Quirónsalud
Blog del Sº Endocrino. H.U. Quirónsalud Madrid, Ruber Juan Bravo, San José y Tres Cantos

El ritmo circadiano es el reloj biológico interno que regula nuestros procesos fisiológicos, incluyendo el sueño, la temperatura corporal, la secreción hormonal y el metabolismo. Este ritmo se sincroniza con la luz solar, por lo que mantener unos horarios regulares de sueño y alimentación resulta fundamental para preservar la salud. Comer a horas muy tardías o saltarse comidas puede alterar este equilibrio, afectando a la digestión, al rendimiento y al control del peso.
Desde la perspectiva nutricional, se recomienda adaptar la alimentación al ciclo día-noche: realizar un desayuno completo que active el metabolismo, comer de forma equilibrada al mediodía y optar por cenas ligeras y tempranas. Además, exponerse a la luz natural por la mañana y reducir la luz artificial en la noche ayuda a regular la producción de melatonina, la hormona del sueño. Escuchar a nuestro cuerpo, respetar los horarios y mantener rutinas constantes mejora la eficiencia metabólica, el estado de ánimo y la energía diaria. El equilibrio circadiano es una pieza esencial de la salud integral.

Dormir bien no solo mejora el descanso, también influye en nuestra salud metabólica, hormonal y emocional. Una mala calidad del sueño puede alterar las hormonas que regulan el apetito: la grelina (que aumenta el hambre) y la leptina (que induce saciedad). Por eso, dormir menos de lo necesario puede llevarnos a comer más y peor. Mantener una buena higiene del sueño implica establecer rutinas regulares: acostarse y levantarse a la misma hora, reducir el uso de pantallas antes de dormir y cenar ligero al menos dos horas antes de acostarse.
Desde el punto de vista nutricional, ciertos alimentos pueden favorecer un descanso reparador. Los ricos en triptófano, como el plátano, la avena, los frutos secos o el huevo, ayudan a la producción de serotonina y melatonina, hormonas relacionadas con el sueño. También es importante evitar estimulantes como el café, el té negro o las bebidas energéticas por la tarde. Un ambiente tranquilo, una temperatura adecuada y una rutina relajante (como leer o escuchar música suave) pueden marcar la diferencia. Dormir bien no es un lujo, sino una necesidad fisiológica que impacta directamente en nuestra salud y bienestar.

Llegar a las fiestas navideñas con buenos hábitos nutricionales facilita disfrutar sin excesos. No se trata de hacer dietas estrictas, sino de mantener una alimentación equilibrada antes, durante y después de las celebraciones. En los días previos, conviene aumentar el consumo de verduras, frutas, legumbres y proteínas magras, y reducir los ultraprocesados, azúcares y alcohol. Mantenerse bien hidratado y evitar llegar con hambre excesiva a las comidas festivas también ayuda a controlar las cantidades.
Durante las celebraciones, come despacio, mastica bien y saborea cada bocado. Escuchar las señales de saciedad es clave para evitar comer por inercia. Puedes equilibrar los menús incluyendo guarniciones de vegetales o postres a base de frutas. Y si un día comes más de lo habitual, simplemente vuelve a tu rutina saludable al día siguiente sin recurrir a compensaciones drásticas. Recuerda que la clave está en el equilibrio, no en la perfección. Disfrutar de la comida forma parte del bienestar, y la Navidad puede ser una excelente oportunidad para practicar una alimentación consciente y flexible.

Los entrantes son la carta de presentación de una comida navideña, y pueden ser tan sabrosos como saludables. Apostar por opciones ligeras y coloridas ayuda a empezar la comida con energía sin saturar el apetito. Algunas ideas sencillas y festivas son las brochetas de langostinos con piña, las cucharitas de salmón con aguacate y lima, o los vasitos de crema de calabaza con semillas tostadas. También puedes preparar rollitos de berenjena con queso fresco y nueces, o hummus de remolacha acompañado de crudités de verduras. Las ensaladas templadas con frutas de invierno, como granada, mandarina o manzana asada, aportan frescor y antioxidantes.
El truco está en combinar texturas y colores, jugar con especias naturales (como el curry, la cúrcuma o el romero) y cuidar la presentación. Los alimentos frescos, cocinados al vapor, a la plancha o al horno, conservan mejor sus nutrientes y resultan más digestivos. Incorporar proteínas magras y grasas saludables (aceite de oliva virgen extra, frutos secos o aguacate) completa un menú equilibrado. Así, los entrantes pueden ser el inicio perfecto de una comida navideña deliciosa y consciente.

Durante las fiestas navideñas es habitual escuchar frases que, aunque bienintencionadas, no siempre son correctas desde el punto de vista nutricional. Uno de los mitos más extendidos es que "en Navidad todo engorda". La realidad es que unas pocas comidas especiales no tienen por qué alterar nuestro peso si mantenemos hábitos saludables el resto del tiempo. Lo importante es el equilibrio, no la perfección. Otro mito común es pensar que hay que compensar los excesos saltándose comidas o ayunando al día siguiente. Esta práctica puede generar más hambre y ansiedad, favoreciendo una relación poco saludable con la comida.
También se tiende a demonizar los dulces navideños, cuando en realidad pueden disfrutarse de forma puntual y consciente. Un trozo de turrón o un mazapán no tienen un impacto negativo si forman parte de una dieta globalmente equilibrada. El secreto está en la moderación y en disfrutar sin culpa. Además, muchas recetas tradicionales pueden adaptarse para hacerlas más ligeras: usar horno en lugar de fritura, reducir azúcares añadidos o incorporar más frutas y verduras a los menús. La Navidad no tiene por qué ser sinónimo de excesos, sino una oportunidad para compartir, disfrutar y cuidar de nosotros mismos con equilibrio y sensatez.
Blog de las Nutricionistas del Servicio de Endocrinología del Dr. Jodar que te descubrirán un mundo de contenidos sobre nutrición saludable, hábitos de vida sana y promoción de la dieta mediterránea.
2.026
2.025
Diciembre
Noviembre
Octubre
Septiembre
Julio
Junio
Mayo
Abril
Marzo
Febrero
Enero
2.024
2.023
2.022
2.021
2.020
La finalidad de este blog es proporcionar información de salud que, en ningún caso sustituye la consulta con su médico. Este blog está sujeto a moderación, de manera que se excluyen de él los comentarios ofensivos, publicitarios, o que no se consideren oportunos en relación con el tema que trata cada uno de los artículos.
Quirónsalud no se hace responsable de los contenidos, opiniones e imágenes que aparezcan en los "blogs". En cualquier caso, si Quirónsalud es informado de que existe cualquier contenido inapropiado o ilícito, procederá a su eliminación de forma inmediata.
Los textos, artículos y contenidos de este BLOG están sujetos y protegidos por derechos de propiedad intelectual e industrial, disponiendo Quirónsalud de los permisos necesarios para la utilización de las imágenes, fotografías, textos, diseños, animaciones y demás contenido o elementos del blog. El acceso y utilización de este Blog no confiere al Visitante ningún tipo de licencia o derecho de uso o explotación alguno, por lo que el uso, reproducción, distribución, comunicación pública, transformación o cualquier otra actividad similar o análoga, queda totalmente prohibida salvo que medie expresa autorización por escrito de Quirónsalud.
Quirónsalud se reserva la facultad de retirar o suspender temporal o definitivamente, en cualquier momento y sin necesidad de aviso previo, el acceso al Blog y/o a los contenidos del mismo a aquellos Visitantes, internautas o usuarios de internet que incumplan lo establecido en el presente Aviso, todo ello sin perjuicio del ejercicio de las acciones contra los mismos que procedan conforme a la Ley y al Derecho.