Quirónsalud
Blog del Servicio de Hematología de la Fundación Jiménez Díaz
En lo más profundo de nuestro sistema inmunológico existen héroes silenciosos que desempeñan un papel crucial en la protección de nuestro cuerpo contra las amenazas externas. Los eosinófilos son uno de estos valientes defensores. Aunque menos afamados que otros componentes del sistema inmune, como los linfocitos, los eosinófilos ejercen un importante papel en el mantenimiento de nuestra salud a través de diferentes mecanismos.
¿Qué son los eosinófilos?
Tal y como se comentaba previamente, se tratan de un tipo de glóbulo blanco, o como solemos llamarlos, "leucocitos", por lo que forman parte de las líneas de protección de nuestro organismo. Son células con un núcleo bilobulado y con un citoplasma lleno de gránulos que se tiñen de forma característica. Esto es precisamente lo que da su nombre a los eosinófilos, término que proviene del griego eos- "amanecer, aurora (color rosado)", y -philos, "aficionado a, con preferencia por". Y es que, cuando examinamos la sangre al microscopio en lo que llamamos frotis (que no es más que una gota de ella extendida en un cristal y teñida con colorantes específicos), vemos estas células rosadas, anaranjadas.
¿Qué funciones realizan en el cuerpo?
La principal función y más ancestral de los eosinófilos es defender al organismo de las infecciones parasitarias o infestaciones. Los parásitos son seres vivos que pueden ser unicelulares, como los protozoos o las amebas, o por el contrario pluricelulares (tenias o cestodos, nematodos y un largo etcétera) y que, como característica fundamental, precisan de otro ser vivo para poder realizar todas o algunas de sus funciones vitales, del que dependen y al que generalmente ocasionan algún tipo de perjuicio durante su ciclo vital.
Los eosinófilos poseen sustancias en sus gránulos que al ser liberadas atacan a estos invasores para destruirlos, y que de proliferar serían capaces de producir multitud de enfermedades, como es el caso de la malaria, la enfermedad del sueño o la oxiuriasis o infestación por lombrices intestinales. Si bien es cierto que son enfermedades a priori poco habituales en nuestro medio, y que eran más frecuentes hace años, cuando las condiciones higiénicas eran peores, la globalización y la frecuencia de viajes y el turismo a áreas menos favorecidas precisan de su control.
Además, juegan también un importante papel en el control de las reacciones alérgicas o de hipersensibilidad, sobre las que posteriormente hablaremos.
¿Tengo que preocuparme si veo que tengo los eosinófilos bajos en una analítica? ¿Y si salen altos? ¿Qué es la eosinofilia?
Aunque las cifras normales de los diferentes tipos de células en la sangre pueden variar ligeramente en función del laboratorio, consideramos que el rango habitual para los eosinófilos oscila entre 0,0 y 0,5 células por mm3. Sí, tal y como habéis leído, encontrar 0 eosinófilos en un análisis de sangre no supone ningún problema. Y es que estas células mantienen unos niveles tremendamente oscilantes y que se ven sujetos a multitud de factores externos. Por ejemplo, son "células nocturnas", por lo que, si realizamos un estudio durante el final de la tarde o la medianoche, el número será mucho más elevado que si lo hacemos a primera hora de la mañana. Es por esto que no se considera que la "eosinopenia", es decir, una cifra baja de eosinófilos en sangre sea una condición patológica.
En el caso de que observemos un número elevado, lo primero que haremos será repetir la analítica a posteriori para confirmar el resultado. Hablamos de eosinofilia cuando observamos niveles mantenidos y superiores a 0,5 células por mm3, pudiendo ser dividida a su vez en leve (hasta 1,5 células por mm3), moderada (1,5-5,0 células por mm3) y grave (>5,0 células por mm3).
¿Hay enfermedades que se relacionan con trastornos que afecten a los eosinófilos?
Múltiples circunstancias pueden ocasionar una elevación en el número de eosinófilos en sangre. En primer lugar, debe valorarse si esta elevación se trata de un hallazgo aislado o si por el contrario es mantenida y si se acompaña de síntomas. Los pacientes con eosinofilia pueden encontrarse asintomáticos o presentar multitud de manifestaciones clínicas, que abarcan desde lesiones en la piel o episodios de tos y falta de aire, a otras complicaciones que pueden llegar a comprometer la vida. En función de estos datos se excluirán las múltiples causas secundarias (fundamentalmente infecciosas o autoinmunes) que pueden ocasionar eosinofilia.
Si no se demuestra ninguna otra etiología, es aconsejable estudiar la eosinofilia de forma más detallada en el Servicio de Hematología, pues existen entidades, de naturaleza clonal y generalmente crónica (aunque en ocasiones maligna), que a pesar de ser bastante infrecuentes pueden elevar el número de eosinófilos. En estos casos será el hematólogo el que determinará que estudios se realizarán, ya sean en sangre periférica o incluso en la médula ósea (la "fábrica" y origen de todas las células de la sangre).
Si previamente ya mencionamos las infecciones parasitarias, no podemos olvidarnos del otro gran pilar en el que intervienen los eosinófilos, que son las reacciones alérgicas y de hipersensibilidad, así como el conocido asma, con idéntico mecanismo.
¿Qué es la hipersensibilidad?
Llamamos hipersensibilidad a la situación en la cual se observa una reacción inmunitaria exagerada ante un aloantígeno, es decir, una sustancia extraña al organismo y que provoca una respuesta inmune generando anticuerpos. Para que puedan tener lugar las reacciones de hipersensibilidad se precisa de una sensibilización previa, es decir, haber tenido contacto con esta "sustancia extraña". Y os preguntaréis, ¿por qué? Existen 4 tipos de hipersensibilidad, siendo el tipo I la más relevante (y en la que nos centraremos ahora), la que se relaciona con los eosinófilos y que es inmediata y mediada por un tipo de anticuerpo (proteínas que nos defienden y que son producidas por otro tipo de glóbulo blanco, los linfocitos B) que se conoce como inmunoglobulina E.
Cuando una persona se expone a alguna sustancia que ocasiona que su sistema inmune reaccione de forma exagerada (en la mayoría de las personas esta reacción no tendría lugar, sino que simplemente se toleraría), ya se trate de algún alimento, planta, epitelio de animal o de ácaros, libera inmunoglobulinas E de forma no controlada. Estos anticuerpos se unirán a receptores específicos que poseen los eosinófilos y sus "hermanos mayores", los mastocitos, y se quedarán a la espera, dormidos. La próxima vez que dicha persona tenga contacto con la mencionada sustancia, la unión de esta a los anticuerpos inducirá la liberación de multitud de mediadores en estas células con importante actividad química, como son la histamina, los leucotrienos o las prostaglandinas, con efectos sobre el músculo liso o los epitelios. Esto provoca a su vez una reacción que puede ser localizada y limitada a un órgano, local aumentada (cuando es mayor de lo que se esperaría en un paciente alérgico) o anafiláctica cuando es desmedida y puede poner en riesgo la vida del paciente.
Por tanto, podemos concluir que uno se hace alérgico a lo que se expone. De acuerdo a esto, si tomo melocotón, una de mis frutas favoritas en verano, y decido un día acompañarlo de papaya por primera vez y se me inflaman los labios y la lengua, lo lógico es pensar que el causante habrá sido el melocotón, y no la papaya, ya que es la primera vez que nos exponemos a ella. Sería simplista plantear que las reacciones inmunológicas tienen lugar de forma tan directa, puesto que son algo mucho más complejo y existen diferentes interacciones entre alérgenos, si bien es cierto que valdría como primera aproximación.
En cuanto al tratamiento, lo que se suele hacer es emplear fármacos que antagonizan o bloquean los receptores de las sustancias que han liberado eosinófilos y mastocitos: antihistamínicos, corticoides, y en los casos en los que la reacción de hipersensibilidad amenaza la vida, adrenalina.
Esperemos que, después de estas líneas, hayamos aportado claridad a lo que son los eosinófilos, por qué son importantes como parte de nuestro sistema inmune, y la importancia de un correcto control de sus mecanismos de activación para evitar reacciones no deseadas. Pensad en ellos la próxima vez que estornudéis en primavera o si os vais de viaje a Tailandia.
Dr. Gonzalo Castellanos Arias
Servicio de Hematología
Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz
Hola Neys. Lo cierto es que sin conocer la cifra de eosinófilos que presenta tu hijo (entiendo que es un 13%, pero no queda claro en tu comentario) y cuál ha sido la tendencia de la misma en el pasado o si es un hallazgo puntual, es difícil realizar una valoración del caso. Es importante tener en cuenta, no obstante, que lo que nos va a informar sobre la cuantía de los eosinófilos que se observan en la analítica no es el porcentaje (que se puede ver influido de forma reactiva, por ejemplo, si baja la cantidad de otros leucocitos, como referenciamos en otras respuestas) sino los valores de conteo absoluto (y que puedes observar en la misma analítica). En cuanto a las causas, son múltiples y su estudio es amplio, siendo las alérgicas quizá las más frecuentes en pediatría junto a la presencia de parásitos de poca importancia (como los oxiuros, las llamadas "lombrices").
Creo que lo más conveniente es hablar con tu pediatra y plantear repetir la analítica, y en función de los resultados este te podría orientar.
Esperamos que la respuesta te haya resultado de utilidad. Muchas gracias por tu interés.
Buenas tardes, en una reciente analítica que me mandaron realizar antes de una intervención me han encontrado los eosinófilos al 7,7% cuando pone que los parámetros normales están entre el 0,5 y el 5,5. ¿Debería preocuparme? ¿Tengo que pedir cita con mi médico de cabecera para tratar este tema? No tengo ningún síntoma ni ninguna alergia conocida… Muchas gracias de antemano por su respuesta.
Hola Mireia. Si revisas el hemograma en tus análisis, observarás que establecemos tanto unos rangos de normalidad a nivel porcentual para las diferentes células de la sangre, como otros a nivel absoluto. En relación a los primeros, es importante aclarar que no se les suele dar mucha importancia en Hematología salvo que sean muy llamativos (y en tu caso es un 2% por encima del límite de la normalidad), puesto que se trata de una mera distribución del total de los leucocitos en grupos que se puede alterar por multitud de causas, la mayoría leves. Son los valores absolutos los que poseen mayor relevancia, y que desconozco al no haber podido revisar tus análisis.
Te recomiendo que revises los resultados de esta forma con tu médico de familia para que te los pueda explicar en persona, pero lo más probable es que carezcan de importancia de acuerdo a lo que relatas. Además, es importante confirmar cualquier alteración en un segundo análisis, puesto que podría haber fallos en el procedimiento analítico o en la extracción de la muestra que pueden dar lugar a alteraciones puntuales y falsas.
Esperamos que la respuesta te haya resultado de utilidad. Muchas gracias por tu interés
El caso de mi hijo de 15 años se parece al que contaba Laura anteriormente: eosinofilia moderada (1600 mm^-3) y completamente asintomática. Al ser las reacciones alérgicas una causa común de eosinofilia, supongo que me quedaría más tranquilo si tuviera mocos, picor, si estornudara cuando hay polen… pensaría que tiene alguna alergia no diagnosticada. Sin embargo, confieso que la ausencia de síntomas de este tipo me deja algo intranquilo. ¿Es posible tener hipersensibilidad o reacciones alérgicas que sean asintomáticas? El médico de cabecera ha pedido repetir la analítica de aquí a un mes para ver si el valor alto se mantiene, lo que me parece muy sensato. Pero, claro, hasta entonces seguiré dándole vueltas.
Hola Ricardo. Soy consciente de que cualquier alteración analítica puede ser motivo de preocupación, máxime cuando atañe a un ser querido y no parece haber una explicación franca para ello. Sin embargo, en este caso, y tal y como se planteaba en el blog, una cifra de 1600 eosinófilos como la que presenta tu hijo se encuadraría en un cuadro de eosinofilia moderada, no grave, y el hecho de presentar una cifra elevada por sí no tiene por qué equivaler a que haya una enfermedad importante detrás.
Aunque tu hijo no presente síntomas de alergia, sí que puede ser portador de cierta condición atópica (sobre todo si en la familia si hay historial alérgico) que no es más una mayor predisposición para desarrollar reacciones alérgicas que la población general, una cierta tendencia a la hipersensibilidad que puede ser asintomática. En estos pacientes podemos ver niveles de eosinófilos más elevados de lo normal sin que haya síntomas derivados de ello. Además, no hay que olvidar que en la adolescencia se pueden observar elevaciones transitorias de los eosinófilos sin que se encuentre una justificación clara para ello, así como otras causas que habría que valorar (consumo de suplementos nutricionales, infecciones etc).
Lo indicado en este caso es que hagáis caso a vuestro médico de familia y repetir la analítica para ver si se trataba de una elevación puntual, y posteriormente se puede completar el estudio de causas de ser necesario (teniendo en cuenta que las eosinofilias con síntomas y gravedad clínica son en la práctica muy poco frecuentes).
Esperamos que la respuesta te haya resultado de utilidad. Muchas gracias por tu interés.
Tengo eosinofilia leve/moderada crónica (670 μL). El problema es que no se identificó una causa clara: los estudios inmunológicos, parasitológicos, alérgicos y ecográficos fueron normales. No tengo síntomas. ¿Podría orientarme sobre una posible causa?
Hola Ignacio. Entiendo que la incertidumbre es muy molesta y que la ausencia de una causa justificada para esta alteración con lo que cuentas genera ciertas dudas sobre la misma. La eosinofilia que planteas es poco llamativa en cuanto a cuantía, leve-moderada, y la ausencia de síntomas acompañantes suele ser siempre un rasgo tranquilizador. Si se te ha realizado un estudio completo y este ha sido negativa, creo que hay tres causas que hemos de plantear: que esté asociada al uso de algún fármaco que tomes o algún suplemento y esto haya pasado inadvertido, que se trate una atopia subclínica (que suele dar estudios alergológicos normales) y que esto lo justifique, o que nos encontremos ante una "eosinofilia idiopática", es decir, para la que no se ha encontrado causa. Es una entidad no infrecuente y así reconocida por la Organización Mundial de la Salud, y la recomendación en estos casos (que probablemente se deban a pacientes que tiene niveles algo más elevados de lo que resulta normal para la población general pero que a su vez para ellos resulta normal) es simplemente realizar controles periódicos, sin necesidad de tratamiento.
Hola siempre en estudios de sangre me salen eritrocitos altos, reticulocitos absolutos altos y eosinófilos en 0. ¿Tengo que buscar ayuda?
Hola Esteban. Resulta complicado evaluar tu caso sin poder consultar los análisis de forma completa, dado que como hematólogos debemos de poder evaluarlos en su conjunto, así como ciertos valores que acompañan a los que has dicho como la Hb total, como de elevados están esos reticulocitos…así que creo que lo más conveniente es que consultes a tu médico de atención primaria y él te podrá orientar, evaluar otros parámetros de la bioquímica y hacer una buena historia clínica de forma presencial. Luego, si lo estima oportuno, puede remitirte a Hematología para completar el estudio de ser preciso.
En lo que respecta a la ausencia de eosinófilos quiero transmitir que no es algo patológico, puesto que de acuerdo a lo planteado en el blog, se trata de células "nocturnas" y de acuerdo al ritmo circadiano de secreción de cortisol por parte del cuerpo humano resulta habitual encontrar valores tan bajos en las analíticas rutinarias sin que eso traduzca enfermedad.
Esperamos que la respuesta te haya resultado de utilidad. Muchas gracias por tu interés.
¡Hola! Estoy embarazada de 24 semanas y me ha salido en la analítica que tengo los linfocitos 18.2 y en valor absoluto 1.9 y eosinófilos 24.7 y valor absoluto 2.5, leucocitos 10.2 Yo me encuentro bien y no tengo ningún síntoma de nada. Pero estoy preocupada, ¿hay algún problema? Muchas gracias.
Hola Sandra. Resulta complejo analizar tu caso sin poder disponer de la analítica compleja y máxime atendiendo al embarazo, que es una etapa en la que podemos ver alteraciones diferentes a las que objetivamos en el resto de los pacientes adultos.
En lo que respecta a los linfocitos, los valores que presentas se consideran normales al ser mayores a 1000 y menores a 4000 (aunque esto pueda fluctuar según laboratorios), y por tanto no precisan de estudio más detallado.
La eosinofilia sería moderada (entre 1500 y 5000) y lo primero que habría que hacer, estando asintomática, es que se trata de un valor real en una segunda analítica. De confirmarse este hallazgo, te recomendaría comentar el caso con tu médico de familia o con tu obstetra, pues si bien lo más probable es que se trate de un cuadro reactivo y secundario al propio embarazo (que puede generarla de forma transitoria), o contexto alérgico o farmacológico, hay infecciones y parásitos que pueden desencadenarlas y que estando embarazada pueden precisar de un estudio más pormenorizado.
Esperamos que la respuesta te haya resultado de utilidad. Muchas gracias por tu interés.
Muchas gracias, Karina.
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Buenas, mi nombre es Neys, y quiero saber por qué a mí hijo le salieron los eosinófilos en 13.00 ¿qué quiere decir eso? Muchas gracias.