Quirónsalud

Saltar al contenido

Lo que no te enseñaron sobre comer. Blog de María Sánchez Jarque, nutricionista clínica del Centro Médico Quirónsalud Valle del Henares.

¿Comes más en otoño? Esto es lo que puede estar pasando

autumn-landscape-1352967704ax0autumn-landscape-1352967704ax0

Llega el otoño y empiezas a notar algo que te preocupa: tienes más hambre, te apetecen más alimentos reconfortantes y quizá terminas comiendo más de lo habitual.

Pero antes de empezar a restringir, compensar o intentar comer menos, merece la pena preguntarte algo diferente:

¿Qué está intentando decirte tu cuerpo?

Comer más no significa que hayas perdido el control.

Nuestra alimentación no es exactamente igual durante todo el año.

Cambian nuestros horarios, nuestras rutinas, nuestro nivel de actividad, nuestro descanso, el ambiente, nuestras emociones e incluso el tipo de alimentos que nos apetecen.

Con la llegada del frío es bastante habitual que busquemos comidas más calientes y reconfortantes. También puede cambiar nuestra rutina después del verano: volvemos a horarios más estructurados, tenemos más estrés o pasamos más tiempo en casa.

Por eso, notar cambios en el apetito no significa automáticamente que estés comiendo "mal".

El problema aparece cuando interpretamos cualquier aumento del hambre como algo que tenemos que combatir.

Pero ¿por qué puedes tener más hambre?

1. Quizá estás comiendo demasiado poco durante el día

Este es uno de los motivos que más fácilmente pasamos por alto.

Si durante el día intentas comer poco, o controlar las cantidades, es posible que llegues a la tarde o a la noche con un hambre mucho mayor. Y entonces aparecen las ganas de picar, los dulces o esa sensación de:
Puede que simplemente tu cuerpo esté intentando recuperar energía.

2. Tus comidas quizá no te están saciando

No solo importa cuánto comes, sino también cómo están construidas tus comidas.
Una comida basada únicamente en verduras o demasiado pequeña puede parecer "saludable", pero dejarte con hambre poco después.
Una alimentación que te cuide necesita aportar suficiente energía y combinar diferentes nutrientes: proteínas, hidratos de carbono, grasas, fibra y alimentos que realmente disfrutes.

La saciedad también importa.

3. Puede haber más cansancio y estrés

El otoño también puede venir acompañado de vuelta a la rutina, trabajo, horarios, responsabilidades y menos momentos de descanso.
Y cuando estás cansada, es normal que busques alimentos que proporcionen placer, energía o sensación de confort.
Eso no convierte esos alimentos en un problema. El problema es pensar que necesitas prohibirlos para "portarte bien".

4. Quizá estás utilizando la comida para compensar

A veces no llegamos a la comida con hambre física, sino con una necesidad de desconectar. Después de un día intenso, sentarte en el sofá y comer algo que te gusta puede convertirse en uno de los pocos momentos agradables del día.

Y aquí hay una pregunta realmente interesante:

"¿Qué necesito realmente en este momento?": Quizá necesitas comer. Quizá necesitas descansar. Quizá necesitas placer. Quizá necesitas desconectar. O quizá llevas todo el día atendiendo las necesidades de los demás y la comida se ha convertido en el único momento en el que te permites parar.

¿Qué puedes hacer si notas que estás comiendo más este otoño?

  • Observa sin juzgar. Durante unos días pregúntate: ¿Cuándo aparece más hambre?, ¿He comido suficiente durante el día?, ¿Estoy llegando a las comidas con demasiada hambre?, ¿Cómo estoy durmiendo?, ¿Estoy más cansada o estresada?, ¿Estoy utilizando la comida como única forma de desconectar?
  • No compenses. Si un día comes más de lo habitual, no necesitas saltarte la siguiente comida ni reducir drásticamente lo que comes al día siguiente. Vuelve a comer con normalidad. Tu alimentación no se estropea por una comida.
  • Haz comidas que realmente te sacien. Incluye alimentos que te aporten energía y saciedad y que además disfrutes. Un plato de lentejas, una pasta con verduras y pollo, un arroz con huevo y verduras o una crema de verduras acompañada de una tortilla también pueden formar parte de una alimentación saludable.
  • Busca otras formas de cuidarte. Si descubres que la comida está ocupando el papel de descanso, desconexión o placer durante todo el día, no necesitas quitarte la comida. Necesitas añadir más formas de cuidarte.

Quizá lo que necesitas no es volver a controlar tu alimentación. Quizá necesitas aprender a escucharla.

Porque cuidar tu alimentación no consiste en conseguir comer cada vez menos. Consiste en poder alimentarte de una forma que tenga sentido para tu cuerpo, tu vida y tus necesidades.

Insertar comentario
Comentario enviado con éxito. Gracias por su participación.
Comentario de blog
No será visible por otros visitantes del portal
Comentario:
Los campos obligatorios se encuentran marcados con un asterisco (*)

La finalidad de este blog es proporcionar información de salud que, en ningún caso sustituye la consulta con su médico. Este blog está sujeto a moderación, de manera que se excluyen de él los comentarios ofensivos, publicitarios, o que no se consideren oportunos en relación con el tema que trata cada uno de los artículos.

Quirónsalud no se hace responsable de los contenidos, opiniones e imágenes que aparezcan en los "blogs". En cualquier caso, si Quirónsalud es informado de que existe cualquier contenido inapropiado o ilícito, procederá a su eliminación de forma inmediata.

Los textos, artículos y contenidos de este BLOG están sujetos y protegidos por derechos de propiedad intelectual e industrial, disponiendo Quirónsalud de los permisos necesarios para la utilización de las imágenes, fotografías, textos, diseños, animaciones y demás contenido o elementos del blog. El acceso y utilización de este Blog no confiere al Visitante ningún tipo de licencia o derecho de uso o explotación alguno, por lo que el uso, reproducción, distribución, comunicación pública, transformación o cualquier otra actividad similar o análoga, queda totalmente prohibida salvo que medie expresa autorización por escrito de Quirónsalud.

Quirónsalud se reserva la facultad de retirar o suspender temporal o definitivamente, en cualquier momento y sin necesidad de aviso previo, el acceso al Blog y/o a los contenidos del mismo a aquellos Visitantes, internautas o usuarios de internet que incumplan lo establecido en el presente Aviso, todo ello sin perjuicio del ejercicio de las acciones contra los mismos que procedan conforme a la Ley y al Derecho.