Mantener el cerebro “joven” no depende de la toma de suplementos ni de la realización de ejercicios milagrosos

Mantener el cerebro “joven” no depende de la toma de suplementos ni de la realización de ejercicios milagrosos

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20 de febrero de 2026
Hospital Quirónsalud San Joséen/health-centers/hospital-quironsalud-san-jose
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En los últimos años proliferan en internet anuncios con promesas de suplementos "para la memoria" -según una encuesta de la OCU de 2021, 4 de cada 10 españoles los toman-, ejercicios milagro y soluciones rápidas.

Dra_Lucía VidorretaDra_Lucía Vidorreta

Sin embargo, la ciencia muestra que cuidar el cerebro depende más de hábitos diarios que de productos caros. La Dra. Lucía Vidorreta BallesterosEste enlace se abrirá en una ventana nueva, especialista en neurología del Hospital Quirónsalud San José enumera los principales cuidados que ayudan a preservar la función cognitiva: dormir bien, realizar ejercicio físico de forma habitual, aprender cosas nuevas, interaccionar socialmente o cuidar la alimentación son hábitos saludables para el cerebro validados por la Ciencia.

Dormir bien es esencial para la salud cerebral

Durante el sueño se consolidan recuerdos, se eliminan desechos metabólicos y se regula la función emocional.

Hay estudios (Xie et al., 2013) que concluyen que dormir poco y mal de forma crónica se asocia a peor memoria y mayor riesgo neurológico.

El ejercicio físico protege el cerebro

La actividad física regular mejora el flujo sanguíneo cerebral, estimula la neurogénesis y reduce el riesgo de deterioro cognitivo y demencia.

Estudios poblacionales demuestran que el ejercicio es uno de los factores neuroprotectores más potentes conocidos (Erickson et al., 2011). De hecho, caminar a buen ritmo ya aporta beneficios.

Estimulación cognitiva: aprender cosas nuevas mantiene el cerebro activo

El cerebro se fortalece con el aprendizaje desafiante: idiomas, música, nuevas habilidades o cambios de rutina.

La novedad estimula la plasticidad cerebral más que repetir tareas conocidas (Park & Reuter-Lorenz, 2009).

Las relaciones sociales también protegen el cerebro

La interacción social activa múltiples redes cerebrales y reduce el estrés.

La soledad, en cambio, se asocia a mayor riesgo de deterioro cognitivo (Holt-Lunstad et al., 2015).

Alimentación: importante, pero sin milagros

No existen alimentos mágicos, pero sí patrones saludables: una dieta variada, con abundantes frutas, verduras y pescados, evitando ultraprocesados y dulce en exceso. Los suplementos solo son útiles si hay déficits demostrados.

Lo que la ciencia no respalda

La Ciencia no respalda la ingesta de pastillas "para la memoria" sin indicación médica, la práctica de juegos aislados sin cambios de estilo de vida o la adopción de soluciones rápidas sin constancia.

"La ciencia nos demuestra que el cerebro se cuida con hábitos, no con modas, que pequeños cambios sostenidos en el tiempo tienen gran impacto y que nunca es tarde para empezar a cuidar tu cerebro. El cerebro cambia durante toda la vida, y eso es una buena noticia. Unos hábitos saludables, estimulación cognitiva y revisiones preventivas con Neurología, ayudan a preservarlo", concluye la Dra. Vidorreta.

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