Flujometría o uroflujometría

La flujometría es una prueba médica que se hace para determinar la fuerza con la que se orina y el tiempo que se tarda. De este modo, diagnosticar enfermedades del sistema urinario.

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Descripción General

La flujometría, también llamada uroflujometría, es una prueba diagnóstica en la que se estudia el tiempo que se tarda en miccionar y si se orina con la fuerza adecuada. Una alteración en los resultados puede indicar la existencia de una patología urinaria.

En una uroflujometría se miden diversos parámetros:

  • Flujo medio: se calcula dividiendo el volumen de orina que se expulsa por el tiempo de flujo.
  • Tiempo de flujo: tiempo que el paciente permanece orinando.
  • Volumen miccional: cantidad de orina que se expulsa, medida en mililitros.
  • Tiempo de micción: cuando no se producen interrupciones, es igual al tiempo de flujo. En aquellos pacientes en los que el chorro miccional sufre parones, es inferior al tiempo de flujo.
  • Flujo máximo: valor máximo alcanzado por el flujo durante la micción.

Cuando una persona orina, el flujo miccional produce unas curvas características, ya que la fuerza y la cantidad no es igual durante el proceso. Con la flujometría se observan variaciones en el esquema estándar, principalmente: un flujo débil, un volumen bajo de micción, retraso en el comienzo o goteo posterior.

Gracias a este estudio se determina la capacidad de la vejiga, la potencia de los músculos urinarios o el estado de la uretra y los uréteres.

¿Cuándo está indicada?

La flujometría se practica en pacientes con dificultades para orinar, que han detectado cambios en su rutina urinaria o que sienten dolor al miccionar.

Con esta prueba se diagnostican enfermedades como cálculos, hiperplasia benigna de próstata, tumores, vejiga hiperactiva o neurogénica (problemas de vaciado, incontinencia o goteo tras la micción), quistes o infecciones (cistitis, prostatitis, uretritis).

¿Cómo se realiza?

El paciente orina en un dispositivo especialmente diseñado para la prueba, similar a un retrete. Durante este tiempo, permanece solo y sin interrupciones, para evitar que el flujo se corte por motivos diferentes a una patología. Se puede tomar todo el tiempo necesario para hacerlo.

El retrete especial (aparato con forma de embudo conectado a un recipiente de recolección que está situado sobre el dispositivo de medición) registra los valores necesarios (cantidad, presencia de interrupciones, tiempo total) y los traduce en un informe que se representa como un gráfico que forma la curva miccional.

Riesgos

La flujometría no supone un riesgo para el paciente.

Qué esperar de una flujometría

La uroflujometría es una prueba sencilla que no requiere medicación ni es dolorosa. Se trata de un proceso ambulatorio tras el que se puede retomar la rutina de inmediato.

Una vez en el centro médico, el paciente permanecerá en la intimidad hasta que evacúe la vejiga por completo. Se recomienda que no se intente forzar la micción o variar la forma en que se orina habitualmente. Al finalizar, el especialista recoge la información para analizarla posteriormente.

El tiempo de duración varía dependiendo de las necesidades de cada paciente.

Especialidades en las que se solicita la flujometría

La flujometría es una prueba que se lleva a cabo en la especialidad de Urología.

Cómo prepararse

El paciente debe tener ganas de orinar en el momento de la uroflujometría, pero no en exceso. Por lo tanto, en la preparación para la flujometría se recomienda orinar tres horas antes de la prueba y, después, beber un vaso de agua cada media hora aproximadamente.

Si la vejiga está demasiado llena al llegar al centro médico, se puede evacuar parte del contenido, pero no todo.