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Descubre qué causa la ciática, cuándo mejora con tratamiento conservador y en qué casos conviene acudir a un especialista en columna.
La ciática es uno de los motivos de consulta más frecuentes en traumatología y columna. Muchas personas describen este problema como "un dolor que baja por la pierna", aunque en realidad se trata de un cuadro clínico más complejo que conviene valorar correctamente.
En algunos pacientes aparece de forma súbita tras un esfuerzo. En otros, se instala de manera progresiva y comienza con molestias leves hasta interferir en actividades tan cotidianas como caminar, conducir, trabajar sentado o descansar por la noche.
Aunque la mayoría de los episodios mejoran con tratamiento adecuado, no todas las ciáticas son iguales ni deben tratarse del mismo modo. Identificar la causa exacta es la clave para resolver el problema y evitar que se cronifique.
¿Qué es realmente la ciática?
El término ciática hace referencia al dolor que sigue el trayecto del nervio ciático o de las raíces nerviosas que lo forman. Habitualmente se inicia en la zona lumbar o glútea y se irradia hacia la parte posterior o lateral de la pierna.
No es una enfermedad en sí misma, sino la manifestación de una irritación, inflamación o compresión nerviosa.
Esto significa que el objetivo del tratamiento no es solo "calmar el dolor", sino identificar qué estructura está afectando al nervio.
Causas más frecuentes de ciática
Hernia discal lumbar
Es una de las causas más habituales, especialmente entre los 30 y los 55 años. El disco intervertebral se desplaza o protruye y comprime una raíz nerviosa.
Estenosis del canal lumbar
Más frecuente en pacientes de mayor edad. El canal por donde pasan los nervios se estrecha progresivamente y provoca dolor al caminar o permanecer de pie.
Artrosis lumbar
El desgaste de las articulaciones vertebrales puede irritar estructuras nerviosas.
Espondilolistesis
Se produce cuando una vértebra se desplaza sobre otra.
Otras causas menos frecuentes
Síntomas que suelen acompañar a la ciática
El dolor irradiado es el síntoma principal, pero no el único.
Muchos pacientes también refieren:
El patrón exacto de los síntomas ayuda a localizar la raíz nerviosa afectada.
¿Cuándo debe preocupar la ciática?
Hay situaciones en las que no conviene esperar.
Se recomienda valoración médica preferente si aparece:
Pérdida de fuerza
Dificultad para levantar el pie, subir escaleras o caminar con normalidad.
Dolor incapacitante
Cuando impide dormir, sentarse o realizar vida diaria.
Empeoramiento progresivo
Especialmente si ya se ha iniciado tratamiento.
Alteraciones urinarias o intestinales
Pueden indicar una urgencia médica y requieren atención inmediata.
Cómo se diagnostica correctamente
El diagnóstico empieza con una buena historia clínica y exploración física.
No basta con decir "me baja dolor por la pierna". Es necesario valorar:
Pruebas complementarias más utilizadas
Resonancia magnética
Permite ver discos, nervios y estructuras blandas.
Radiografía
Útil para valorar alineación y desgaste óseo.
Electromiografía
En casos seleccionados para estudiar afectación nerviosa.
Tratamiento de la ciática: no todo es reposo
Uno de los errores más frecuentes es guardar reposo absoluto varios días o semanas.
En la mayoría de los casos, eso empeora la recuperación.
Tratamiento conservador inicial
Cuando no hay déficit neurológico importante, suele indicarse:
Infiltraciones
En algunos pacientes, las infiltraciones epidurales o selectivas ayudan a reducir inflamación y dolor.
Cuándo se plantea cirugía
La cirugía puede ser la mejor opción cuando existe:
Hoy existen técnicas menos invasivas que permiten recuperaciones más rápidas en muchos casos.
Errores frecuentes del paciente
Esperar demasiado tiempo con dolor intenso
Cuanto más se prolonga una compresión nerviosa significativa, peor puede ser la recuperación.
Automedicarse durante meses
Alivia síntomas, pero no resuelve la causa.
Pensar que toda hernia necesita cirugía
No es cierto. Muchas mejoran sin operar.
Pensar que caminar siempre empeora
En numerosos pacientes, caminar de forma adaptada ayuda.
Preguntas frecuentes
¿La ciática se cura sola?
Muchos episodios mejoran con tratamiento conservador, especialmente si son recientes y leves.
¿Cuánto dura una ciática?
Depende de la causa. Algunas mejoran en semanas y otras requieren tratamientos más avanzados.
¿Qué médico trata la ciática?
Un especialista en columna o traumatología con experiencia en patología lumbar.
¿Siempre hay que operar una hernia discal?
No. Solo en casos indicados clínica y radiológicamente.
Opinión del Dr. Ghassan Elgeadi
La palabra "ciática" engloba problemas muy distintos. El tratamiento correcto empieza por un diagnóstico preciso. No todas necesitan cirugía, pero tampoco conviene normalizar un dolor persistente que limita la calidad de vida.
Si presenta dolor lumbar con irradiación a la pierna, pérdida de fuerza o episodios repetidos, una valoración especializada permite elegir el tratamiento más adecuado en cada fase.

La artrosis de rodilla es una de las patologías articulares más frecuentes y una causa habitual de dolor, limitación funcional y pérdida de calidad de vida.
Muchos pacientes reciben el diagnóstico con preocupación inmediata:
"Tengo artrosis… ¿me tendré que operar?"
La respuesta, en la mayoría de los casos, es no necesariamente. Existen múltiples tratamientos eficaces antes de llegar a la cirugía, y cuando la prótesis es necesaria, hoy disponemos de técnicas más precisas y personalizadas que en el pasado.
Lo importante no es tratar una radiografía, sino tratar a la persona.
¿Qué es la artrosis de rodilla?
La artrosis es un proceso degenerativo progresivo del cartílago articular. El cartílago recubre los extremos óseos y permite que la rodilla se mueva con suavidad.
Cuando se deteriora, aparecen:
También pueden verse afectados:
Por qué aparece
No existe una única causa.
Factores frecuentes:
Síntomas habituales
Lo importante: no todas las artrosis son iguales
Hay pacientes con radiografías llamativas y pocos síntomas.
Y otros con cambios moderados pero gran limitación.
Por eso el tratamiento debe individualizarse.
Tratamientos sin cirugía (muy eficaces en muchos casos)
1. Ejercicio terapéutico
Es una de las mejores herramientas.
2. Pérdida de peso
Pocos kilos menos pueden cambiar mucho el dolor.
3. Fisioterapia
4. Analgesia controlada
En fases de brote.
5. Infiltraciones
Según caso:
6. Ortesis o plantillas
En algunos perfiles concretos.
Cuándo conviene plantear cirugía
No se decide por edad, sino por impacto real.
Señales frecuentes:
Prótesis de rodilla actual: ha cambiado mucho
Las prótesis modernas permiten:
En pacientes correctamente indicados, la satisfacción suele ser alta.
Qué errores cometen muchos pacientes
Esperar demasiado tiempo
Llegan muy limitados muscularmente.
Pensar que ya no pueden hacer ejercicio
Justamente suele ser necesario.
Automedicación crónica
Sin estrategia global.
Operarse demasiado pronto
Sin agotar opciones conservadoras razonables.
Pronóstico real
Muchos pacientes pueden retrasar años la cirugía con buen manejo.
Y cuando llega el momento quirúrgico adecuado, el cambio funcional puede ser muy importante.
Preguntas frecuentes
¿La artrosis tiene cura?
No se revierte por completo, pero puede controlarse muy bien.
¿Caminar desgasta más la rodilla?
No necesariamente. Caminar adaptado suele ayudar.
¿Las infiltraciones funcionan?
En muchos pacientes sí, según indicación.
¿Cuándo es momento de prótesis?
Cuando el dolor y la limitación dominan la vida diaria.
¿Se puede hacer deporte con prótesis?
Sí, muchas actividades de bajo impacto.
Conclusión
La decisión no es "aguantar u operar". La verdadera decisión es elegir el momento correcto y aprovechar todas las opciones disponibles para mantener calidad de vida.
Si la rodilla condiciona su día a día, una valoración especializada permite definir si aún existen opciones conservadoras eficaces o si ha llegado el momento idóneo para cirugía.
¿Tu tobillo se "dobla" con facilidad o sientes dolor meses después de una torcedura? Descubre qué es la inestabilidad crónica y cómo recuperar la fuerza y el equilibrio real de tu articulación.

Es una de las frases que más escucho en consulta: "Doctor, me hice un esguince hace meses, reposé unos días, pero el tobillo nunca volvió a ser el mismo". Muchos pacientes aceptan ese "dolor residual" o esa sensación de que el pie está "flojo" como algo normal.
Sin embargo, un esguince mal curado es una bomba de relojería para tu cuerpo. No solo afecta a tu pisada; puede ser el origen silencioso de lumbalgias, cervicalgias o problemas de rodilla al alterar toda tu cadena biomecánica.
El gran olvidado: ¿Por qué el reposo no es suficiente?
Cuando sufrimos una torcedura, los ligamentos se estiran o se rompen (parcial o totalmente). La mayoría de la gente cree que con un poco de hielo y mantener el pie en alto el problema está resuelto. Pero hay un factor invisible que el reposo no cura: la propiocepción.
Los ligamentos no son solo "cuerdas" que sujetan huesos; son sensores de alta precisión. Le dicen a tu cerebro en qué posición está el pie sin necesidad de que lo mires. Cuando te haces un esguince, esos sensores se dañan. Si no los rehabilitas:
Las señales de que tu tobillo necesita ayuda
Si experimentas alguno de estos síntomas, tu esguince sigue "abierto" aunque la piel ya no esté morada:
¿Cómo lo solucionamos? De la protección a la cirugía
El tratamiento de un esguince mal curado no es estándar; depende del daño estructural que encontremos tras una exploración física y, a veces, una ecografía o resonancia.
Mi consejo: No te acostumbres a vivir con "un tobillo débil"
Un esguince no es una lesión menor. Si tu tobillo te avisa con dolor o inestabilidad, es porque sus defensas naturales están fallando. Ignorarlo hoy puede significar una artrosis prematura mañana.
El objetivo de la traumatología moderna no es que camines, sino que vuelvas a correr, saltar y moverte con la seguridad de que tu base es sólida. Si sientes que tu tobillo te limita, es el momento de hacer una evaluación real de tus ligamentos.

¿Funcionan realmente el colágeno y el magnesio para las articulaciones? El Dr. Ghassan Elgeadi analiza la evidencia científica tras estos suplementos y te da las claves para fortalecer tendones y cartílagos de forma real.
Es raro el día que no recibo en consulta a un paciente, deportista o no, que me pregunta directamente: "Doctor, ¿qué marca de colágeno me recomienda para las rodillas?". Vivimos en la era de la suplementación, donde el colágeno con magnesio se vende casi como un elixir mágico para prevenir el desgaste articular y las lesiones tendinosas.
Sin embargo, como traumatólogo, mi deber es separar las expectativas comerciales de la fisiología humana. ¿Realmente ese comprimido que te tomas por la mañana llega a tu cartílago? ¿Es el magnesio la clave de tu rendimiento? Vamos a analizarlo con rigor.
El mito del colágeno: ¿Del estómago a la articulación?
El colágeno es, efectivamente, la proteína estructural más importante de nuestro organismo. Es el "andamio" que sostiene nuestros huesos, ligamentos y tendones. El argumento del marketing es sencillo: si te falta colágeno, tómalo.
Pero el cuerpo no funciona así. Cuando ingerimos colágeno, nuestro sistema digestivo lo descompone en aminoácidos. El organismo utiliza esos ladrillos para lo que más necesite en ese momento, que puede ser reparar piel, crear pelo o fortalecer un vaso sanguíneo, no necesariamente regenerar el cartílago de tu rodilla.
De hecho, la EFSA (Agencia Europea de Seguridad Alimentaria) ha sido clara: no hay evidencia científica sólida que demuestre que el colágeno ingerido tenga un efecto terapéutico directo sobre las articulaciones en personas activas.
El papel del magnesio: este sí es un aliado real
A diferencia del colágeno, el magnesio sí tiene una función metabólica crítica y demostrada en el aparato locomotor. Para un deportista, el déficit de magnesio puede ser "caro":
¿Qué dice la ciencia sobre la prevención de lesiones?
Si te preocupan tus rodillas o sufres de tendinitis recurrentes, la solución no suele estar en el bote de suplementos. La salud de tus tejidos depende de la materia prima y del estímulo mecánico.
1. La verdadera "fábrica" de colágeno
Tu cuerpo produce su propio colágeno si le das los nutrientes adecuados. No necesitas suplementos caros si tu dieta incluye:
2. El fortalecimiento muscular
Ningún suplemento protege una articulación tanto como un músculo fuerte. Si tienes molestias en la rodilla, fortalecer el cuádriceps es infinitamente más efectivo que cualquier tratamiento en pastillas. El músculo actúa como un amortiguador biológico que descarga de trabajo al cartílago.
Mi recomendación como traumatólogo
No pierdas el tiempo (ni el dinero) buscando en la farmacia lo que no has trabajado en el gimnasio o en la cocina. Si eres deportista y sientes que tus articulaciones sufren:
En resumen: el magnesio es un gran soporte metabólico, pero el colágeno es mejor "fabricarlo" que comprarlo. Céntrate en una nutrición rica en antioxidantes y en un entrenamiento de fuerza inteligente. Tu cuerpo te lo agradecerá mucho más.
¿Manos dormidas por la noche? Descubre por qué ocurre y cómo la cirugía mínimamente invasiva libera el nervio mediano sin grandes cicatrices. Recupera el descanso y la fuerza en tus manos.

El entumecimiento y el hormigueo en las manos son síntomas que muchos pacientes minimizan al principio, atribuyéndose a una "mala postura" al dormir o al cansancio. Sin embargo, cuando estas sensaciones se vuelven recurrentes, nos despiertan a mitad de la noche o nos dificultan tareas tan cotidianas como sostener el volante o el teléfono, es muy probable que estemos ante el síndrome del túnel carpiano.
Como traumatólogo, veo a diario cómo esta afección impacta en la calidad de vida, especialmente en mujeres de entre 30 y 60 años. Se trata de una compresión del nervio mediano a su paso por la muñeca, un canal estrecho llamado túnel carpiano que, ante cualquier inflamación, "pellizca" el nervio y altera la sensibilidad y fuerza de la mano.
¿Por qué ocurre y cuáles son los síntomas reales?
El nervio mediano es el responsable de dar sensibilidad y movimiento a la palma de la mano y a los dedos pulgar, índice, medio y parte del anular (curiosamente, el meñique suele quedar libre de síntomas). Cuando el espacio en el túnel disminuye, aparecen señales claras que no debemos ignorar:
Las causas son variadas: desde factores genéticos (personas que nacen con un túnel más estrecho) hasta condiciones como la obesidad, el alcoholismo, la artritis reumatoide o cambios hormonales durante el embarazo y la menopausia. Aunque el uso intensivo del ratón y el teclado no ha demostrado ser la causa directa, sí que puede agravar los síntomas si ya existe una predisposición.
Diagnóstico de precisión: Más allá de la exploración física
Para tratar el túnel carpiano con éxito, el primer paso es un diagnóstico certero. En consulta, realizamos maniobras sencillas pero eficaces, como la prueba de Phalen (flexionar las muñecas durante 60 segundos) o el signo de Tinel (dar pequeños golpes sobre el nervio), para ver si se desencadena el hormigueo.
No obstante, para confirmar la gravedad de la compresión, nos apoyamos en pruebas tecnológicas:
Soluciones no quirúrgicas: ¿Cuándo son suficientes?
Si detectamos el problema en sus fases iniciales, podemos evitar el quirófano con medidas conservadoras. El uso de una férula nocturna es la opción más efectiva para mantener la muñeca en una posición neutra mientras dormimos, evitando la presión excesiva.
También podemos recurrir a antiinflamatorios o a infiltraciones de corticoides guiadas por ecografía para reducir la inflamación local. Sin embargo, es importante ser realistas: estas medidas suelen ofrecer un alivio temporal. Si los síntomas persisten por más de 10 meses o si existe atrofia muscular en la base del pulgar, la solución definitiva pasa por liberar el nervio.
Cirugía Mínimamente Invasiva: Recuperación rápida y segura
Históricamente, la cirugía del túnel carpiano requería una incisión abierta en la palma de la mano que resultaba en un postoperatorio molesto. Hoy, en nuestra práctica, apostamos por la cirugía mínimamente invasiva, principalmente a través de dos técnicas de vanguardia:
1. Cirugía Endoscópica
A través de una o dos incisiones milimétricas en la muñeca o la palma, introducimos un endoscopio (una cámara diminuta) que nos permite visualizar el ligamento que presiona el nervio. Al realizar el corte desde el interior, la agresión a los tejidos externos es mínima. Esto se traduce en mucho menos dolor durante los primeros días y una cicatriz casi invisible.
2. Cirugía guiada por Ecografía
Es una técnica revolucionaria donde, mediante control ecográfico constante, liberamos el ligamento con un instrumental mínimo. Al igual que la endoscópica, preserva la integridad de la palma de la mano, permitiendo al paciente empezar a usar su mano mucho antes que con la técnica abierta tradicional.
Beneficios de la técnica mínimamente invasiva:
El consejo del traumatólogo
No trates de "aguantar" el hormigueo. Un nervio comprimido durante demasiado tiempo puede sufrir un daño irreversible, causando debilidad permanente. Si empiezas a notar que dejas caer cosas o que tus dedos pierden sensibilidad cada vez más, es el momento de actuar.
La cirugía moderna es un procedimiento rápido, seguro y con una altísima tasa de éxito. Mi objetivo no es solo quitar el dolor, sino devolver la funcionalidad plena de tus manos para que puedas volver a conducir, trabajar o dormir sin interrupciones.
Blog de los expertos de la Unidad de Traumatología del Dr. Elgeadi, Jefe de Servicio de los Hospitales Quirónsalud San José y Quirónsalud Valle del Henares, con los mejores consejos para tratar y prevenir patologías y lesiones traumatológicas.
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