Quirónsalud
Blog del Dr. Daniel Martín Fernández-Mayoralas. Neurología. Complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo y Olympia Centro Médico Pozuelo
Una explicación para familias, pacientes y público general

Un fenómeno que llamó la atención durante la pandemia
Los tics son movimientos o sonidos breves, repetitivos y difíciles de controlar por completo. Forman parte de trastornos bien conocidos, entre ellos el síndrome de Tourette. Sin embargo, durante la pandemia de COVID-19 comenzaron a llegar a consultas de distintos países muchos adolescentes y jóvenes con una presentación llamativa: movimientos, sonidos, palabras o conductas que parecían tics, pero que habían aparecido de forma muy rápida, a menudo con gran intensidad y con características poco habituales en el Tourette clásico.
A este cuadro se le denomina actualmente functional tic-like behaviours (FTLB), que podríamos traducir como comportamientos funcionales parecidos a tics o, de forma más sencilla, tics funcionales. Se consideran una manifestación de un trastorno neurológico funcional.
Conviene aclarar desde el principio algo fundamental: «funcional» no significa fingido, voluntario ni imaginario. Los síntomas son reales y pueden producir un deterioro importante de la vida escolar, familiar y social. Lo que cambia respecto a los tics propios del síndrome de Tourette es el mecanismo por el que se generan.
El interés científico por estos cuadros creció con enorme rapidez. Un consenso internacional de expertos de la European Society for the Study of Tourette Syndrome (ESSTS), publicado por Pringsheim y colaboradores en 2023, propuso criterios clínicos para reconocerlos. Más recientemente, Andersen y colaboradores han revisado la literatura acumulada durante los cinco años posteriores al inicio de la pandemia.
Su revisión incluyó 24 estudios: 16 sobre características clínicas, seis de seguimiento y solamente dos centrados específicamente en el tratamiento. Este último dato es importante: sabemos bastante más sobre cómo reconocer los tics funcionales que sobre cuál es la mejor manera de tratarlos.
No son simplemente un Tourette que empieza tarde
La edad de aparición proporciona una primera pista.
En los estudios resumidos por Andersen, la edad media de comienzo fue de 7,4 años en los grupos con síndrome de Tourette y de 15,6 años en los grupos con FTLB.
La diferencia es considerable, pero no debe convertirse en una regla automática. El síndrome de Tourette, según los criterios DSM-5-TR, debe comenzar antes de los 18 años. Por tanto, que unos tics aparezcan durante la adolescencia no permite concluir por sí solo que sean funcionales. Del mismo modo, una persona que ya tenía un trastorno de tics puede desarrollar posteriormente síntomas funcionales añadidos.
Más informativa que la edad aislada puede ser la velocidad con la que aparece el cuadro.
Los tics típicos suelen desarrollarse gradualmente. Aparece inicialmente un repertorio relativamente limitado, que va cambiando con el tiempo; unos tics desaparecen, otros aparecen y su intensidad aumenta y disminuye.
En los tics funcionales, por el contrario, el comienzo puede ser tan rápido que el adolescente o sus padres recuerdan la semana, el día o incluso la situación concreta en que empezó todo. En pocos días o semanas pueden aparecer numerosos movimientos y vocalizaciones y alcanzar rápidamente una intensidad considerable.
El consenso de la ESSTS utiliza precisamente tres grandes grupos de información para diferenciarlos:
Para considerar un cuadro clínicamente definido deben cumplirse los tres criterios mayores. Para considerarlo clínicamente probable se requieren dos criterios mayores y uno menor.
¿Cómo son los tics funcionales?
No existe un único «tic funcional». De hecho, una de las conclusiones importantes de la revisión de Andersen es precisamente la heterogeneidad del fenómeno.
Aun así, algunos patrones aparecen con mayor frecuencia.
Los FTLB tienden a incluir comportamientos más complejos: movimientos amplios de brazos y manos, golpearse el pecho o la cabeza, tocar o golpear a otras personas, lanzar objetos, realizar gestos ofensivos, quedarse bloqueado o presentar episodios muy intensos y prolongados que se han denominado tic attacks.
Las vocalizaciones también pueden ser complejas: palabras, frases completas o expresiones ofensivas, en ocasiones sorprendentemente dependientes de la situación en la que se encuentra el paciente.
Esto merece una aclaración porque existe una imagen popular bastante distorsionada del síndrome de Tourette. La coprolalia, es decir, pronunciar palabras obscenas o socialmente inapropiadas de manera involuntaria, es probablemente uno de sus síntomas más conocidos por el público, pero en realidad solo aparece en una minoría de las personas con Tourette.
En los estudios reunidos por Andersen, las vocalizaciones y conductas complejas de este tipo fueron considerablemente más frecuentes entre los pacientes con FTLB que entre los grupos comparadores con Tourette.
El consenso ESSTS considera también orientadores otros rasgos: presentar desde el principio numerosos movimientos complejos, estereotipias o manierismos; que un mismo movimiento aparezca de forma variable; movimientos amplios o «balísticos»; que los síntomas no sigan la progresión habitual desde la cara y la cabeza hacia otras partes del cuerpo; palabras o frases muy dependientes del contexto, o comportamientos que recuerden a los observados previamente en otras personas o en determinadas referencias culturales.
También pueden existir oscilaciones extraordinarias dentro de un mismo día. Hay actividades durante las cuales los síntomas desaparecen prácticamente durante horas y otras situaciones en las que se intensifican de manera espectacular. Pueden incorporarse síntomas nuevos cada pocos días y, en algunos pacientes, aumentar durante la propia exploración médica.
Para cumplir el criterio fenomenológico propuesto por la ESSTS deben aparecer al menos cuatro de nueve características clínicas de este tipo.
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Cardiología (1)
Cirugía General y del Aparato Digestivo (1)
Dermatología (1)
Divulgación médica (1)
Endocrinología y Nutrición (2)
Enfermería (2)
Geriatría (2)
Hematología (1)
Materno infantil (1)
Medicina deportiva (1)
Medicina Estética y Antienvejecimiento (1)
Neurocirugía (1)
Neurofisiología (2)
Neurología (2)
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Oncología (1)
Pediatría (2)
Prevención (1)
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Salud y Bienestar Mental (1)
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