Schwannoma
Información sobre las causas, los síntomas, los tratamientos y el pronóstico de los tumores que afectan al sistema nervioso periférico.
Síntomas y causas
El schwannoma es un tumor poco frecuente y de crecimiento lento que afecta al sistema nervioso. También llamado neurinoma, se origina en las células de Schwann o neurolemocitos, que se encargan de la producción de la mielina necesaria para favorecer la conducción nerviosa.
Existen distintos tipos de neurolemocitos según el área en el que se localicen:
- Schwannoma intracraneal: aparece en los nervios que están en el interior del cráneo.
- Schwannoma vestibular o neurinoma del acústico: es el más frecuente. Se encuentra en el nervio vestibular, que va desde el oído interno al cerebro.
- Schwannoma trigeminal: afecta al nervio trigémino, que es el responsable de controlar la masticación y de proporcionar sensibilidad al rostro.
- Schwannoma del nervio vago: es muy raro. Surge en el nervio que conecta el tronco cerebral con los órganos vitales del cuerpo (corazón, pulmones, estómago, intestinos, páncreas, hígado, riñones y bazo).
- Schwannoma hipogloso: es muy poco frecuente. Afecta al nervio hipogloso encargado de controlar los movimientos de la lengua.
- Schwannoma espinal: afecta a la médula espinal. Suele darse en las regiones cervical o torácica.
- Schwannoma intradural: está en el interior de la duramadre, que es la capa externa que protege las meninges, por lo que comprime la médula espinal o sus raíces.
- Schwannoma extradural: es un tipo más raro. Se encuentra fuera de la duramadre.
- Schwannoma en reloj de arena: crece tanto dentro como fuera del canal espinal, por lo que una parte es intradural y la otra extradural. El nombre proviene de la forma que adquiere al estrecharse en el centro, para pasar por el agujero intervertebral.
- Schwannoma periférico: se origina en los nervios que se encuentran fuera del cerebro y la médula espinal. Aparece con mayor frecuencia en:
- Extremidades superiores e inferiores.
- Tronco.
- Plexo braquial: nervio que parte del cuello y recorre el brazo desde el hombro a la mano.
- Plexo lumbar: ramificación de los nervios espinales de las vértebras L1 a L4.
- Tronco lumbosacro: el puente que une el plexo lumbar y el sacro, que incluye las raíces nerviosas L4 y L5.
- Plexo sacro: los nervios sacros entre la S1 y la S4.
El pronóstico del schwannoma es muy bueno si se diagnostica a tiempo, ya que en la mayoría de los casos son tumores benignos. En los casos raros en los que contiene células cancerosas, las probabilidades de curación varían en función del momento en el que se detecte y de su nivel de agresividad.
Síntomas
Los síntomas del neurinoma varían dependiendo de su localización:
- Schwannoma vestibular: puede causar daños en las dos ramas del nervio, la coclear, responsable de la audición, y la vestibular, encargada del equilibrio. Suele manifestarse con estos signos:
- Hipoacusia: pérdida de audición en uno de los dos oídos.
- Tinnitus o acúfenos: percepción de un zumbido o pitido constante de origen interno.
- Falta de equilibrio.
- Inestabilidad.
- Vértigo.
- Parálisis facial.
- Ataxia: descoordinación o torpeza en los movimientos.
- Disfagia: dificultad o imposibilidad de tragar.
- Dolor de cabeza.
- Hipertensión intracraneal.
- Schwannoma espinal: puede mostrar síntomas en las regiones cervical, torácica o lumbar:
- Dolor radicular, que se irradia a lo largo del nervio afectado.
- Debilidad en las extremidades.
- Espasticidad: aumento del tono muscular, que deriva en rigidez y tensión constante.
- Dificultad para caminar.
- Entumecimiento en la base del cráneo.
- Retención urinaria o incontinencia.
- Alteraciones de la función intestinal.
- Schwannoma periférico: aunque puede darse en cualquier zona del cuerpo, es más común en los brazos, las piernas, la cabeza y el cuello:
- Masa palpable en algún punto del nervio. A pesar de que crece despacio, puede llegar a ser tan grande como para percibirse visualmente.
- Dolor al tacto.
- Hormigueo.
- Entumecimiento.
- Debilidad.
- Pérdida de la función motora.
Causas
A pesar de que no están del todo claros los motivos por los que se desarrolla el neurinoma, se cree que está causado por una alteración genética. En concreto, por la mutación o inactivación del gen NF2 del cromosoma 22, encargado de codificar la merlina. Esta anomalía impide el control adecuado del crecimiento celular y, por lo tanto, la protección frente a los tumores.
Factores de riesgo
El riesgo de padecer un schwannoma aumenta en los siguientes casos:
- Padecer un síndrome genético que provoque cambios en el gen NF2, por ejemplo:
- Neurofibromatosis tipo 2.
- Schwannomatosis.
- Complejo de Carey.
- Exposición excesiva a la radiación.
- Tratamientos previos con radioterapia.
Complicaciones
La complicación más relevante del schwannoma es que el nervio quede presionado por el tumor. Cuando esto sucede, se produce dolor, debilidad, entumecimiento, o, incluso, pérdida de funcionalidad del área afectada.
Prevención
Al tratarse de una afección con origen genético, no el neurinoma no se puede prevenir.
¿Qué médico trata el schwannoma?
El schwannoma se trata principalmente en la especialidad de Neurocirugía, aunque en algunos casos también intervienen especialistas en Medicina física y Rehabilitación.
Diagnóstico
El schwannoma se diagnostica mediante los siguientes procedimientos:
- Anamnesis e historia clínica: se estudian los síntomas y los antecedentes del paciente.
- Examen físico: se observa y se palpa la zona afectada.
- Pruebas de imagen: la resonancia magnética o la tomografía computarizada son técnicas útiles para obtener imágenes del interior del organismo. Con estas representaciones se pueden identificar tumores en los nervios.
- Electromiografía: se aplica corriente eléctrica en los nervios para comprobar su capacidad funcional.
- Estudio de conducción nerviosa: ofrece información sobre la velocidad con la que los nervios transmiten las señales eléctricas.
- Biopsia: se toma una muestra del tumor para analizarla en el laboratorio y determinar si se trata de un quiste benigno o de una masa cancerosa.
Tratamiento
El tratamiento del schwannoma depende de las características del paciente, los síntomas y el tipo de tumor. Los más habituales son:
- Revisiones periódicas: cuando no hay signos graves de enfermedad, el especialista se limita a observar la evolución del quiste. Para ello, se suelen hacer pruebas de imagen cada seis o doce meses.
- Extirpación quirúrgica: en tumores de gran tamaño o localizados en un área que provoca síntomas graves, se extraen mediante cirugía. Para evitar daños en los nervios, es posible que solamente se retire parte del quiste.
- Radiocirugía estereotáctica: es un tratamiento no invasivo llevado a cabo con rayos gamma enfocados al quiste desde ángulos distintos. Se utiliza para frenar el crecimiento de los tumores.
- Radioterapia: se administra radiación ionizante de forma controlada para reducir el tamaño del tumor o evitar que continúe creciendo.
- Rehabilitación: los ejercicios ayudan a recuperar las funciones perdidas, mientras que la terapia ocupacional permite al paciente adaptarse a sus limitaciones físicas.
























































































