Trombo
El trombo es la formación de un coágulo en una vena o una arteria que no tienen ningún daño. Como consecuencia, el flujo sanguíneo se ve alterado.
Síntomas y causas
Un trombo es una masa sólida formada por la coagulación de la sangre que aparece en un vaso sanguíneo y permanece estancado en él. Cuando surge en un vaso dañado, el coágulo no es peligroso, ya que sirve para reparar el tejido deteriorado, pero cuando aparece en uno sano, reduce o bloquea el paso de la sangre causando un riesgo grave para la salud.
El coágulo se forma mediante la acumulación de plaquetas y la activación de los factores de coagulación, una serie de proteínas que se encargan de crear una red de filamentos que lo fortalecen y lo hacen más duradero. Por lo tanto, si se estanca en una vena o una arteria sin daños, resulta complicado disolverlo y reparar el flujo sanguíneo.
Aunque pueden parecer lo mismo, se denomina trombo al coágulo de sangre en sí mismo, mientras que la trombosis es el proceso mediante el que este se forma y bloquea el vaso sanguíneo.
Los trombos pueden ser de dos tipos principales dependiendo del vaso en el que se formen:
- Trombo venoso: se forma en los conductos que transportan la sangre desde los órganos hasta el corazón.
- Trombo en venas profundas, localizadas en el interior de los músculos y discurren a lo largo de los huesos.
- Piernas: venas femorales (en el muslo), poplíteas (en la parte posterior de la rodilla), tibiales posteriores y anteriores, peroneas o soleales (en la pantorrilla).
- Pelvis: venas ilíacas.
- Brazos: venas axilares o subclavias.
- Cuello: venas yugulares.
- Abdomen: vena porta (llega al hígado), vena mesentérica superior (recorre los intestinos), vena esplénica (bazo, estómago y páncreas), vena cava (recorre el cuerpo de la cabeza a las piernas).
- Trombo en venas profundas, localizadas en el interior de los músculos y discurren a lo largo de los huesos.
- Trombo en venas superficiales, que se encuentran justo bajo la piel. Suele afectar a las piernas, principalmente a la vena safena interna (desde el pie hasta la ingle) y la safena externa (recorre la pantorrilla hasta el pie).
- Trombo arterial: aparece en los vasos que llevan la sangre oxigenada desde el corazón hasta los tejidos corporales.
- Trombo en las arterias coronarias, aquellas que riegan el músculo cardiaco.
- Trombo en las arterias carótidas, que suministran sangre al cerebro.
- Trombo en la arteria aorta, la más importante del organismo, que recorre todo el cuerpo.
- Trombo en las arterias pulmonares, que oxigenen los pulmones.
- Trombo en las arterias periféricas, localizadas en las extremidades inferiores
La formación de trombos es una situación potencialmente mortal que requiere una atención temprana y un tratamiento precoz que reduzca la probabilidad de complicaciones. Cuando no se trata a tiempo, el riesgo es mayor. Las secuelas derivadas de la formación de un trombo o la posibilidad de recurrencia una vez superado un primer episodio, dependen del estado general de salud del paciente.
Síntomas
Los síntomas de un trombo que obstruye un vaso sanguíneo total o parcialmente son:
- Dolor intenso y repentino en la zona afectada. Suele empeorar con el tiempo.
- La piel del área dañada se vuelve más pálida de lo habitual y fría al tacto (en trombosis arterial).
- En ocasiones, cianosis: la piel se vuelve de color azulado.
- Pulso débil o ausente.
- Sensación de hormigueo o entumecimiento.
Los signos asociados a la formación de un trombo en un área concreta del cuerpo son:
- Extremidades:
- Alteración de la movilidad.
- Piel caliente, enrojecida/púrpura o violácea, en caso de TVP (trombosis venosa profunda).
- Hinchazón (edema), provocando tensión y dolor en la extremidad (en TVP).
- Gangrena: muerte de los tejidos por falta de oxígeno.
- Cerebro:
- Parálisis o debilidad en un lado del cuerpo.
- Dificultad para hablar.
- Problemas para comprender el lenguaje.
- Alteración o pérdida de visión.
- Falta de coordinación.
- Mareos, somnolencia, desmayos, confusión.
- Corazón:
- Dolor en el tórax que puede irradiarse a la mandíbula, el cuello, los hombros o los brazos.
- Sudoración.
- Dificultad para respirar.
- Opresión en el pecho.
- Pulmones:
- Falta de aire repentina.
- Dolor punzante en el pecho.
- Taquicardia: aumento de la frecuencia cardiaca.
- Taquipnea: aumento de la frecuencia respiratoria.
- Tos seca o con sangre.
- Mareo, sudoración.
- Pelvis:
- Dolor en bipedestación (al estar de pie).
- Pesadez en las piernas.
- Varices vulvares, perianales o en las piernas.
- Dispareunia: dolor durante las relaciones sexuales.
- Dismenorrea: dolor durante la menstruación.
- Edema, normalmente, en la pierna izquierda.
- Mayor necesidad de orinar.
- Fiebre: si es de origen infeccioso (tromboflebitis pélvica séptica).
- Aorta:
- Fiebre.
- Aumento de la frecuencia cardiaca.
- Tos.
- Esputo sanguinolento.
- Aorta torácica:
- Dolor punzante en la parte superior de la espalda, el cuello, el pecho o la mandíbula.
- Problemas para respirar.
- Pérdida de conocimiento.
- Aorta abdominal: dolor en el abdomen o la zona lumbar que puede irradiarse a la ingle, los glúteos o las piernas.
- Abdomen:
- Dolor agudo que aumenta después de las comidas.
- Náuseas.
- Vómitos, a veces con sangre.
- Diarrea.
- Sangre en las heces.
- Distensión abdominal.
- Ascitis: acumulación de líquido en el abdomen.
- Ictericia: coloración amarillenta de la piel, las mucosas y los ojos.
- Varices esofágicas.
- Yugular:
- Dolor cervical o de cabeza.
- Inflamación en el cuello o la cara.
- Vena palpable.
- Dificultad para mover el cuello.
- Dolor al tragar.
- Alteraciones visuales.
- Aumento de la temperatura local y dolor a la palpación del músculo esternocleidomastoideo.
Causas
El trombo surge cuando hay un problema en la coagulación de la sangre, que se activa sin que haya una lesión que taponar. Suele presentarse como consecuencia de alguna de las siguientes circunstancias:
- Inmovilización prolongada: la circulación se ralentiza, sobre todo en las piernas.
- Sedentarismo.
- Cáncer: tanto las características del propio tumor como los tratamientos que se utilizan para curarlo propician la formación de trombos.
- Cambios hormonales: son más frecuentes durante el embarazo o el puerperio.
- Obesidad.
- Hipertensión.
- Hipercolesterolemia.
- Diabetes.
- Arritmias cardiacas.
Factores de riesgo
El riesgo de que se forme un trombo es mayor en estos casos:
- Edad avanzada.
- Predisposición genética.
- Estar hospitalizado.
- Realizar viajes de larga duración.
- Permanecer en reposo tras una intervención quirúrgica.
- Tomar medicación hormonal, como anticonceptivos o tratamientos para la menopausia.
- Embarazo.
- Cáncer.
- Tabaquismo.
- Trombofilia: predisposición genética a la coagulación.
Complicaciones
El trombo puede derivar en las siguientes complicaciones:
- Trombo en venas profundas: puede originar trombosis venosa profunda.
- Trombo en venas superficiales: causa tromboflebitis superficial.
- Trombo en las arterias coronarias: propicia un infarto de miocardio.
- Trombo en las arterias carótidas: es el causante de un infarto cerebral o un accidente cerebrovascular (ictus).
- Trombo en la arteria aorta: puede causar:
- Embolia arterial periférica.
- Isquemia aguda en las extremidades.
- Infarto de miocardio.
- Accidente cerebrovascular.
- Insuficiencia renal.
- Síndrome aórtico agudo.
- Trombo en las arterias pulmonares: es el causante de:
- Embolia pulmonar.
- Hipertensión arterial pulmonar crónica.
- Infarto pulmonar.
- Cor pulmonale: insuficiencia cardiaca derecha.
- Shock cardiogénico: falta de oxigenación general.
- Muerte súbita.
- Trombo en las arterias periféricas: es el responsable de:
- Isquemia aguda en las extremidades.
- Llagas abiertas difíciles de curar.
- Gangrena: muerte de los tejidos a los que no llega el oxígeno.
- Amputación: cuando la gangrena es irreversible, se amputa el miembro afectado para que la infección no se extienda por todo el cuerpo.
¿Qué médico trata el trombo?
Los trombos se diagnostican y tratan en las especialidades de Angiología y Cirugía vascular y Medicina nuclear. Es posible que se precise la intervención de Neurología, Neumología o Cardiología.
Diagnóstico
El trombo se diagnostica llevando a cabo las siguientes pruebas:
- Historia clínica: se analizan los antecedentes familiares y médicos del paciente, su estado general de salud y los síntomas que presenta.
- Análisis de sangre: se estudian diversos parámetros que intervienen en la coagulación de la sangre:
- Dímero D: es una proteína que interviene en la formación de coágulos.
- Tiempo parcial de tromboplastina: tiempo que la sangre tarda en coagularse.
- Tiempo de protrombina: detecta el tiempo que tarda la parte líquida de la sangre (plasma) en coagularse.
- Estudios de trombofilia: se estudian diversos factores genéticos (por ejemplo, el factor V Leiden) o adquiridos que aumentan el riesgo de coagulación precoz.
- Ecografía DopplerEcografía DopplerEcografía : es la prueba de preferencia para detectar un trombo, ya que proporciona una alta precisión y no es invasiva. Se utilizan ondas de ultrasonido para medir la velocidad y la dirección del flujo sanguíneo en tiempo real.
- Angio-TC pulmonar: se inyecta una sustancia de contraste que se visualiza mejor en las imágenes y, después, se emiten rayos X desde diversos ángulos para obtener las imágenes. El resultado es una representación detallada de los pulmones y sus arterias.
- Gammagrafía de ventilación/perfusión: evalúa el flujo de aire (ventilación) y sangre (perfusión) en los pulmones. Primero, se inhala un gas con un pequeño componente radiactivo y se toman imágenes con rayos X para ver cómo se distribuye en los pulmones. Después, se inyecta un contraste en el torrente sanguíneo y, cuando llega a las venas pulmonares, se utilizan rayos gamma para conseguir imágenes de cómo fluye la sangre en el interior del órgano.
- Resonancia magnética (RM): se emplean ondas de radio y un campo magnético para generar imágenes detalladas del interior del organismo. Es una prueba segura, ya que no emite radiación ionizante. Se realiza en la parte del cuerpo en la que se sospecha que se haya formado el trombo.
- Tomografía computarizada (TC): se utilizan rayos X desde varios ángulos para conseguir imágenes tridimensionales del organismo. Se utiliza cuando se requiere un diagnóstico rápido, ya que lleva menos tiempo que la RM.
Tratamiento
El tratamiento principal del trombo es farmacológico. Se administran medicamentos para evitar que el coágulo se desprenda y se desplace hasta órganos vitales donde pueda provocar una complicación grave. Los más frecuentes son:
- Anticoagulantes: pueden ser orales o intravenosos. Evitan que se formen coágulos o que crezcan cuando ya existen.
- Antiagregantes: impiden que las plaquetas se agrupen. Normalmente, se toman de forma oral.
- Trombolíticos: se inyectan en las venas para disolver los coágulos y permitir que la sangre vuelva a fluir con normalidad. Es la opción cuando no se responde adecuadamente a los tratamientos anteriores.
Cuando el trombo causa complicaciones, se recurre a otros abordajes:
- Medias de compresión: evitan que la sangre se acumule en las piernas, por lo que previenen el edema.
- Filtro de la vena cava inferior: cuando el paciente no puede seguir un tratamiento con anticoagulantes, se implanta un dispositivo metálico similar a una rejilla para evitar que el trombo se desplace y llegue a los pulmones o el cerebro.
- Trombectomía: es un procedimiento en el que se extrae el coágulo, que se lleva a cabo en los casos más graves.
- Mecánica: se introduce un catéter delgado y flexible a través de una vena, normalmente de la ingle, y se desplaza hasta el trombo para extraerlo con ayuda de una TC, una RM o una fluoroscopia.
- Quirúrgica: cuando no se puede utilizar la técnica menos invasiva, se practica una incisión en el vaso sanguíneo afectado, se retira el coágulo y se reparan las paredes de la vena o la arteria.




































































































