Análisis y cultivo de orina

El análisis y el cultivo de orina son pruebas de laboratorio que permiten observar tanto los componentes de la orina como la presencia de agentes infecciosos mediante el estudio y la incubación de una muestra.

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Descripción General

Un análisis de orina consiste en examinar en el laboratorio una muestra de orina, tanto el aspecto, la concentración y el color como los componentes microscópicos y las sustancias químicas que contiene.

En los análisis químicos se buscan proteínas, glucosa, cetonas, bilirrubina, nitritos y sangre, entre otras sustancias, y se mide la acidez (pH) y la concentración de la orina. El análisis microscópico, por su parte, identifica glóbulos rojos, glóbulos blancos, cristales o cilindros urinarios.

Un urocultivo, o cultivo de orina, es un análisis de laboratorio mediante el cual se puede detectar la presencia de microorganismos, como bacterias u hongos, en la orina. De esta manera, se puede diagnosticar la existencia de una infección en el tracto urinario.

¿Cuándo están indicados?

El análisis de orina suele formar parte de un examen médico de rutina, y ayuda a diagnosticar varios trastornos, como diabetes, infección, daño renal o daño hepático.

El urocultivo suele indicarse cuando el paciente presenta síntomas compatibles con una infección del tracto urinario, entre ellos:

  • Dolor o escozor al orinar.
  • Necesidad de orinar intensa y frecuente, aunque al hacerlo se expulse poca orina.
  • Cambios en la apariencia de la orina: color turbio y olor fuerte.
  • Presencia de sangre en la orina.
  • Fiebre, escalofríos.
  • Dolor en la zona lumbar.
  • Presión en la parte baja del abdomen.
  • Resultados indicativos de infección en un análisis de orina.

El urocultivo de control se indica para comprobar la eliminación de las bacterias en la orina tras la toma de tratamiento antibiótico en infecciones de orina complicadas, en los casos de recurrencia de síntomas tras haber finalizado el tratamiento o si persisten tras 48-72horas de iniciar el mismo.

Las infecciones del tracto urinario que se pueden diagnosticar incluyen la cistitis (infección de la vejiga urinaria), la pielonefritis aguda (infección en el riñón) o la uretritis (infección de la uretra). El cultivo permite identificar el agente patógeno causante y, por consiguiente, seleccionar el tratamiento adecuado.

¿Cómo se realizan?

El paciente puede recoger la muestra de orina en casa o hacerlo en el centro médico. La muestra se recoge en un frasco estéril que se proporciona en la consulta o se puede adquirir en una farmacia. Si el paciente no puede recoger la muestra por sí mismo, se suele obtener por sondaje vesical, insertando un catéter (una sonda fina y flexible) en la vejiga a través de la uretra y recogiendo la orina en una bolsa de drenaje estéril incorporada en el otro extremo del catéter. Si esta opción tampoco es posible, la muestra se recolecta mediante una punción suprapúbica, insertando una aguja a través del abdomen hasta la vejiga y recogiendo la muestra por aspiración con jeringa. Cuando se trata de bebés, se realiza una punción o se adhiere una bolsa a la zona genital para recolectar la orina.

Para el análisis químico de orina se utilizan las llamadas tiras reactivas, unas cintas de plástico o papel que incorporan pequeñas almohadillas impregnadas con químicos. Al introducirlas en la muestra de orina, las almohadillas reaccionan a las sustancias contenidas en la orina produciendo un color característico.

Para el análisis microscópico, se observa al microscopio el sedimento de la orina (gotas de orina concentrada después de ser centrifugada).

Para hacer un urocultivo, la muestra se coloca sobre una o varias placas de cultivo (placas de Petri) que contienen una solución nutritiva. Las muestras se incuban durante 24 o 48 horas a una temperatura similar a la del cuerpo humano para que cualquier microorganismo presente pueda proliferar en forma de colonias y, de ser así, pueden ser identificados por la forma, el color y el tamaño de las colonias.

Asimismo, suelen hacerse pruebas de identificación adicionales, como una tinción de Gram. Esta técnica consiste en aislar los microorganismos cultivados y aplicarles tintes especiales para clasificarlos en función del color que toman tras la tinción.

En un urocultivo negativo no aparecen microorganismos, por lo que se descarta la presencia de infección. Si el urocultivo es positivo, es habitual realizar también un antibiograma, una prueba que determina la sensibilidad de los agentes patógenos a determinados antibióticos y permite seleccionar el tratamiento idóneo.

Riesgos

Si la muestra de orina se recoge con sondaje o con punción, existe un mínimo riesgo de hemorragia, infección o perforación vesical, uretral o intestinal.

Qué esperar de un análisis de orina o un urocultivo

A la hora de recoger la muestra, se recomienda recoger la primera orina de la mañana, aunque es posible realizar urocultivos de muestras de orina recogidas a lo largo del día. Antes de hacerlo, es fundamental tomar precauciones higiénicas suficientes para evitar que la muestra se contamine: en primer lugar, deben lavarse las manos con agua y jabón. Después debe lavarse la zona genital con agua y jabón o con toallitas proporcionadas en el centro sanitario, separando los labios menores en el caso de la mujer o retrayendo el prepucio en el caso del hombre.

Solo se debe recoger la orina intermedia, es decir, que al empezar a orinar debe dejarse caer en el inodoro. Se recogen unos 20 ml en el recipiente estéril previamente obtenido, que no debe entrar en contacto con la piel ni con el inodoro. Tampoco debe transferirse la orina de un recipiente a otro. Una vez recogida la muestra, el frasco debe cerrarse inmediatamente y llevarse al laboratorio lo antes posible. En caso de no poder hacerlo, la muestra puede conservarse dos horas a temperatura ambiente o un máximo de cuatro horas a 4°C.

La recogida de orina por sondaje vesical debe realizarse en el centro médico. Con el paciente tumbado boca arriba sobre la camilla, se limpia la zona alrededor de la uretra con una solución antiséptica y se aplica lubricante urológico para facilitar la introducción del catéter. Es normal sentir molestias o presión mientras el catéter avanza. Después de drenar la orina en el recipiente, el catéter se retira.

Si se realiza una punción suprapúbica, el paciente se coloca tumbado boca arriba con las caderas y las rodillas flexionadas. Antes del procedimiento se desinfecta la zona de punción y se aplica un anestésico tópico. Es posible notar presión mientras la aguja se inserta y se toma la muestra. Una vez extraída la aguja, se coloca un apósito sobre la punción y se ejerce una ligera presión para evitar el sangrado.

Especialidades en las que se solicita el análisis de orina o el urocultivo

El análisis de orina y el urocultivo suelen solicitarse en las consultas de Medicina interna, Atención primaria, Ginecología y Obstetricia y Urología.




Cómo prepararse

Antes de recoger la muestra es conveniente estar una hora sin orinar o beber agua unos 15 minutos antes, para asegurar la obtención de un volumen de orina suficiente. Asimismo, es necesario informar al médico si se están tomando antibióticos, ya que estos pueden interferir en los resultados de los análisis.