Quirónsalud
Hospitales Quirónsalud San José y Quirónsalud Valle del Henares.

El menisco es una de las estructuras más importantes de la rodilla y también una de las que más se lesionan. Es frecuente escuchar frases como "me han dicho que tengo el menisco roto" o "me duele la rodilla y seguro que es el menisco". Sin embargo, no todas las lesiones meniscales son iguales ni todas requieren cirugía.
En la actualidad sabemos que muchas roturas pueden tratarse sin operar, mientras que otras sí necesitan una intervención para evitar dolor persistente, bloqueos articulares o deterioro progresivo del cartílago.
La decisión correcta no depende únicamente de la resonancia magnética, sino de la combinación entre síntomas, exploración física, tipo de lesión, edad biológica y nivel de actividad del paciente.
¿Qué es el menisco y para qué sirve?
Cada rodilla tiene dos meniscos: uno interno y otro externo. Son estructuras fibrocartilaginosas situadas entre el fémur y la tibia.
Su función principal es:
Cuando el menisco se rompe o pierde funcionalidad, la rodilla trabaja peor y aumenta el riesgo de desgaste a largo plazo.
Cómo se rompe un menisco
Lesión traumática
Es típica en personas jóvenes o deportistas. Ocurre tras un giro brusco, cambio de dirección, caída o movimiento forzado.
Ejemplos frecuentes:
Lesión degenerativa
Más frecuente a partir de cierta edad. El menisco pierde elasticidad y se deteriora progresivamente.
Puede romperse con gestos simples como:
Síntomas de una lesión meniscal
No todos los pacientes presentan los mismos síntomas. Los más habituales son:
En algunos casos la resonancia muestra una rotura, pero el dolor procede de otra estructura. Por eso no debe tratarse solo la imagen.
¿Siempre hay que operar un menisco roto?
No. Y este punto es fundamental.
Durante años se operaron muchas lesiones meniscales que hoy sabemos que podían haberse tratado de otra forma.
Actualmente la tendencia moderna es:
Conservar menisco siempre que sea posible.
Porque retirar tejido meniscal innecesariamente puede acelerar la artrosis futura.
Cuándo NO suele ser necesaria la cirugía
En muchos casos se puede optar inicialmente por tratamiento conservador cuando existe:
Tratamiento conservador habitual
Muchos pacientes mejoran claramente sin pasar por quirófano.
Cuándo conviene valorar cirugía
La cirugía puede ser la mejor opción cuando aparece:
Bloqueo articular
La rodilla se engancha o no extiende completamente.
Dolor persistente
Tras semanas o meses de tratamiento bien realizado.
Derrames repetidos
Inflamación recurrente después de actividad.
Lesión traumática inestable
Especialmente en pacientes jóvenes y activos.
Asociación con otras lesiones
Por ejemplo, ligamento cruzado anterior.
Qué tipo de cirugía se realiza hoy
Artroscopia de rodilla
Es una cirugía mínimamente invasiva mediante pequeñas incisiones y cámara intraarticular.
Permite dos enfoques principales:
Sutura meniscal
Reparar el menisco y conservarlo. Es la opción ideal cuando la lesión lo permite.
Meniscectomía parcial selectiva
Retirar solo la parte dañada, preservando el máximo tejido sano.
Hoy la prioridad no es "quitar menisco", sino salvarlo siempre que sea posible.
Recuperación tras cirugía de menisco
Depende del procedimiento realizado.
Meniscectomía parcial
Sutura meniscal
Qué pasa si no se trata bien
Ignorar una lesión meniscal sintomática puede provocar:
Errores frecuentes del paciente
Operarse solo por la resonancia
Una imagen no decide por sí sola.
Esperar años con bloqueos repetidos
Puede empeorar la articulación.
Volver al deporte demasiado pronto
Aumenta recaídas.
Pensar que "si me duele la rodilla es el menisco"
Hay muchas otras causas.
Preguntas frecuentes
¿Un menisco roto se cura solo?
Algunas lesiones pequeñas o estables pueden mejorar sin cirugía.
¿Puedo caminar con el menisco roto?
Muchos pacientes sí, depende del tipo de lesión.
¿Es mejor operar rápido?
Solo cuando la indicación es clara.
¿La cirugía de menisco es definitiva?
Suele mejorar mucho, pero depende del cartílago y del resto de la rodilla.
¿Puedo hacer deporte después?
En la mayoría de casos sí, con readaptación correcta.
Opinión del Dr. Ghassan Elgeadi
El diagnóstico moderno de una lesión meniscal no consiste en "operar o no operar", sino en elegir el tratamiento que mejor preserve la rodilla a largo plazo. Cada menisco merece una estrategia individualizada.
Si presenta dolor de rodilla, bloqueos, inflamación recurrente o limitación deportiva, una valoración especializada permite definir el tratamiento más adecuado y proteger la articulación futura.

Muchas personas consultan por una combinación desconcertante: dolor cervical, rigidez y sensación de mareo o inestabilidad. En ocasiones se atribuye automáticamente al cuello, pero la realidad clínica es más compleja.
El origen cervical del mareo existe, pero debe estudiarse con criterio y descartando otras causas potencialmente relevantes.
¿Puede el cuello producir mareo?
Sí, en algunos pacientes.
La musculatura cervical profunda y las articulaciones del cuello participan en el sistema de orientación espacial junto al oído interno y la visión.
Cuando existe:
puede aparecer sensación de inestabilidad, cabeza embotada o mareo inespecífico.
Síntomas frecuentes asociados
Cuándo pensar en otras causas
Es fundamental descartar:
Cómo se estudia
Historia clínica detallada
Qué tipo de mareo siente el paciente, duración, desencadenantes.
Exploración física
Pruebas si procede
Tratamiento cuando el origen es cervical
Errores frecuentes
No siempre.
No recomendable.
Es uno de los grandes desencadenantes actuales.
FAQ
¿Dormir mal puede empeorar cervicales?
Sí, postura y descanso influyen mucho.
¿El móvil afecta al cuello?
Sí, especialmente uso prolongado en flexión.
¿El mareo cervical se cura?
En muchos pacientes mejora claramente con tratamiento adecuado.
Opinión del Dr. Ghassan Elgeadi
El cuello puede generar síntomas muy diversos, pero etiquetar cualquier mareo como "cervical" sin estudio previo es un error frecuente. El diagnóstico preciso es siempre el primer paso.

Descubre qué causa la ciática, cuándo mejora con tratamiento conservador y en qué casos conviene acudir a un especialista en columna.
La ciática es uno de los motivos de consulta más frecuentes en traumatología y columna. Muchas personas describen este problema como "un dolor que baja por la pierna", aunque en realidad se trata de un cuadro clínico más complejo que conviene valorar correctamente.
En algunos pacientes aparece de forma súbita tras un esfuerzo. En otros, se instala de manera progresiva y comienza con molestias leves hasta interferir en actividades tan cotidianas como caminar, conducir, trabajar sentado o descansar por la noche.
Aunque la mayoría de los episodios mejoran con tratamiento adecuado, no todas las ciáticas son iguales ni deben tratarse del mismo modo. Identificar la causa exacta es la clave para resolver el problema y evitar que se cronifique.
¿Qué es realmente la ciática?
El término ciática hace referencia al dolor que sigue el trayecto del nervio ciático o de las raíces nerviosas que lo forman. Habitualmente se inicia en la zona lumbar o glútea y se irradia hacia la parte posterior o lateral de la pierna.
No es una enfermedad en sí misma, sino la manifestación de una irritación, inflamación o compresión nerviosa.
Esto significa que el objetivo del tratamiento no es solo "calmar el dolor", sino identificar qué estructura está afectando al nervio.
Causas más frecuentes de ciática
Hernia discal lumbar
Es una de las causas más habituales, especialmente entre los 30 y los 55 años. El disco intervertebral se desplaza o protruye y comprime una raíz nerviosa.
Estenosis del canal lumbar
Más frecuente en pacientes de mayor edad. El canal por donde pasan los nervios se estrecha progresivamente y provoca dolor al caminar o permanecer de pie.
Artrosis lumbar
El desgaste de las articulaciones vertebrales puede irritar estructuras nerviosas.
Espondilolistesis
Se produce cuando una vértebra se desplaza sobre otra.
Otras causas menos frecuentes
Síntomas que suelen acompañar a la ciática
El dolor irradiado es el síntoma principal, pero no el único.
Muchos pacientes también refieren:
El patrón exacto de los síntomas ayuda a localizar la raíz nerviosa afectada.
¿Cuándo debe preocupar la ciática?
Hay situaciones en las que no conviene esperar.
Se recomienda valoración médica preferente si aparece:
Pérdida de fuerza
Dificultad para levantar el pie, subir escaleras o caminar con normalidad.
Dolor incapacitante
Cuando impide dormir, sentarse o realizar vida diaria.
Empeoramiento progresivo
Especialmente si ya se ha iniciado tratamiento.
Alteraciones urinarias o intestinales
Pueden indicar una urgencia médica y requieren atención inmediata.
Cómo se diagnostica correctamente
El diagnóstico empieza con una buena historia clínica y exploración física.
No basta con decir "me baja dolor por la pierna". Es necesario valorar:
Pruebas complementarias más utilizadas
Resonancia magnética
Permite ver discos, nervios y estructuras blandas.
Radiografía
Útil para valorar alineación y desgaste óseo.
Electromiografía
En casos seleccionados para estudiar afectación nerviosa.
Tratamiento de la ciática: no todo es reposo
Uno de los errores más frecuentes es guardar reposo absoluto varios días o semanas.
En la mayoría de los casos, eso empeora la recuperación.
Tratamiento conservador inicial
Cuando no hay déficit neurológico importante, suele indicarse:
Infiltraciones
En algunos pacientes, las infiltraciones epidurales o selectivas ayudan a reducir inflamación y dolor.
Cuándo se plantea cirugía
La cirugía puede ser la mejor opción cuando existe:
Hoy existen técnicas menos invasivas que permiten recuperaciones más rápidas en muchos casos.
Errores frecuentes del paciente
Esperar demasiado tiempo con dolor intenso
Cuanto más se prolonga una compresión nerviosa significativa, peor puede ser la recuperación.
Automedicarse durante meses
Alivia síntomas, pero no resuelve la causa.
Pensar que toda hernia necesita cirugía
No es cierto. Muchas mejoran sin operar.
Pensar que caminar siempre empeora
En numerosos pacientes, caminar de forma adaptada ayuda.
Preguntas frecuentes
¿La ciática se cura sola?
Muchos episodios mejoran con tratamiento conservador, especialmente si son recientes y leves.
¿Cuánto dura una ciática?
Depende de la causa. Algunas mejoran en semanas y otras requieren tratamientos más avanzados.
¿Qué médico trata la ciática?
Un especialista en columna o traumatología con experiencia en patología lumbar.
¿Siempre hay que operar una hernia discal?
No. Solo en casos indicados clínica y radiológicamente.
Opinión del Dr. Ghassan Elgeadi
La palabra "ciática" engloba problemas muy distintos. El tratamiento correcto empieza por un diagnóstico preciso. No todas necesitan cirugía, pero tampoco conviene normalizar un dolor persistente que limita la calidad de vida.
Si presenta dolor lumbar con irradiación a la pierna, pérdida de fuerza o episodios repetidos, una valoración especializada permite elegir el tratamiento más adecuado en cada fase.

La artrosis de rodilla es una de las patologías articulares más frecuentes y una causa habitual de dolor, limitación funcional y pérdida de calidad de vida.
Muchos pacientes reciben el diagnóstico con preocupación inmediata:
"Tengo artrosis… ¿me tendré que operar?"
La respuesta, en la mayoría de los casos, es no necesariamente. Existen múltiples tratamientos eficaces antes de llegar a la cirugía, y cuando la prótesis es necesaria, hoy disponemos de técnicas más precisas y personalizadas que en el pasado.
Lo importante no es tratar una radiografía, sino tratar a la persona.
¿Qué es la artrosis de rodilla?
La artrosis es un proceso degenerativo progresivo del cartílago articular. El cartílago recubre los extremos óseos y permite que la rodilla se mueva con suavidad.
Cuando se deteriora, aparecen:
También pueden verse afectados:
Por qué aparece
No existe una única causa.
Factores frecuentes:
Síntomas habituales
Lo importante: no todas las artrosis son iguales
Hay pacientes con radiografías llamativas y pocos síntomas.
Y otros con cambios moderados pero gran limitación.
Por eso el tratamiento debe individualizarse.
Tratamientos sin cirugía (muy eficaces en muchos casos)
1. Ejercicio terapéutico
Es una de las mejores herramientas.
2. Pérdida de peso
Pocos kilos menos pueden cambiar mucho el dolor.
3. Fisioterapia
4. Analgesia controlada
En fases de brote.
5. Infiltraciones
Según caso:
6. Ortesis o plantillas
En algunos perfiles concretos.
Cuándo conviene plantear cirugía
No se decide por edad, sino por impacto real.
Señales frecuentes:
Prótesis de rodilla actual: ha cambiado mucho
Las prótesis modernas permiten:
En pacientes correctamente indicados, la satisfacción suele ser alta.
Qué errores cometen muchos pacientes
Esperar demasiado tiempo
Llegan muy limitados muscularmente.
Pensar que ya no pueden hacer ejercicio
Justamente suele ser necesario.
Automedicación crónica
Sin estrategia global.
Operarse demasiado pronto
Sin agotar opciones conservadoras razonables.
Pronóstico real
Muchos pacientes pueden retrasar años la cirugía con buen manejo.
Y cuando llega el momento quirúrgico adecuado, el cambio funcional puede ser muy importante.
Preguntas frecuentes
¿La artrosis tiene cura?
No se revierte por completo, pero puede controlarse muy bien.
¿Caminar desgasta más la rodilla?
No necesariamente. Caminar adaptado suele ayudar.
¿Las infiltraciones funcionan?
En muchos pacientes sí, según indicación.
¿Cuándo es momento de prótesis?
Cuando el dolor y la limitación dominan la vida diaria.
¿Se puede hacer deporte con prótesis?
Sí, muchas actividades de bajo impacto.
Conclusión
La decisión no es "aguantar u operar". La verdadera decisión es elegir el momento correcto y aprovechar todas las opciones disponibles para mantener calidad de vida.
Si la rodilla condiciona su día a día, una valoración especializada permite definir si aún existen opciones conservadoras eficaces o si ha llegado el momento idóneo para cirugía.
¿Tu tobillo se "dobla" con facilidad o sientes dolor meses después de una torcedura? Descubre qué es la inestabilidad crónica y cómo recuperar la fuerza y el equilibrio real de tu articulación.

Es una de las frases que más escucho en consulta: "Doctor, me hice un esguince hace meses, reposé unos días, pero el tobillo nunca volvió a ser el mismo". Muchos pacientes aceptan ese "dolor residual" o esa sensación de que el pie está "flojo" como algo normal.
Sin embargo, un esguince mal curado es una bomba de relojería para tu cuerpo. No solo afecta a tu pisada; puede ser el origen silencioso de lumbalgias, cervicalgias o problemas de rodilla al alterar toda tu cadena biomecánica.
El gran olvidado: ¿Por qué el reposo no es suficiente?
Cuando sufrimos una torcedura, los ligamentos se estiran o se rompen (parcial o totalmente). La mayoría de la gente cree que con un poco de hielo y mantener el pie en alto el problema está resuelto. Pero hay un factor invisible que el reposo no cura: la propiocepción.
Los ligamentos no son solo "cuerdas" que sujetan huesos; son sensores de alta precisión. Le dicen a tu cerebro en qué posición está el pie sin necesidad de que lo mires. Cuando te haces un esguince, esos sensores se dañan. Si no los rehabilitas:
Las señales de que tu tobillo necesita ayuda
Si experimentas alguno de estos síntomas, tu esguince sigue "abierto" aunque la piel ya no esté morada:
¿Cómo lo solucionamos? De la protección a la cirugía
El tratamiento de un esguince mal curado no es estándar; depende del daño estructural que encontremos tras una exploración física y, a veces, una ecografía o resonancia.
Mi consejo: No te acostumbres a vivir con "un tobillo débil"
Un esguince no es una lesión menor. Si tu tobillo te avisa con dolor o inestabilidad, es porque sus defensas naturales están fallando. Ignorarlo hoy puede significar una artrosis prematura mañana.
El objetivo de la traumatología moderna no es que camines, sino que vuelvas a correr, saltar y moverte con la seguridad de que tu base es sólida. Si sientes que tu tobillo te limita, es el momento de hacer una evaluación real de tus ligamentos.
Blog de los expertos de la Unidad de Traumatología del Dr. Elgeadi, Jefe de Servicio de los Hospitales Quirónsalud San José y Quirónsalud Valle del Henares, con los mejores consejos para tratar y prevenir patologías y lesiones traumatológicas.
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