un catéter a través de la uretra hasta la vejiga para drenar la orina. Es necesario antes de cualquier otro abordaje.
- Dilatación uretral: se inserta un cable desde la uretra hasta la vejiga que se va ensanchando con dilatadores cada vez más grandes hasta que el canal adquiera el tamaño adecuado.
- Dilatación con balón recubierto de paclitaxel: dilación mecánica con aplicación de fármaco que inhibe la aparición de tejido cicatricial evitando la fibrosis.
- Uretroplastia: es una cirugía en la que se elimina la parte estrecha y se conectan los bordes sanos con un injerto hecho con mucosa bucal.
- Estenosis esofágica:
- Medicación:
- Inhibidores de la bomba de protones para reducir la acidez.
- Procinéticos para estimular la motilidad gastrointestinal.
- Esteroides y corticoides para reducir la inflamación y los eosinófilos en pacientes con esofagitis eosinofílica.
- Dilatación: se introduce un endoscopio por la boca, guiado por rayos X, y se infla un balón neumático para que el esófago se ensanche. Cuando ha alcanzado el tamaño adecuado, se desinfla el globo y se retira el catéter. En los casos severos, se coloca un stent para que las paredes del esófago se mantengan separadas.
- Esofagectomía: se extirpa la parte estrechada del esófago y se reconstruye con tejido del estómago o el intestino.
- Medicación:















































































































