Auscultación
La auscultación es una prueba común a diversas especialidades médicas en el que se utiliza un estetoscopio para escuchar los sonidos internos del cuerpo. Cualquier alteración en los ruidos habituales puede ser signo de una patología.

Descripción General
La auscultación forma parte de la exploración física en la mayoría de las revisiones médicas de rutina o los exámenes para evaluar síntomas y detectar enfermedades. Durante este procedimiento diagnóstico, el especialista escucha los sonidos del cuerpo con ayuda de un estetoscopio, también llamado fonendoscopio, que es un dispositivo que aumenta los sonidos para facilitar la escucha.
Dependiendo de los órganos que se examinen, la auscultación puede ser de varios tipos:
- Auscultación pulmonar: evalúa la función respiratoria y puede detectar:
- Sibilancias (sonidos agudos): son un signo de obstrucción de las vías respiratorias.
- Estertores: indican la acumulación de líquido en los pulmones.
- Roncus (sonidos graves): son un indicio de secreciones anormales de las vías respiratorias.
- Murmullos: es normal escuchar el aire que entra en los alveolos, que produce un sonido suave. Si no se oye o está muy disminuido, puede significar que hay una obstrucción alveolar.
- Roce pleural: se produce cuando las capas externa e interna de la pleura rozan entre sí, en lugar de deslizar, debido a una inflamación. Se escucha de forma similar al cuero cuando cruje.
- Auscultación cardiaca: sirve para valorar el funcionamiento del corazón. Está basada en la escucha de los sonidos que generan las válvulas cuando se abren y se cierran, así como el de la sangre al fluir. Se utiliza para determinar si hay:
- Soplos: produce un ruido chirriante o silbante durante el latido debido a que el flujo sanguíneo es desigual en las válvulas.
- Arritmias: el corazón puede latir demasiado rápido (taquicardia), más despacio de lo normal (bradicardia) o de forma irregular. Estas anomalías se detectan al escuchar más o menos latidos de los habituales.
- Auscultación intestinal o digestiva: escucha los sonidos del intestino, que suelen ser en forma de borboteos o chasquidos irregulares. Cuando varían, significa que hay alguna patología:
- Borboteos intensos (borborigmos): se producen por el movimiento de los gases en el interior. Cuando se acentúan pueden indicar gastroenteritis o comienzo de obstrucción intestinal.
- Tintineos: son síntoma de la presencia de aire y líquido, que puede deberse a una obstrucción.
- Disminución de ruidos intestinales: suele ser una muestra de peritonitis, estreñimiento severo, ciertos medicamentos como la codeína o antiespasmódicos.
- Auscultación fetal: percibe los latidos del feto en el interior del útero. En estos casos, se utiliza un estetoscopio de Pinard, un aparato especial que se coloca sobre el abdomen de la madre
¿Cuándo está indicada?
La auscultación es uno de los procedimientos básicos para valorar el estado de salud de los pacientes. Independientemente de los síntomas, este examen ofrece información útil para detectar o descartar enfermedades pulmonares, cardiacas o digestivas. Es habitual que los hallazgos extraños requieran confirmación con pruebas complementarias.
Algunas de las patologías que se diagnostican con ayuda de la auscultación son: bronquitis, bronquiolitis, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOCEnfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC))Enfermedad pulmonar ), neumonía, insuficiencia respiratoria, enfisema pulmonar, valvulopatía mitral, insuficiencia cardiaca, fibrilación auricular, obstrucción intestinal o peritonitis.
¿Cómo se realiza?
Para hacer una auscultación el paciente se descubre el pecho y se sienta (auscultación pulmonar y cardiaca) o se tumba (auscultación intestinal o fetal) en la camilla. Durante el procedimiento, debe permanecer callado y con una frecuencia respiratoria normal a no ser que se pida lo contrario. El especialista se coloca las olivas del fonendoscopio en ambos oídos y presiona la membrana sobre la piel en los focos de auscultación predeterminados:
- Auscultación cardiaca: son cinco focos:
- Aórtico: segundo espacio intercostal derecho.
- Pulmonar: segundo espacio intercostal izquierdo.
- Pulmonar secundario: tercer espacio intercostal izquierdo.
- Tricúspide: cuarto espacio intercostal izquierdo.
- Mitral o apical: quinto espacio intercostal izquierdo o ápex cardiaco.
- Auscultación pulmonar: consta de ocho focos:
- Zona superior derecha: vértice del pulmón derecho.
- Zona intermedia derecha: lóbulo superior del pulmón derecho.
- Axila derecha: lóbulo medio del pulmón derecho.
- Zona inferior derecha: lóbulo inferior del pulmón derecho.
- Zona superior izquierda: vértice del pulmón izquierdo.
- Zona intermedia izquierda: lóbulo superior del pulmón izquierdo.
- Axila izquierda: lóbulo superior izquierdo
- Zona inferior izquierda: lóbulo inferior del pulmón izquierdo.
- Auscultación digestiva: se escuchan los ruidos de los ocho cuadrantes abdominales:
- Hipocondrio derecho: vesícula biliar, lóbulo derecho del hígado, polo superior del riñón derecho, ángulo hepático del colon.
- Epigástrico: estómago, duodeno, páncreas.
- Hipocondrio izquierdo: bazo, polo superior del riñón izquierdo, ángulo esplénico del colon, fundus gástrico (parte superior del estómago).
- Flanco derecho: polo inferior del riñón derecho, colon ascendente, duodeno, yeyuno.
- Mesogastrio: colon transverso, intestino delgado, aorta.
- Flanco izquierdo: polo inferior del riñón izquierdo, colon descendente
- Fosa iliaca derecha: ciego, apéndice, uréter derecho.
- Hipogastrio: pelvis, vejiga.
- Fosa iliaca izquierda: colon sigmoides, uréter izquierdo.
- Auscultación fetal: el corazón del feto se forma en la sexta semana de gestación y puede escucharse con el fonendoscopio de Pinard a partir de la vigésima. La cabeza y el dorso fetal son las partes en las que mejor se detecta el latido, por lo que la auscultación se combina con la ecografía para localizar la posición del feto.
Riesgos
La auscultación no supone ningún riesgo para el paciente.
Qué esperar de una auscultación
La auscultación es una prueba que dura unos pocos minutos y puede realizarse en consulta. Una vez finalizada, se puede retomar la rutina sin necesidad de reposo.
Para que puedan escucharse los sonidos adecuadamente, es necesario que el paciente esté desnudo de cintura para arriba y que tanto él como los acompañantes permanezcan en silencio. Lo más habitual es que el paciente se siente en la camilla para auscultaciones pulmonares o cardiacas y que se tumbe para las digestivas o fetales.
Los resultados se obtienen justo después de terminar el proceso. Es posible que el especialista solicite pruebas adicionales para confirmar sus sospechas.
Especialidades en las que se solicita una auscultación
Son muchas las especialidades en las que la auscultación ayuda al diagnóstico de enfermedades o a la valoración del estado general de salud del paciente. Entre ellas, destacan la Medicina familiar y comunitaria, la Pediatría y sus áreas específicas, la Cardiología, la Neumología, la Cirugía general y del aparato digestivo, los Cuidados paliativos, la Medicina complementaria, la Ginecología y Obstetricia o la Oncología médica.
Cómo prepararse
No se necesita una preparación especial para una auscultación.












































































